Historia Inmediata


Ataque a EE.UU

 
[Carta a un colega y amigo español crítico con el mensaje de Had solidario con los estudiantes  pacifistas de Berkeley, Columbia, Cornell, Harvard y Michigan]
 
Querido amigo:

Lamento que no coincidamos plenamente en este tema, más político que historiográfico, afortunadamente.

Pienso que el ambiente dominante en la lista, a tenor de los que nos llega al debate HI, que me imagino estás siguiendo, es de oposición a la guerra como forma de combatir el terrorismo, y no me refiero sólo a AmL sino a las cartas para recoger firmas que nos han llegado de Alemania (G. Iggers), Francia (P. Cleary), etc.

La mejor solidaridad con las víctimas hoy por hoy es impedir que haya muchas más en el futuro. ¿Cómo? Favoreciendo con nuestras protestas las posiciones más  sensatas dentro de la Administración Bush y en la Unión Europea, para evitar la peor de las hipótesis: una guerra contra Afganistán, e incluso contra Irak y Líbano como quiere el vicepresidente Cheney, que provoque contragolpes terroristas en los EE UU todavía más sangrientos que el del 11 de setiembre. Debemos prepararnos, sin embargo, para una largar guerra, lo dice Bush.

Pienso que nosotros, historiadores y universitarios, debemos apoyar una posición netamente pacifista concorde con el punto 16 de nuestro Manifiesto: "queremos constatar y alentar la 'vuelta al compromiso' de numerosos académicos, también historiadores, en diversos lugares del mundo con las causas sociales y políticas vinculadas a la defensa de valores universales de educación y salud, justicia e igualdad, paz y democracia. Actitudes solidarias indispensables para contrarrestar otros compromisos académicos con los grandes poderes económicos y políticos, mediáticos y editoriales.
Contrapeso vital..."

Nuestro desacuerdo es también un problema de memoria histórica y, seguramente, generacional. Los que vivimos como estudiantes la guerra del Vietnam sabemos mejor que  nadie adónde puede llevarnos la "nueva guerra" de los USA. Recordarás que empecé mi conferencia en el II Congreso hablando críticamente de la guerra de la OTAN contra Yugoslavia, supongo que a algunos les habrá extrañado, mi premonición se ha visto justificada ahora, ¿no te parece?

Hay otra manera de ser proamericano sin apoyar la guerra de Bush, y es estar con la América que nos es más cercana de JF Kennedy  y M L King, de W. Allen y W. Beatty, de la universidad y de los intelectuales, de los estudiantes pacifistas acosados  en el calle (como en Euskadi) por los ultranacionalistas (campus de Michigan, ¿lo viste ayer en la Tele?), de Barbara Lee, mujer, negra y congresista demócrata que tuvo el valor heróicos de votar "no" a la guerra. Son una minoría hoy, salen poco por la TV pero son los nuestros, querido amigo.

Lo que menos entiendo de tu postura es que te parezca justo el inminente ataque contra el gobierno de Afganistán, porque tu y yo sabemso que las víctimas van a ser la gente de Afganistán, mísera entre los míseros, sus mujeres explotadas por los talibán y ahora probables víctimas de los "efectos colaterales" de la agresión USA. Es el mismo argumento de los terroristas, pero al revés, decian atacar al gobierno, al poder económico y militar USA, su gran Satán, atacando el Pentágono y las Torres Gemelas, pero lo que han hecho es matar al  pueblo norteamericano y dar la ocasión a los "halcones" norteamericanos de atacar a determinados pueblos árabes.

Esta guerra de venganza responde a la lógica infernal del terrorismo. Es como el GAL multiplicado por un millón. ¿Cómo podemos apoyar esto? Pensemos en términos locales, ¿tendría sentido bombardear el País Vasco o los ayuntamientos gobernados por Batasuna o , en el pasado, las bases francesas de la ETA, para combatir el terrorismo vasco? No, sólo un loco propondría tal barbaridad. ¿Dónde está entonces la diferencia con el previsto ataque a Afganistán?

En fín, la historia que viene nos irá dando más elementos a todos. Lo que me fastidia es que el movimiento pacifista, dentro y fuera de los USA, irá creciendo conforme las muertes se vayan acumulando. Hasta que crezcan por encima de las Torres Gemelas  las voces de Berkeley, Harvard y Columbia no será oídas, dime ¿no es horrible? ¿Cuántas vidas se hubieran ahorrado en la guerra del Vietnam si el gobierno de los EE UU nos hubiera dado la razón antes a los estudiantes pacifistas (como Clinton y Fischer, no lo olvidemos)? ¿No debemos hoy, como profesores, hacer lo posible para que la historia no se repita?  ¿No es nuestro deber como historiadores (críticos, estamos en HaD) hacer lo posible para la historia no repita los grandes errores? Decía un colega en el debate HI que la historia es la memoria de la humanidad: hagámoslo realidad, aunque tengamos que remar contracorriente.

Finalmente, ¿puede Historia a Debate en este tema de Historia Inmediata ser menos radical que Juan Pablo II en la defensa de valores pacifistas?

Un abrazo,
 
Carlos Barros  (22/9/2001)
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