Historia Inmediata


Chávez


La Inflexión en torno a la pluralidad política en Venezuela.

Cada día se comprueba más que en nuestró país hay sectores que construyen su relación con el "otro" a través de un proceso de deshumanización y por lo tanto de lejanía con el koinon - la vida pública de los griegos- esto se manifiesta en el hecho que sectores radicalizados de la llamada oposición, organizados en torno a la Coordinadora Democrática, han establado una doctrina discursiva a través de la cual el sistema jurídico venezolano cuando se manifiesta mediante decisiones que afectan a sectores ligados al chavismo es un sistema justo y equitativo, pero cuando asume decisiones como las que generaron la liberación de algunos indiciados en los hechos de abril el sistema es injusto. Lo que acontece es una presión dinámica sobre las articulaciones de la vida pública venezolana que es resultado de una sobredimensión de la participación, que ha sido posible mediante la ampliación de las zonas de inclusión tanto de la sociedad civil como de la sociedad política, más allá del accionar hegemónico que pretenden construir los partidos, lo lamentable del caso que ese fenómeno tan importante debería estar sustentado en la concepción de la alteridad, a través de la cual el otro pueda ser percibido, aceptado y articulado en su diversidad, sin llegar a ser visto como alguien que debe ser borrado o desaparecido, pero para lograr esto no sólo debe producirse un cambio en la participación- como el que ha ocurrido desde 1998- sino que debe estar acompañado por una asimilación del pluralismo, no concebido simplemente como aceptación de la diversidad, sino entendido como vivencia en "la diversidad"2, es decir ir más allá de lo simplemente verbal para entrar en lo realmente social de la existencia de un hacer entre diverss. Para ello, es precondición esencial asumir al otro no como adversario sino como ser social alterno, con vivencias ideas y pensamientos disimiles, que no por eso debe estar alejado del oikos y del ágora donde todos convivimos. Lamentablemente existen sectores en Venezuela, que en su afán de construir o mantener una hegemonía que se manifiesta en el campo de lo público-político, o más particularmente en la relación espacio-poder, han intentado despojar al ciudadano de la diversidadd en el pensar, el camino que se dibuja por parte de estos sectoires es anárquico, extremo y violento, la intolerancia lo caracteriza, no se aceptan posiciones críticas que no se encuentren en alguno de los dos extremos y los extremos no aceptan la posición del otro. Sin embargo, sigo insistiendo que la salida pasa por la via de la aceptación de la diversidad y la profundización de esa participación en una progresiva ocupación articulada producto de la sincronía entre los espacios públicos y las redes que puedan surgir de organización popular, no necesariamente tamizadas por circulos bolivarianos o coordinadoras democráticas. eso nos lleva al papel de los movimientos sociales en las sociedades tardo-capitalistas, en donde los MOVS deben construir espacios de participación alejados de los partidos, los MOVS son el elemento elástico que permiten que las confrontaciones típicas por el poder se transformen en oportunidades de construcción social que consoliden la participación y la generación de respuestas sociales. Algunos circulos bolivarianos, satanizados hasta el cansancio han comprendido esta tarea, pero lamentablemente no son los de más. Por el lado de la oposición no se manifiesta esa poasición, las llamadas ONGs que se articulan a la coordinadora democrática - queremos elegir, nulidad 1001, ciudadanía activa- no han sido más que mamparas de antiguas organizaciones e intereses partdistas, que ante la debacle de la política restringida a la mediación de los partidos se han refugiado en los movimientos sociales sin ser movimientos sociales, es decir, movimientos que pretenden ser sociales, pero son profundamente antidemocráticos en su funcionamiento, sin capacidad de autogestión y cogestión, y que han surgido  sólo por el interes dearticular un odio social hacia el chavismo, pero también se encuentran circulos que han surgido con el mismo propósito. Los historiadores debemos comprometer en una verdadera articulación social que permita estructurar una red de participación, democracia y tolerancia, pero para ello debemos estar conscientes de la necesidad de discutior abiertamente lo sucedido en Venezuela y el espacio brindado por historia inmediata es propicio para ello, la tare aes amplía y compleja pero no cesamos en el empeño.

Juan Eduardo Romero
La Universidad del Zulia
romero_juane@cantv.net