Historia Inmediata


Muerte del Papa/Habemos Papa


 

Sres. HaD y compañeros de Historia
 
Ha muerto otro Papa, suceso generalmente habitual cada muchos años, y hemos escuchado las opiniones más variadas, lugares comunes, expresiones grandilocuentes, alegatos epopéyicos propios de las honras fúnebres pero muy pocos análisis críticos. Si no lo han hecho los periodistas y mucho menos los funcionarios, bien podríamos hacerlo los historiadores, desde los puntos de vista de cada uno.

Sin pretender ofensas ni menoscabar la religiosidad del prójimo, como agnóstico veo en el Papa sólo a un jefe de estado, el Vaticano, con sus influencias y poderes sobre gran parte de la población mundial y sobre otros estados; como jefe de un estado, con su política y sus errores y aciertos.

Como argentino que ha sufrido la dictadura, debo reconocer que este Papa recientemente fallecido poco ha hecho por la defensa de los derechos humanos y si algo más intentó, evidentemente ha fallado. En Argentina desaparecieron, además de miles de otras personas, varios sacerdotes, monjas y hasta un obispo fue muerto por la dictadura, Monseñor Angelelli, sin que la Sta. Sede hiciera algo por ellos. Es cierto que en 1978 intercedió para evitar la guerra entre Chile y Argentina, pero no intercedió ante las dictaduras de ambos países para evitar las guerras internas contra la población de cada país. En 1982 llegó a la Argentina en "misión de paz", pero la realidad fue que entregó la hostia a toda la Junta Militar en público sin que ellos mostraran arrepentimiento (no lo hicieron nunca) y además trajo el mensaje del vencedor ("rindanse!!!!"), obedeciendo seguramente a una estrategia occidental, pro-OTAN, que lamentaba una guerra entre aliados, ya que la dictadura de nuestro país había estrechado vínculos con EUA en la lucha contra el comunismo en Centroamérica. No hizo lo mismo con Pakistán, Afganistán y ahora nuevamente Irak, despedazados bajo el poder omnímodo de EUA y los Bush. En 1992 emitió un discurso sobre el denominado 5º Centenario  que avalaba la conquista hispano-portuguesa tal como había sido, un genocidio, en el cual la Iglesia, empezando por el Papado, intervino directamente. Esto le valió el rechazo de centenares de agrupaciones nativas y una excelente carta-respuesta pública del escritor Eduardo Galeano.

Pidió muchos perdones pero no a todos, aunque considero que son efectos políticos. Tardíamente reconoció a Galileo, como siempre, a contramano de la ciencia y de la historia. Dicen que luchó contra la pobreza; tal vez exclamativamente; de todos modos, si fue así, evidentemente había fallado. Durante su largo reinado aumentaron los pobres en proporción, las políticas neoliberales provocaron mayor hambre y desocupación que nunca y se agrandó la brecha entre pobres y ricos.

En tiempos en que el SIDA devora la vida de los jóvenes siguió clamando contra el preservativo, aporte de la ciencia para evitar la propagación del mal.

Y para colmo, un obispo acusado de proteger a sacerdotes acusados de violaciones a fieles, fue premiado con un cargo mayor en la SS. Creo que las honras fúnebres no deben ni pueden ir de la mano de la historia, o al menos de algunos historiadores críticos. Las presencias de políticos obedece a relaciones exteriores y las cuestiones mediáticas sólo llevan consigo ganancias empresariales. Lo único legítimo debió ser la gran cantidad de lágrimas sinceras de fieles católicos que seguramente no han de coincidir conmigo, democráticamente, en disenso.

 
Jorge Oriola
Esquel- Argentina
Prof. de la UNPAT.

 
[Nota: Por favor, desarrollar las siglas de las instituciones a las que están vinculados, a fin de que puedan ser identificadas por colegas de otras universidades y países]


 

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