Historia Inmediata


Chávez


LA VERDAD DE LA HISTORIA

LECCIONES DEL 23 DE ENERO DE 1958 Y DEL 11 DE ABRIL DE 2002.

Lo que ha sucedido en las últimas semanas tiene varias analogías con los hechos del 23 de enero de 1958. En 1958, el gobierno de Pérez Jiménez había perdido las bases de su gobernabilidad el apoyo de los grupos económicos (FEDECAMARAS), la asistencia del Departamento de Estado, y finalmente había una fractura en la unidad de las FFAA, una estructura política con la que contaba. Adicionalmente, en los días posteriores al intento de Golpe de Estado de Hugo Trejo ­ 1 de enero de 1958- se había convocado, a través de la clandestina Junta Patriótica, una Huelga General donde todos los factores ­ Iglesia, partidos políticos, trabajadores, empresarios entre otros- sociales señalaron su disposición a sumarse. El resultado la base de apoyo institucional se resquebrajo y las FFAA ­ que habían sido clave para el sostenimiento del régimen- se pronunciaron obligando la renuncia de Pérez Jiménez.

La acción del 23 de enero fue un golpe de Estado típico de la 1era mitad del siglo XX. Un grupo de militares del Alto Mando se presentaban y exigían la renuncia del Presidente, protegiendo sus propios intereses. Las Instituciones del perezjimenismo quedaron ilegales, y fueron sustituidas por una Junta de Gobierno encabezada inicialmente por puros militares, fue la presión militar la que produjo un "verdadero golpe" generando la salida de Romero Casanova, miembro de las más rancia élite militar. Luego de la salida de Romero Casanova, la Junta fue secuestrada por FEDECAMARAS que aprovecho la debilidad institucional para introducir a Edgar Sanabria, quién fungió como verdadero poder ejecutor dentro de la Junta. La figura de Wolfang Larrazabal aseguraba que la otra institución ­ los militares- , que sobrevivió a la debacle, tuviera su cuota de participación. Lo demás es historia, FEDECAMARAS y ciertos partidos políticos establecieron un modos vivendi, que les aseguro el goce y !

usufructo de la renta petrolera. La lección es indudable los muertos y el esfuerzo lo puso una sociedad que se movilizó activamente ­ a riesgo de su vida- y los privilegios los obtuvo una élite política y económica. Se hablo entonces de unidad nacional, de concertación, que luego fueron palabras vacías cuando se excluyó a un sector de la sociedad política.

Cuarenta y dos años después, repetimos la escena. Una sociedad civil organizada, pujante, hace el esfuerzo, pone los muertos, siente la presión y una élite trasnochada violenta todos los canales institucionales. No se debe negar, que esta situación es una consecuencia de la intolerancia, la tozudez del chavismo duro; pero tampoco se puede negar que lo que hemos observado en las primeras horas de la madrugada del día 12 de abril, aparte de euforia, es un abuso de poder.

Lo podemos resumir de la siguiente forma EL ARTÍCULO 350 DE LA constitución nacional, que ha sido empleado como justificador del accionar de las fuerzas opositoras y la sociedad civil, señala que el pueblo tiene la soberanía y el derecho de revelarse ante la violación del Estado de Derecho y los derechos humanos. Esto no se pone en duda, pero cabe preguntarse ¿no están violentando funciones ese círculo de poder que sin ninguna consulta nombra a Pedro Carmona Estanga Presidente interino?. Sí la acción es legal, o pretende serlo, significa que se rige por la Constitución de 1999, que establece que en ausencia permanente del Presidente, queda encargado el Vice-presidente y sino un miembro del Consejo de Ministro. Entonces ¿Dónde está la renuncia del vice-presidente y los demás miembros del Consejo de Ministros?. Sí, esa renuncia existe ¿no queda la Asamblea Nacional a través de su presidente, encargado de la República?. ¿Porqué se habla de derecho y se actúa fuera de él? Estamos ante un Golpe de Estado de nuevo cuño, donde los militares y las FFAA, con Efraín Vásquez Velasco a la cabeza están protegiendo sus privilegios y posesiones a costa de los venezolanos.

Este gobierno que encabeza Carmona Estanga, es tan criticable en su tozudez como el de Hugo Chávez. La sociedad civil, esa que protestó, debe estar atenta a la continúa violación de los derechos humanos. Las transiciones políticas históricamente pueden ser de dos tipos razonada y consensuada o por el contrario, impuesta e inconsulta. Asistimos a una transición, cuyo actor-director ­ FEDECAMARAS- asume todos los privilegios para alzarse a costa de la vida de alguno ciudadanos, haciendo lo que no pudo alcanzar a través de los votos. FEDECAMARAS está respondiendo a sus intereses, violando el Estado de Derecho, manipulando a los venezolanos y conduciéndonos a un extremismo tan peligroso como el chavista. Su actitud intolerante hacia ese universo chavista, que aún persiste en la sociedad venezolana se ha hecho evidente con la detención de Tarek Williams Saab, sin respetar su fuero parlamentario. Aun más violatorio, es la circunstancia que como primer acto de gobierno de está supuesta Junta de Emergencia, no se haya convocado a la Asamblea Nacional en sesión plenaria para discutir el camino de la transición. ¿Será acaso que la presencia en la Asamblea, a través de los legítimos votos del electorado, de los representantes del MVR es incomoda para este nuevo gobierno? ¿De qué se trata esto de buscar una salida cívica , moderada o de pasar la aplanadora a quienes disienten de nosotros?. Una democracia no se puede construir sobre la exclusión y Carmona Estanga, esta sentando las bases de una exclusión terrible de cerca de 30% de venezolanos que no son Talibanes y no deben ser tratados como tales. Creo en una transición, pero que respete o consulte la voluntad de esa sociedad civil, que se someta ­ hasta que lo modifique legalmente- al actual cuerpo jurídico vigente La Constitución de 1999. Una transición que ignore un clima de entendimiento, que impulse una persecución hacia sectores políticamente opuesto sería tan perjudicial como la tozudez del chavismo de los últimos días. Las lecciones del 23 de enero deben ser aprendidas, pero parece que no tienen la disposición. La historia no se equivoca y siempre nos brinda lecciones, por eso a los historiadores nos miran con recelo.

Prof. Juan Eduardo Romero Jiménez
Historiador- profesor universitario LUZ
romero_juane@cantv.net
romerji@starmedia.com