Historia Inmediata


Chávez


Estimados co-listeros de Historia Inmediata (HaD), estoy enviando una copia de la carta que hoy 18 de octubre me ví obligado a enviar a un periodista y los editores de un importante semanario nacional llamado Quinto Día, ya que el día martes 15 uno de sus periodistas me solicitó insistentemente que le permitiera una entrevista sobre el Golpe de Estado ocurrido en Venezuela el 18 de octubre de 1945 y su posible paralelismo con la situación actual de Venezuela. Después de haber hablado durante más de 20 minutos con el periodista, este publicó un reportaje sobre el tema con la incorporación de otros tres historiadores venezolanos (dos de la oposición y dos simpatizantes del gobierno). Mi sorpresa es que hoy cunado sale el semanario, este periodista no publica NADA de lo que yo expresé durante la entrevista y coloca en mi autoría unas afirmaciones absolutamente contrarias a lo afirmado, haciendome aparecer como justificador de un posible Golpe de Estado en la actualidad en Venezuela. Considero que este documento-carta que estoy enviando en archivo adjunto sirve para la discusión sobre Venezuela y la Historia Inmediata, porque toca un problema de interés histórico y con implicaciones actuales y además también se refiere a la ética y el ejercicio periodístico.

Bueno, hasta pronto.
Germán Yépez Colmenares

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Caracas, 18 de octubre de 2002


Licenciado
IGOR TORRICO
Periodista del semanario Quinto Día
Caracas
Presente.-

Me dirijo a usted, en la ocasión de llamar su atención, así como la del Semanario QUINTO DÍA, donde usted trabaja como periodista, porque hoy he leído con sorpresa, asombro y rabia el resultado de la entrevista que usted con insistencia (me llamó el día lunes 14 en la noche y luego varias veces el día martes 15 del mes en curso) me pidió atender. Usted procedió a entrevistarme por vía telefónica sobre mi punto de vista como historiador sobre el Golpe de Estado ejecutado el 18 de octubre de 1945 contra el gobierno presidido por el Presidente (General del Ejército) Isaías Medina Angarita, así como aclarar si era posible establecer un paralelismo entre el año 1945 y la situación actual. Jamás manifesté el comentario que usted coloca en mi autoría, además no incluye absolutamente NADA de todo lo que yo expresé durante el extenso tiempo de esta entrevista telefónica (alrededor de 25 minutos). Resulta que mis opiniones se orientaron a precisar las profundas diferencias que existen entre el momento previo al Golpe de Estado que organizaron y ejecutaron los dirigentes del partido Acción Democrática (AD) y los jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas y el momento actual, es decir octubre del año 2002. Le hablé de la diferencia del origen y el sustento del poder presidencial del General Isaías Medina Angarita, quien venía de ser el Ministro de Guerra y Marina (de la Defensa) y fue nombrado por el Congreso Nacional como Presidente, mientras que el Ex -Teniente Coronel del Ejército Hugo Rafael Chávez Frías había sido electo claramante en dos oportunidades por la mayoría de los electores, en procesos de elección popular, directa y secreta. También en aquella oportunidad (1945) los jóvenes militares empujaban un proceso contra la estructura superior de las fuerzas armadas que se encontraban copadas por los militares venidos del gomecismo (Juan Vicente Gómez gobernó dictatorialmente entre 1908  hasta su muerte natural en 1935); mientras que ahora entre 1999 y 2002 los oficiales y sub-oficiales han logrado desplazar a quienes se ubicaban en los espacios de poder militar por sus vínculos con los viejos partidos socialdemócratas (AD) y socialcristianos (COPEI), los cuales controlaban los ascensos y la distribución de privilegios en las fuerzas armadas. Expresé que AD tenía una gran fuerza de masas en 1945, mientras que el gobierno de Medina Angarita contaba solamente con el apoyo de su pequeño partido y el de los comunistas (PCV), quienes no alcanzaban la fuerza popular de AD. En la actualidad, el Presidente Chávez cuenta con el apoyo de varias organizaciones políticas, mayoría parlamentaria, apoyo de la mayoría de las fuerzas armadas activas y con responsabilidades de comando, además de la inmensa fuerza popular evidenciada en la marcha y acto de masas en apoyo al gobierno del pasado domingo 13 de octubre (alrededor de 2 millones de personas movilizadas). Le manifesté en forma insistente que la lección más importante que podía extraerse de aquella experiencia golpista de 1945, era que después esos mismos militares que acompañaron a los dirigentes de Acción Democrática (AD) en el Golpe de Estado, habían permitido que este partido asumiera la mayoría de los cargos del Estado y luego realizara unas elecciones que ganó el candidato de AD ( el novelista Rómulo Gallegos). Inmediatamente después de asumir el cargo de Presidente electo de Venezuela, esos mismos militares habían organizado y ejecutado un Golpe de Estado contra sus antiguos aliados y se quedaron en el poder dictatorial durante 10 años (1948-1958), suspendiendo todas las libertades y derechos políticos, ilegalizando los partidos políticos y las organizaciones sindicales y gremiales, además de asesinar, encarcelar y desterrar una gran cantidad de venezolanos opositores. Por ello resulta ahora ingenuo pensar que unos militares se arriesgarían a organizar y ejecutar un Golpe de Estado y luego de triunfar le entregarían el poder a los civiles que no arriesgaron lo mismo que ellos. Expresé que la experiencia de 1945 resulta evidente para alertar los riesgos de estimular salidas violentas y  golpistas que atentan contra la democracia. Por ello le afirmé que cualquier salida política en la Venezuela actual, tiene que darse en el marco de lo establecido en la Constitución Nacional y fundamentado en la voluntad de las mayorías que se expresan por medio del voto universal, directo y secreto. Recuerdo claramente que le dije que así como Chávez salió de la cárcel en marzo de 1994 a recorrer el país para tratar de construir un proyecto político y una organización partidaria, sus actuales opositores debían hacer lo mismo y dedicarse a recorrer el país, para tratar de construir una propuesta política alternativa y democrática. Usted comete una grave falta profesional y penal cuando coloca en mi vocería  la siguiente afirmación: “Con unos militares aparentemente en sus cuarteles, aun cuando ya algunos empezarían a conspirar, como explica el historiador Germán Yépez, director del Instituto de Estudios Hispanoamericanos de la UCV, el gobierno adeco, en su afán transformador, pero a la vez con su conducta sectaria, hace que esos tres años recuerden mucho el período 1999-2002 del actual gobierno.” (Quinto Día,  Caracas del 18 al 25 de octubre de 2002, Nº  312, pp. 22-23). Quiero señalar que nunca manifesté esas afirmaciones y además usted no coloca absolutamente nada de lo expresado por mi en la amplia conversación telefónica. Como ciudadano, historiador de profesión, docente de Historia de Venezuela, profesor-investigador y Director del Instituto de Estudios Hispanoamericanos adscrito a la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, solicito de usted y de los editores del semanario Quinto Día, presentar el texto completo de mis expresiones y aclarar públicamente que el comentario que usted coloca en mi voz, es una creación suya o de quienes le dieron la pauta periodística. La ética en el ejercicio de cualquier actividad profesional se refiere al DEBER SER, a lo que se espera de nuestro compromiso profesional especializado honesto y riguroso, se trata de normas establecidas por la sociedad para proteger al ciudadano individualmente y a la sociedad en colectivo. Usted y quienes dirigen ese semanario no deben organizar una entrevista con un ciudadano y luego tergiversar o inventar afirmaciones distintas y contrarias a las expresadas por éste en la entrevista. Si usted y quienes dirigen el semanario quieren “montar una olla” con un reportaje sobre el Golpe de Estado del 18 de octubre de 1945, para reforzar sus aspiraciones de lograr una salida antidemocrática y violenta en la actualidad, deben ustedes asumirlas con toda valentía y responsabilidad, sin buscar y utilizar a otros ciudadanos que además hemos expresado en radio, televisión y en prensa escrita nuestra profunda convicción democrática, constitucionalista y pacifica. Hasta el día de hoy consideraba que ustedes mantenían una actitud periodística menos subjetiva y un poco equilibrada sobre la actual coyuntura, aún cuando entiendo que uno de los principales accionistas de esa empresa privada es un reconocido enemigo personal del actual Presidente de la República, pero bueno parece que en cualquier sitio se cuecen habas. Agradecería en beneficio de mi reputación profesional, publicar mi verdadera opinión sobre el golpe de Estado de 1945 y sobre la situación actual expresada claramente por medio de la entrevista telefónica que realizamos el martes 15 en horas de la tarde.

Sin más a que hacer referencia por el momento, me despido de usted.

Germán Yépez Colmenares
Director del Instituto de Estudios Hispanoamericanos
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