Historia Inmediata


Chávez


La situación política en Venezuela, esta siendo planteada bajo un falso debate acerca de la democracia. Los recientes acontecimientos - desde el 23 de enero del presente año- así lo demuestran. Veamos un recuento de los hechos. El 23 de enero de 2002, la oposición al gobierno de Chávez realizó una marcha para demostrar su fuerza, no se puede negar la capacidad de movilización expuesta en la marcha, pero ella misma en sí es una muestra de las enormes contradicciones en las que se encuentra sumergida la democracia en Venezuela. Quienes marcharon lo hicieron desde variadas ópticas polítcas, cuyo único punto de apoyo es su noposición a Chávez. Organizaciones como Primero Justicia, Acción Democrática, COPEI, la Causa Radical, estructuras políticas que van desde un espectro de la centro-derecha,socialdemocracia,socialcristianismo y radicalismo sindical de izquierda respectivamente hacen piso común, detrás de su propuesta subyace un profunbdo sentido antidemocrático signado por la sugerencia de la salida de Chávez. Se asume la democracia como surgida de una serie de acuerdos y pactos, no se asume como la contrucción de canales de participación pública. Lo que esta en juego es la hegemonía en el ejercicio de la sociedad política. de forma tal, que la oposición en el caso de una salida de Chávez se vera inmersa en un enfrentamiento violento por la diversidad de su composición, lo que es peor si el proyecto de país de Chávez tiene observaciones que hacerle, la oposición no tiene una propuesta coherente, muestra de ello es el llamado Pacto para la Gobernabilidada, firmado a principios de marzo entre la confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), FEDECAMARAS - que es la agrupación de empresarios - y la Iglesia. la propuesta esencial consiste en el establecimiento de un pacto de coexistencia política, que es exactamente la misma propuesta que fue esbozada en Venezuela en 1958. Cuando la CTV, Fedecamaras y la Iglesia hablan de superación de la pobreza no hacen sino relanzar el llamado Programa democrático Mínimo (PDM) que coordino el proceso político venezolano entre 1958-1982. El desvarío no es sólo de la oposición, el oficialismo con Chávez a la cabeza no ha sabido asumir la contrucción y consolidación del proyecto político, a través de la profundización de los canales políticos generados por la transición entre la democracia consensuada y la radical. eso significaría que mediante la multiplicación de grupos de opinión - distintos a los partidos- se podría fortalecer una relación política, que asuma el ejercicio público como diversidad. Insistimos en asumir la democracia como acuerdos, cuando la democracia es concreción política - siguiendo a Hanna Aredt- del hacer juntos entre diversos. El riezgo que se corre es caminar hacia un extremismo político de doble faz: por una parte, el surgido de la derecha que bajo la excusa de la democracia habla de un radicalismo que sugiere el modelo neoliberal y de economía de mercado como factor homogeneizador, y por la otra, un radicalismo de izquierda muy influenciado por la idea de una revolución dogmática - siguiendo el modelo más ortodoxo marxista- señalada por un creciente militarismo, ante el aparente vacío de la sociedad civil. El gran problema del oficialismo, es su variada conformación, sin embargo a pesar de ello, el proyecto de país contenido en la Constitución Bolivariana recoge avances significativos en la ampliación de la esfera públiuca, que corre el riesgo de perderse en la vorágine del radicalismo, y en ello están contribuyendo de sobremanera dos factores: uno, proveniente del mismo oficialismo a través de diversos personajes que recurren al radicalismo violente y dos, los medios de información que tergiversan - aun más-las a veces erraticas informaciones provenientes del gobierno. En definitiva nos encontramos en una coyuntura crítica, que es el rsultado de la acumulación de más de dos (2) lustros de contradicciones, que sólo pueden llegar a ser superadas a partir de la profundización de la esfera de participación pública y el asumir una relación agorística - donde el otro no es un enemigo sino un adversario- que canalice los enfrentamientos

Juan Eduardo Romero
La Universidad del Zulia-Venezuela
romero_juane@cantv.net