Historia Inmediata


Chávez


Discutir con los chavistas en Venezuela es inútil. La ceguera que produce el reconcomio les hace imposible ver más allá del discurso elemental y maniqueo de su líder. Eso para hablar de aquellos que lo siguen de buena fe. Y en el campo de los intelectuales el apoyo al régimen no ha sido tan desinteresado. El reparto de la piñata petrolera tiene muchos rostros: cargos, embajadas, ediciones, becas, viajes, fiestas y demás ablandadores de la conciencia.

Pero lo que más llama la atención es que quienes escriban a favor del proceso chavero lo hagan desde la mayor acriticidad. Su papel de opositores al PODER ha sido abandonado totalmente. Y hay que recordarles que aquí en Venezuela el poder es Chávez y no como lo repite la propaganda oficial que en un ejercicio máximo de demagogia iguala pueblo a la figura del jefe: "Chávez es el pueblo".

Por un momento, piense usted -lector ajeno y lejano de la realidad venezolana- en un país donde el presidente tiene en sus manos todos, TODOS, los poderes públicos. Desde el ejecutivo -como es normal- hasta el Judicial, pasando por el Legislativo (nunca antes había sido tan seguidista del presidente) para llegar al llamado Poder Ciudadano (al cual hubo intento de llamarlo MORAL -sic-). Este nuevo poder lo componen la Fiscalía, la Contraloría y el consejo Electoral, todos en manos de seguidores fanáticos de Chávez, lo que hace imposible la imparcialidad de las invetigaciones y acusaciones judiciales, la denuncia y castigo a la corrupción y la organización de elecciones transparentes y confiables. Opinar desde afuera, siguiendo sólo a los medios oficiales, es, por decir lo menos, facilismo.

Que haya gente que a estas alturas se deje llevar por el discurso antigringo sin fijarse para nada en la destrucción de las instituciones democráticas es verdaderamente una ingenuidad.

Y sobre antiimperialismo sería bueno que se revisaran los hechos. Para empezar uno: Chávez se inauguró con la bendición que dio a la compra por una multinacional gringa de la empresa más grande e importante de electricidad de Venezuela, La Electricidad de Caracas, que hasta entonces estaba en manos privadas venezolanas. De manera que Chávez sigue la política de Juan Vicente Gómez. Por ello tiene como segundo a un hijo de un gran gomecista.

Su política en petróleo busca maximizar la renta, dejando de lado la industrialización y la creación de nuevos empleos. Se quiere regresar a época (gomecista, nuevamente) en que Venezuela sólo vendía crudo. Averigue usted, amigo latinoamericano, qué es la Plataforma Deltana y cómo fue asignada a la Chevron-Texaco. Nunca antes, las transnacionales gozaron de tantos privilegios en Venezuela.

Pero claro, la ideología no nos deja ver claro, siempre habrá quien quiera hacer historia amoldando la realidad a su esquemita caduco y lastimero. Al igual que como los admiradores de Cuba no se van a experimetar el régimen castrista por unos meses; los chaveros internacionales tampoco vienen a Venezuela a calarse a Chávez por más de tres o cuatro días. La indigencia intelectual de su propuesta bolivariana no es revisada ni contrastada con la realidad de su gestión. En fin, intelectuales arrodillados ante el poder, por gracia de la estulticia, el cinismo o el dinero.

 
Román José Sandia
Ingeniero Civil. Estudios de Postgrado en Ciencia Política en Universidad
de Los Andes, Mérida-Venezuela