Historia Inmediata


Pena de muerte


 
Hola a tod@s!
 
A estas alturas (de la historia, se entiende) tan sólo l@s asesin@s deberían encontrar argumentos para dar muerte a otro ser humano. Por su parte, Alfonso Galindo, Eleonora Poggio y Guillermo Bazzola ya han expuesto casi todas las razones por las que muchas personas rechazan hoy la pena de muerte.
 
Sin embargo, actualmente otros muchos hombres y mujeres, sin ser asesinos, apoyan y promueven este castigo, vigente en tantos países que los estados abolicionistas absolutos son una cándida minoría (entre la que destaca Europa) en un océano repleto de tiburones. Seguramente es una confrontación tan vieja como la Humanidad, con implicaciones religiosas, éticas, políticas y jurídicas desde las primeras civilizaciones.
 
La pervivencia, más bien predominio, de la pena de muerte y de sus defensores hoy en día no posee explicaciones simplistas. No es la mera ignorancia, Yeni Castro es una prueba evidente. Ni tampoco atiende a razones más complejas, como el desarrollo económico, el régimen y/o el sistema político, o las diferencias religiosas y culturales.
 
Es uno de esos asuntos de muy larga duración, como la esclavitud (legal hasta hace muy poco históricamente y que continúa practicándose), o la misma violencia de género. Y por ello mismo escapa a las diversas categorías historiográficas con que intentar explicarlo, como la "civilización" o el "modo de producción".
 
Desde el materialismo podría decirse que "todo empezó" con la producción de excedentes y su apropiación por una minoría social. A estas alturas eso puede ser muy relevante, pero también es muy insuficiente. Y el islote abolicionista europeo, capitalista, es una prueba en sentido contrario.
 
En realidad se trata de un debate muy joven en la historia del ser humano, que en la práctica siguen ganando los partidarios de la pena de muerte. Y la hipocresía del "islote abolicionista europeo" cuando respalda y promueve regímenes y gobiernos que la practican evidencia lo lejos que estamos aún de ver su final.
 
Pero es uno de esos asuntos, como la esclavitud o la violencia de género, cuya resolución constituirá sin duda un gran hito en el auténtico progreso humano. Y la voluntad de las mujeres y los hombres contrarios a la pena de muerte deberá seguir siendo el único arma con que ganar esta batalla milenaria. El problema de l@s demás es, simplemente, de qué lado estar.
 
Domingo Marrero Urbín,
Profesor de Enseñanza Secundaria,
IES Lila (antes Jinámar III), Gran Canaria.




 

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