Historia Inmediata


Revuelta árabe


Amigas y amigos

La prensa boliviana publica hoy [22/3/11], con el título "España entra en acción", una fotografía del submarino Tramontana, en el puerto de Murcia, con toda su tripulación. Es parte de una "flota" compuesta por 4 aviones F-18, un avión cisterna, un avión de control marítimo y una fragata. Continua la noticia señalando que "disputas sobre la participación de la

OTAN divide a aliados". Más abajo, el reporte menciona que "Francia, Italia y Noruega esperan que el organismo se haga cargo" y Estados Unidos, mediante su presidente Barack Obamba, afirma que espera "transferir" el mando en unos cuantos días". Parecen lobos esperando su turno para el banquete.

La ola de protesta social que derrocó a Hosni Mubarack, finalmente llegó a Libia, sin lograr derribarlo. Militares oportunistas desertaron para pasarse al bando opositor. El líder libio resistió la embestida; decidió retomar las fortalezas perdidas y envió su ejército, reforzado –dice la prensa—por mercenarios, desatando una dura represión, que derivó en cruenta guerra civil, en la que la oposición llevó la peor parte, 8.000 muertos del bando opositor, según la misma prensa.

¡Genocidio!

Denunciaron alborozados los medios de prensa del mundo entero, pidiendo castigo inmediato contra el cuasi "criminal de guerra", que sin embargo se hizo esperar.

Gadafi usó el poderoso aparato militar de su ejército, recuperando los bastiones perdidos. Amenazó Bengasi, algo que no toleró el poder imperial pues pensó en sus grandes intereses, expresados en el 3.4% de las reservas mundiales de petróleo. Petróleo que Gadafi prometió preservar, a toda costa.

Lo paradójico es que, según la misma prensa, a quien persiguen para destituirlo del poder, el General Muamar Gadafi, de sus 40 años de "tiranía", ha logrado (obviamente con su régimen de gobierno) los siguientes récords que hacen empalidecer a muchos de los que han decidido emplear sus mortíferas armas, contra su régimen

a.. Ingreso per cápita el más alto del continente africano.

b.. El segundo por el PIB en paridad de poder adquisitivo.

c.. Balanza comercial positiva exportaciones anuales de unos $us 63.050 millones contra importaciones por $us 11.500 millones

d.. Reservas internacionales 200.000 millones

e.. Mejor Indice de Desarrollo Humano.

f.. Expectativa de vida 74 años.

g.. Mortalidad infantil 18 por mil

h.. Analfabetismo 5.5%

Sorprendente, sin duda que un "dictador", acusado de crímenes de lesa humanidad y opulencia desmedida, se hubiese preocupado de generar políticas sociales, inexistentes en muchos de los países que han enviado su mortífera y letal maquinaria de guerra. No están lejanos los días que en varios países de la "coalición" se suscitaron movilizaciones sociales con violentas protestas por los recortes a los fondos sociales, educativos, el encarecimiento del costo de vida, mayor edad para la jubilación, privatización de los servicios bibliotecarios, eliminación de becas y ayudas para estudios superiores, en fin, una larga lista para ajustar sus economías neoliberales.

La OTAN (vg. Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Italia, España y Grecia), al que se han "unido" otros países de la coalición internacional (Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Noruega, Qatar, Emiratos Árabes Unidos), aplican el aplican la consigna de castigar a Libia, meta se cumple al pie de la letra, con eficacia de cronómetro. Todos contra Libia, todos contra uno.

Alemania, se ha desmarcado, junto a otros países dignos, de esta insana aventura bélica. Rusia y China, miran de palco.

Tarde fue el pesar de la Liga Árabe, que al inicio clamó por la imposición de la zona de exclusión aérea, y hoy afirma que el "ataque no es necesario", y que más bien "la zona de exclusión deber ser para cuidar civiles". ¡Que ingenuidad! El ataque salvaje realizado por aviones de guerra, cazabombarderos, helicópteros, destructores y submarinos disparando 110 misiles Tomahawk el primer día, no discrimina a civiles de militares.

El que decide, políticamente cuando no militarmente, el momento de la "transferencia", es el presidente Barack Obama, el mismo que recibió el premio Nóbel de La Paz, a pocos días de su posesión, el mismo que prometió desmantelar la oprobiosa cárcel para presos políticos en Guantánamo, base militar enclavada en la isla de Cuba, donde se cometieron torturas y vejámenes prohibidos por todas las convenciones que instó suscribir EE.UU. en las Naciones Unidas, el mismo que prometió terminar la guerra en Irak y sin embargo envió miles de

tropas a Afganistán. El presidente Barack Obama está hoy en el sur de América Latina, codeándose con el presidente derechista Sebastián Piñeira, a la "espera que América Latina sea socia de EE.UU.", con su deseo íntimo que la "región influya en el mundo", tratando de superar el escándalo provocado por los wikileaks, en el que se desenmascaró a los embajadores de EE.UU, quienes cumplían papeles de Virreyes o Centuriones, dirigiendo la política interna de los "presidentes amigos", cuando en realidad se parecían más a los alfiles e incluso peones, en el complejo juego de ajedrez político.

Todos contra Libia, incluso grupos de izquierda, a excepción, de 53 partidos comunistas y partidos obreros, que condenaron unánimemente "la agresión imperialista contra Libia" y los países del ALBA, defendiendo de forma orgánica y disciplinada el principio de "autodeterminación de los pueblos", con la confianza que será el mismo pueblo libio el que defina su destino.

Cuando leo que todos se coaligan contra Libia, incluso España, recuerdo las infaltables rencillas de colegio, cuando los abusivos se agrupaban para castigar a los rebeldes, propinándoles una paliza sin precedentes, para escarmentarlos, para "ponerlos en su lugar", para reducir su inconformidad. El castigado, el ultrajado, a tiempo de recuperar fuerzas, atinaba a decir

"Cobardes, porqué no se animan uno por uno…"

Amigas y amigos, no puedo sino observar con profunda decepción que existan grupos llamados progresistas que apoyen indirectamente esta nueva invasión, a tiempo de clamar la salida de Gadafi por la fuerza, lo que me hace temer que llegado el momento, también podrán apoyar sin ambages, cualquier medida punitiva contra los gobiernos rebeldes de América Latina, a los cuales se les acusa también de ser "dictadores", "narcotraficantes", "detentadores de los derechos humanos", calificativos sin consistencia que repiten ciertos medios de comunicación de masas, de forma sistemática, hasta el punto de convertir la falacia en verdad incontestable.

Reciban un cordial saludo,

Luis Oporto Ordóñez
Archivo y Bibliteca del Congreso
La Paz, Bolivia


 


 



 

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