Historia Inmediata


Cuba

 
Reconozco que he leído por encima el documento de Alberto Carrillo Canán (una carta personal a su amiga Silvia. ¿se publican las cartas personales?). Obviamente se trata de un ejercicio literario de dudosa calidad. Es verdad que no pretende serlo, pero hay que catalogarlo así puesto que se presenta como la "carta enviada a una amiga" y eso no deja de ser un recurso, ufano por otra parte, estilístico. Bromas aparte, paso a contestar un par de cosas que no solo son imprecisiones sino simples majaderías. Algo así como la necesidad de que "el deseo se abra paso sin disfrazarlo convenientemente".

A ver, ¿ qué izquierda se refiere el autor de la carta cuando habla de apoyo a Saddam Hussein?. En realidad, esa izquierda no existe. Es solo un deseo incontrolado e incontinente. Uno se pregunta a veces donde está esa retórica del análisis metodológico histórico y la precisión argumental para después encontrarse con argumentos de tertulia radiofónica. Entiendo que la ideología se cuele por "nuestro poros" y trascienda lo físico para convertirse en un ente negociador, pero, disimulemos más, por favor. Seamos más metafóricos y simbólicos. Es aburrido empezar a replicar con anticolonialismo, nacionalismo antiimperialista y no mezclarlo con burdas cuestiones morales y estrecheces de la derechona.

Yo no soy historiador, pero no hay que ir muy "allá" para saber que el primer partido perjudicado por la dictadura de Saddam Hussein (golpe de Estado apoyado por EE.UU, o una reedición de "mi hombre en Bagdad") es el Partido Comunista de Iraq que lleva un buen montón de años en el exilio e ilegalizado y que como sabeis, también se oponía, lógicamente, a la invasión neocolonial de Estados Unidos (lleva tantos años ilegalizado que pudo ver como el terrible Saddam y EEUU celebraban su exilio con gran alborozo).

¿Quien dijo que el bombardeo de Yugoeslavia es algo que la izquierda debería apoyar?. ¿Existe un manual del buen comportamiento de la izquierda?. Enviarmelo, por favor, lo pondré al lado del librito de Pio Moa y "El Camino" de Escrivà de Balaguer. La izquierda real, no la socialdemocracia, se opuso a los bombardeos y no consideró que la agresión tuviese nada que ver con ninguna cuestión humanitaria y menos con un freno a la "limpieza étnica". Afortunadamente, la izquierda concede mucha importancia al análisis de la realidad para caer en estas argumentaciones placebo. Lo malo de informarse por la prensa sin contrastar es que ya no se sabe lo que se sabe, si uno repite lo que está escrito o uno inventa lo que se escribirá mañana. Como objetos fabricadores de opinión. Y encima sin cobrar de la CNN.

La "izquierda". A fuerza de repetir ese argumento-deseo va perdiendo su significado para acabar siendo "los que deberían ser como nosotros pero no lo son. Venid, os tendemos nuestra mano porque ya nos liberamos de las consignas y dogmas". ¡Ah, qué vulgaridad!. Respeto a la estética.

Y la carta sigue con la cuestión palestina. Encima los acusa de resultar "simpáticos" a la izquierda. Sinceridad, amigos. Nada de simplezas. Por favor, argumentos, política y sino, poesía, literatura. Pero de calidad. No panfleto, no Harlequín. Una historia contradictoria, una historia auténtica, no una farsa. La vida no es una farsa.

Detrás de estas tonterías fluye lo importante. Solo hay que acercarse y oir la música. Esa música repetitiva que nos habla de falsedades sobre una preocupación hacia el pensamiento de la izquierda. El autor de esa carta no tiene ningún problema con la izquierda puesto que es de derechas. Es patético ser algo y no atreverse a reconocerlo.

Patético, sinceramente y una pérdida de tiempo que impide ir al fondo de las cosas

PD A quien se le ocurre "sospechar" de la compasión de los españoles con los iraquís. La verdad, hay que tener mucha mala leche para mezclar eso con la tontería de la izquierda buena o mala. La izquierda no es hipócrita. Es diversa. Lo que es hipócrita es cubrirse de un manto de objetividad para soltar un chorro de "aparente humanidad" que no es más que "tics" de ultraderecha. José Antonio Primo de Rivera hubiese parecido más izquierda que esa carta, la verdad.

Y, naturalmente, la crítica al gobierno de Aznar centró las manifestaciones junto al desacuerdo con la invasión de Iraq. No hay que estar muy informado para relacionar a Aznar con el conflicto militar (Azores dixit). La verdad, ese análisis de que la izquierda aprovechó para "debilitar" a Aznar expresa algo muy claro "ME DAN IGUAL LOS MUERTOS IRAQUIES

Y PREFIERO QUE LA IZQUIERDA SE COMPORTE BIEN NO APROVECHANDO PARA CRITICAR AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, QUE NO PUEDE SER TAN MALO PORQUE ES DEMOCRATA, IGUAL QUE BUSH, QUE ES JUSTO LO QUE YO PIENSO".

Ay, ay, ay, que se nos ve el plumero. Me recordaba esto la campaña por el referendum contra la OTAN en España. La UCE (Unificación Comunista de España) con un dinero llegado del cielo se lanzó a una campaña contra.....El Pacto de Varsovia, que como sabemos, no parecía una de las prioridades del momento. La prioridad era la salida, precisamente, de la OTAN. Y no para meternos en otros bloque, lógicamente. Esta carta tiene esa musiquilla. Música concreta. Algo minimalista. Nada barroca. Y menos serial. Si Schonberg levantara la cabeza.

Manel Martínez González de la Rubia
Informático.
Barcelona