Historia Inmediata


Memoria

 

Estimados colegas de HaD: Memoria Histórica Activa:

Por supuesto que no sería viable ni permisible iniciar una “caza de brujas” a los escritores de oficio que apoyan tendencias de poder de esta naturaleza. En el caso boliviano tenemos varios ejemplares de estas características, que hoy actuan como corifeos de grupos oligárquicos que se oponen al actual gobierno indigenista de Bolivia. Sin embargo no podemos dejar de jado que, a pesar que escriben por encargo, ideológicamente están identificados con sus escritos. En historiografía, al investigador se lo conocerá por su obra. Y, a partir de ese momento, la palestra pública está abierta para la respuesta, si amerita y si alguien coge el guante del desafío.

Una obra muy a propósito sobre el tema (salvando las distancias por cierto) lleva el título sugerente de Doy la Cara. El movimiento revolucionario de noviembre (La Paz, Zegada, 1995), refiere a una especie de rendición de cuentas o informe del autor sobre el fugaz gobierno de fuerza en el que participó activamente, y que provocó centenares de muertos y heridos por la violenta represión del ejército, en el que no faltó el asesinatos político selectivo, como el caso de Neftal Viris, ideólogo del radical ala maoista MUPS, con fuerte arraigo en la Universidad de San Andrés, quien fue victimado en su domicilio por una patrulla militar.

 Para quitarse el estigma histórico que cubrió a este intelectual, con su actitud (valiente, sin duda), trata de demostrar documentalmente que, a pesar de los trágicos resultados que provocaron dolor y luto para centenares de familias, señala como conclusión que al dar la cara y rendir el informe a la Nación, “tiene la conciencia tranquila”. Lo que impresiona en esta obra es la facilidad de expresar una especie de “cinismo historiográfico”, al contemporizar al extremo las cifras de víctimas fatales, afirmando que no fueron 500 sino solamente 36.

 El libro fue escrito por Guillermo Bedregal, Canciller del efímero gobierno del Cnl. Alberto Natush Busch en noviembre de 1979; sangriento golpe de estado que los anales de la historia contemporánea registraron con el título de “La Masacre de Todos Santos”, pues el luctuoso acontecimiento se produjo en la madrugada del 1 de noviembre y se extendió agónico por escasos pero sangrientos quince días. Revisando la prensa y las revistas de la época, se llega a la conclusión que la obra no tuvo respuesta. Se podría pensar que luego de tan fatal error de cálculo político, el autor habría cavado su fosa y concluido su ciclo, pero no fue así, sino todo lo contrario: fue Ministro de Planeamiento (1985-1986) y de Relaciones Exteriores (1986-1989) y Diputado por el Departamento de La Paz (1993-2002), siendo Presidente de esa Cámara en las legislaturas de 1993-1994 y de 1995-1996. Hoy es considerado uno de los gurús del Movimiento Nacionalista Revolucionario.

 Atentamente,

Luis Oporto Ordóñez
Ordóñez Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional (Bolivia

 

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