Historia Inmediata


Masacre de Madrid

 
[Nota Sobre el 11 M se pueden consultar los mensajes emitidos y recibidos por HaD en los primeros días en Academia Solidaria; sobre ETA hay un debate abierto desde el 22/02/00 en Atentados en el País Vasco; sobre el 11 S hay un debate abierto el 11/9/01 en Ataque EE. UU. C.B.]

Amigos de Historia a Debate Como se comprenderá, en Euskadi las discusiones han sido muy intensas en torno a la autoría del atentado y las consecuencias de uno y otro signo. Las reacciones y la solidaridad de determinados sectores de gente han estado también lastradas por años de "convivir" con ETA y sus consecuencias políticas. Muchas de esas discusiones me han tocado de cerca. La emoción, por una parte, y la estupefacción ante algunas reacciones, por otra, me han llevado a escribir unas notas que saldrán en algún periódico local y en el próximo número de la revista HIKA.

Un saludo

Antonio Duplá
UPV/EHU
Vitoria-Gasteiz

Carta abierta a amistades y colegas que no fueron a las concentraciones del jueves 11 (a 12 de marzo de 2004)

Ayer, jueves 11 de marzo, se produjo en Madrid una masacre que nos dejó a todas/todas anonadados. Cuando escribo estas líneas, primero el propio jueves por la tarde y, luego, el viernes por la mañana, todavía no se conoce la autoría de la salvajada. Se duda entre alguna organización integrista islámica y ETA, aunque la mayoría de los partidos políticos, medios de comunicación y de la propia población española ya asume esta segunda opción. En Euskadi todavía mucha gente se resiste a creerlo. Cuando se publique este escrito posiblemente ya se conozca quién lo ha hecho. Pero en última instancia eso da igual para lo que quiero comentar. Sí se conocen, y esto es lo importante, las cifras de muertos y heridos en este momento casi doscientos muertos y alrededor de mil quinientos heridos.

Este mismo jueves, el Gobierno vasco ha convocado concentraciones a las 8 de la tarde delante de los Ayuntamientos de Euskadi. Concentraciones silenciosas, sin pancartas, de solidaridad, llamando a toda la ciudadanía vasca. Yo voy a ir, mejor dicho, fui. Alguna gente a mi alrededor, colegas, personas progresistas, con quienes puedo coincidir en muchos aspectos y en muchas reivindicaciones, no van a ir, no fueron. Es en ellas en quienes pienso cuando escribo estas líneas.

Su principal argumento para no participar en estas concentraciones es que no pueden tomar parte en un acto en el que estén militantes del PP. Curiosa argumentación. Creo que no tienen esos escrúpulos cuando se trata de participar en actos donde pueden coincidir con personas que gritan "ETA, mátalos!", que aplauden las acciones etarras o que justifican ("entienden" en el contexto del "contencioso") que se elimine físicamente al contrario que piensa políticamente de forma diferente. No me cabe esta especie de doble moral. Me parece que es hilar muy fino con un hilo unilateral y parcial.

Algunas de estas personas no suelen aceptar una condena explícita de ETA si no va acompañada de la condena similar del PP o de un análisis prolijo de las causas, próximas y remotas, que explicarían la situación actual. Tampoco acabo de entender esa posición. Creo que, en el fondo, no hay todavía en esas personas un desmarque profundo, radical, de ETA. Todavía se ve desde la óptica del resistente (equivocado tal vez, pero resistente), de la épica, de la lucha. Todavía se entiende que posicionarse frente a ETA (haya sido o no la responsable de esta masacre) significa hacerle el juego al PP. Gran equivocación, que lastra e hipoteca nuestra imprescindible autonomía política y cívica. Y no voy a entrar en los cálculos sobre quién ha puesto más muertos encima de la mesa en los últimos tiempos (dejo aparte la autoría de hoy), si el Gobierno del PP o ETA. Es un cálculo perverso que, de todos modos, se inclina sin ninguna duda, clara y tristemente, del lado de ETA. Pero quizá hay otro problema, que hoy sale más a la luz. Pienso que hoy lo fundamental no es el análisis político fino y el matiz. No digo la semana que viene, ni después, ya habrá tiempo de analizar, de sacar conclusiones, de preguntarse a quién beneficia esta barbaridad. Hoy debe primar la solidaridad, la humanidad, el duelo. Digo, insisto, en particular el jueves. Sinceramente, creo que hay un déficit de solidaridad, de capacidad de emoción, de empatía con las víctimas, sus allegados, sus amigos, en las personas que anteponen el que pueda haber alguien del PP en las concentraciones para asistir o no a ellas. !Allá quien sea o vote al PP¡ Hoy nos debe caracterizar otra cosa y es la capacidad de compasión, de sufrir con, que está en el fondo de lo mejor de la condición humana. No sé qué debe suceder para que estas personas de las que hablo acudan a este tipo de concentraciones. Quizá que maten a alguien conocido o cercano. Me consta que alguna de esas personas ha llamado el jueves por la mañana pronto a Madrid para saber cómo estaban amigos suyos que viven allí. ¿Hubieran ido a la concentración de contarse entre las víctimas?

Sigo manteniendo la esperanza de encontrarme con ellos, con ellas en la próxima concentración, aunque la esperanza máxima es que ya no haya ocasión, porque no haya necesidad de convocar este tipo de concentraciones nunca más.

Antonio Duplá
Profesor de la UPV/EHU. Militante de Zutik