Historia Inmediata


Chile

 
Estimados señores:

he leido con atención el debate relativo al desarrollo de la historia política de Chile, y las distintas opiniones al respecto. Ya que se ha aludido a quienes se dedican al trabajo historiográfico en este país, solo puedo mencionar que no es el miedo lo que hace que, muchos, no emitan su opinión. Esta es una palestra suficientemente leida en el país, y me consta por los múltiples comentarios que recibí cuando participé en el debate sobre "historia y campo profesional". En Chile, las distintas academias estan suficientemente bien caracterizadas, según sus profesores, su nivel profesional (cátedras, artículos y textos) y su tendencia ideológica. De modo que se ha dado una relativa paradoja de la coexistencia en el campo de los profesionales en el trabajo historiográfico. A mi parecer, esto aparentemente le da garantías a los estudiantes de elegir abiertamente a sus profesores y , de este modo, definir a qué tipo   de historia se van a aproximar.

En Chile, cada profesional tiene su espacio, y por decirlo de algún modo, su público, en ocasiones bastante incondicional (lo que tiene relación con la problemática de los profesionales jóvenes, pero este es otro tema). Con claridad, no existe en la actualidad una perspectiva predominante, ya que existe una buena producción historiográfica nacional que apunta a estos temas, provenientes de autores conocidos como hombres de izquierda, bastante leidos y con apoyo editorial (editorial LOM), y otras. Las opiniones del Sr. Carvajal, que merecen todo mi respeto, no son más que sus opiniones y creo que deben ser respetadas y consideradas como parte de una de las visiones legitimadas, por discurso historiográfico y poder político, en este país. Pero no hay que olvidar, que la izquierda chilena ha elaborado una historiografía revisionista, crítica y construictiva que ha ayudado a comprender integralmente el proceso de apertura política y quiebre democrático que se dió en Chile a los inicios de la década de los 70'.

Solamente deseo expresar que cada uno tiene su sitio para bociferar en este país lo que se le de la gana, fundamentalmente por que tiene público que lo legitima académicamente, por que hay instituciones que los apoyan y por que hay público que aplaude. Yo, solamente, llamo a nuestros amigos a no sentirse agregidos ni apelados con los distintos comentarios que pueden lesionar su sensibilidad y sus convicciones. El debate, precisamente, surge de la confrontación respetuosa. Para quienes deseen conocer la postura de algunos historiadores nacionales, solo hago mención del Manifiesto de Historiadores, suscrito por distintos profesionales del área historiográfica, en los que me incluyo. Por si caben dudas ya que siempre hay críticas para todos, mi experiencia en Chile es de familiares detenidos políticos, exiliados y torturados, y compañeros universitarios asesinados, lo que no nos hace perder el horizonte, sino verlo con mayor claridad y optimismo. Solo recuerden que en Chile la democracia fue construida por la centro-izquierda, y no por el itinerario político que en algún momento de pretendió romper con un autogolpe de un régimen autoritario.

saludo cordial y respetuoso a todos

Alfredo Gómez Alcorta
Licenciado en Historia
Universidad de Chile (editor de textos escolares)

pd: ruego no escarvar en los curriculum de las personas, esto ya ha sido suficientemente discutido en otros debates, y pido disculpa por los acentos que he decidido no incluir por escribir desde macintosh.