Historia Inmediata


Ataque a EE.UU


La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas nos ha convocado a movilizarnos por la paz el propio 20 de marzo, cinco días después la asamblea de rectores ha aprobado por unanimidad un texto declarando ilegal e ilegítima la guerra de Irak. Los claustros de cada una de nuestras unversidades están votando declaraciones en el mismo sentido (Universidad de Santiago de Compostela y decenas de miles de nuestros estudiantes han salido a la calle en la primera semana de la guerra.

Algo de importancia realmente histórica están sucediendo en la universidad española, que refleja como bien sabemos un fénomeno internacional con independencia del grado y las circunstancias de este renovado compromiso academico en cada país. Los universitarios intuimos, y en primer lugar los historiadores que vivimos en el presente, que el futuro de nuestra institución centenaria depende de alguna manera de los cambios históricos que estamos sufriendo.

HaD se congratula de haber sido capaz de anticipar desde el I Congreso en 1993, intensificar desde el II Congreso en 1999 y proclamar en el Manifiesto académico del 11 de setiembre de 2001, frente al escepticismo de muchos, la necesidad de un nuevo compromiso de los historiadores con la sociedad civil local, nacional y global, basado en el profesionalismo y pluralismo.

Pensamos que la historia está dando la razón a nuestras posiciones historiográficas sobre la relación entre historia y sociedad en el nuevo siglo.

Cada vez son más los colegas conscientes de que en esta sociedad global ya no se puede renovar la escritura de la historia al margen del tiempo vivido. Tendríamos que añadir, con todo, que el compromiso social y político no garantiza la innovación de nuestras investigaciones, inevitablemente afectadas por la historia vivida, que pueden seguir siendo tradicionales.

Innovación y compromiso, tal es la doble apuesta historiográfica para el siglo XXI del Grupo Manifiesto de HaD, matizable y discutible como todo lo que tiene que ver con HaD.

Otros pensaréis que la academia y la política (la guerra también es política) deben de seguir separadas, o que el historiador debe manifestar su compromiso como ciudadano pero no como investigador y docente, o que la historia debe ser una arma política como se dijo en los años 70.

Sería necesario y oportuno abrir, pues, un debate específico sobre "Historia y compromiso" en la lista general, paralelo al que tenemos aquí sobre la guerra de Irak.

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela
Coordinador de Historia a Debate
cbarros@eresmas.net

www.cbarros.com