Historia Inmediata


Chßvez


Un conflicto de mentiras recýprocas.

Lo que experimentamos en Venezuela, es una aproximaci˛n al realismo mÓgico garcýamarquiano, es una mentira en tono mayor. Por una parte la coordinadora democrÓtica, los medios de comunicaci˛n y la clase media movilizada, en una ignorancia supina, confunde ciertos razgos de autoritarismo y exceso en la represi˛n polýtica con el Totalitarismo y el fascismo. Debemos decir que de vivir en un rŔgimen fascista, estariamos en una sociedad donde el Estado estarýa al servicio de la burguesýa y de los grupos empresariales y es deber decirlo, nada mÓs lejos de la realidad de eso que hemos denominado el fen˛meno chavista. Pero e`stŔ no es el ¨nico aspecto de la falsedad y la emtira, a ChÓvez se le acusa de castrocomunista, por su supuesta revoluci˛n, debemos decir con todo el dolor de un izquierdista militante que nada mÓs lejano de la realidad que este proceso sea una revoluci˛n, acÓ en Venezuela no se han afectado los medios de producci˛n, no ha existido una censura de un partido polýtico - a pesar de tener motivos para hacerlo como ya ocurri˛ en Venezuela en las dŔcadas de los a˝os 60 y 70- existe plena libertad, y la mejor muestra de ello son las m¨ltiples manifestaciones de desobediencia civil y no hay un preso, a pesar de la afectaci˛n de los derechos colectivos o difusos de las mayorýas de los ciudadanos.Por otra parte, los medios de comunicaci˛n producen la mayor mentira de todas: que esta desobediencia es de la sociedad civil, excluyendo a sectores del chavismo de esa denominaci˛n. Debemos decir, apegados a los que han hablado del tema (Habermas,Agapito Maestre, T.S.Marshall)que la sociedad civil es una esfera hist˛rica en constante construcci˛n, que puede abarcar sectores con inetrŔs econ˛mico, polýtico, agrupaciones con sentido social -derechos indýgenas, feminismo, entre otras cosas- y lo que diferencia a la sociedad civil de los partidos, es que la sociedad civil debe ser la fuente del diÓlogo entre el estado, los ciudadanos y loas partidos, cuando entre estos actores y agentes hist˛ricos existe ruido. Cuando la sociedad civil se asocia con algun sector polpýtico pierde esa capacidad de intermediaci˛n y trasmuta sus fines y es eso lo que estamos viendo en Venezuela. En nuestro caso, las muestras mÓs evidentes de la sociedad civil, aquella manifestadas en >ONGs importantes como COFAVIC, Queremos elegir, Nulidad 1001, han pasado ha ser un vehýculo de expresi˛n de las frustraciones de las clases medias con el gobierno de Hugo ChÓvez, por no encontrarse refl˝ejados en su discurso, pues el discurso chavista es de vocaci˛n esencialmente popular y esta pensado para los sectores menos favorecidos, a pesar que sus realizaciones no sean muchas - o por lo menos efectivas a la hora de disminuir la indefensi˛n social de los pobres- en estos cuatro a˝os.Lo que sý no podemos decir, es que la sociedad civil no es s˛lo la que marcha en contra de ChÓvez, sociedad civil tambiŔn hay que apoye a ChÓvez y por eso no son hordas, ni premodernos, es una mentira de la clase media, que reviste un gran odio social en este momento, mayor que el expresado por algunos sectores radicales del Chavismo, por ello la construcci˛n de una salida desde la ˛ptica de la Coordinadora luce mÓs inestable y mÓs propicia de la ingobernabilidad y la anarquýa que una salida desde el chavismo, y es asý porque el odio social expresado por esos sectores medios aglomerados en torno a la coordinadora, hace imposible un entendimiento con los sectores populares que se sienten - a pesar de la inefectividad mi amiga LUz- representados en el chavismo y eso es algo que no discuto y en lo cual estpy de acuerdo, pero los sectores medios estÓn marcados en este momento por el odio social y su deseo de arrasar con todo lo que represente al chavismo, incluyendo lo popular.La otra gran mentira, es el mito de la revoluci˛n, y viene dado por la incapacidad de este gobierno de articular una verdadera red de apoyo popular, que sea autogeneradora de riqwueza y bienestar social, en ello ha fallado el gobierno, no ha logrado canalizar el respaldo que tiene en los estratos C,D y E en acciones concretas que revistan una mejorýa de la situaci˛n social y econ˛mica, y para ser justos un gobierno de la Coordinadora tampoco podrÓ hacer eso. La coordinadora y el gobierno, estÓn sumiendo al paýs en una gran mentira, y es aquella que expresan en el sentido que de resultar triunfantes una de las partes sobre las otras se acabarÓn los problemas. Esa es la mayor mentira, ni uno ni otro sector, serÓn capaz ded afrontar las graves perspectivas econ˛micas que presentarÓ Venezuela en este 2003, con una caýda del PIB petrolero que supera el 5%, con una contracci˛n de l PIB cercano a los 7 puntos, con una profunda recesi˛n econ˛mica instigada por los propios comerciantes agrupados en FEDECAMARAS, que no entienden que la reactivaci˛n de las actividades econ˛micas no estÓn sujetas exclusivamente a las condiciones polýticas, y por ello incentivar la inversi˛n no dependerÓ de que estŔ o no ChÓvez en el poder, sino de la atenci˛n de los problemas derivados del enorme gasto p¨blico del estado, de la escasa capacidad impositiva y de reinversi˛n de capital experimentada por nuestro paýs en las ¨ltimas dos dŔcadas, en la incapacidad del empresario de reinvertir sus ganancias y no sacarlas del paýs. En resumen, estamos en una encrucijada que deja sentir que la confrontaci˛n es por agotamiento y mientras tanto los que estamos en el medio moriremos de mengua ante la tozudez de ambos sectores, esperemos poder construir un camino donde sepamos manejar la diversidad y la alteridad, pues cada vez luce mÓs lejana la pluralidad.

Juan Eduardo Romero JimÚnez
La Universidad del Zulia