Historia Inmediata


Chávez


Consulta, Plesbicito y Legitimidad

La recolección de firmas para convocar a un reférendum consultivo, por parte de la Coordinadora Democrática, tiene a nuestro modo de ver una doble lectura. Una, la expresada en parte por el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, referida a la muestra de civismo democrático contenido en el acto de recolección de las firmas. No hay duda que encaja este acto en lo que conceptualmente conocemos como la movilidad social, producto de un accionar de algunas fuerzas sociales, que coyunturalmente son capaces de ir más allá de sus intereses de clase, grupo o económicos. Sin embargo, esa misma movilidad social no trasciende más allá del plazo inmediato, no viene acompañado de una propuesta de construcción de un funcionamiento de las organizaciones políticas y los procedimientos devenidos de esa articulación de las instituciones democráticas. No subyace en su propuesta más que una salida coyuntural que no asume el compromiso de construir históricamente una democracia más cercana a la directa que a la procedimental.

Al mismo tiempo, la recolección de firmas contiene una segunda lectura, y es aquella manifestada en el hecho de la naturaleza de la pregunta del reférendun. Cuando en un sentido de crisis política, se pretende preguntar ¿si estaría dispuesto a solicitarle la renuncia voluntaria al presidente de la república? se esta cometiendo una extralimitación jurídica, por el hecho que cualquier renuncia como esta inducida a través de una pregunta capciosa, deja de ser a todas luces voluntaria, subyace en su propuesta un enorme sentido antidemocrático, pues sin dejar de afirmar los errores cometidos por el chavismo, no podemos ignorar la voluntad de un número signifitivo de venezolanos. Por otra parte, en un escenario donde ese referendun sea favorable a la oposición, necesariamente debe producirse una nueva convocatoria para establecer los necesarios votos para hacer efectiva esa renuncia, eso es defionitivamente una via revocatoria que puede ser una salida. El problema lo veo en el hecho, que la oposición critica cuando no le conviene a las instituciones de la sociedad política venezolana, y cuando les favorece habla de la institucionalidad. ya veo un escenario fortuito donde la oposición por su dispersión y disgregación política, no es capaz de construir una candidatura única que se enfrente a Cha´vez, en ese escenario serán fácilmente superados por las fuerzas sociales agrupadas en el chavismo

Supongamos, que conceptualmente y en la práctica es posible salir del Chávez, ¿cómo se asume la construcción de los procedimientos políticos en esa sociedad? la oposición hará lo que algunos de sus líderes propugnan: eso desaparecer al chavismo como fuerza social, se dejará el chavismo arrastrar al abismo, la respuesta es no. eso nos lleva a una situación de inestabilidad, en donde institucionalmente la oposición no tendrá la capacidad de construir una relación de armonía, que ella tampoco estuvo dispúesta a dar y por lo tanto, se entrará en un círculo interminable de controversias y conflictos, que ahora no tendran la responsabilidad de ser asignados al chavismo. En resúmen, no creo en el 2sentido democrático" de la Coordinadora, me parece profundamente retrograda la forma como se esta presentando la situación y peligrosa por el doble juego establecido por la oposición y algunos sectores del chavismo de la dicotomía gobernabilidad/inestabilidad. debemos seguir atentos a esta dinámica cada vez más compleja.

Juan Eduardo Romero Jiménez
La Universidad del Zulia
romero_juane@cantv.net