Historia Inmediata


Ataque EE.UU


Estimada Luz Coromoto Varela M.
Universidad de Los Andes,

aquí le mando estas líneas que me fueron enviadas unos días antes de la toma de Bagdad y que creo sirven para reflexionar objeciones como las suyas a la izquierda internacional. Se trata de una carta personal, así que creo que las malas palabras bien puden ser pasadas por alto. Lo que me interesa es la reflexión que mandaron a mi amiga Silvia

Hola querida Silvia,

por supuesto que me recontra jode que los que tengan que pagar los platos rotos sean los iraquíes de a pie; de hecho el cabrón de Saddam tuvo la oportunidad de irse a la chingada y parar el asunto, incluso se lo propusieron los gringos y ya tenía un país árabe para asilarse. El que no lo haya hecho a pesar de que estaba absolutamente claro que Bush estaba completamente decidido a quitarlo del poder, muestra que lo único que le interesa (o interesaba) es el poder. Por ello mismo a Saddam no iba a quitarlo nadie a no ser desde afuera, y a eso es a lo que me refiero cuando digo que el lado bueno de la guerra está en eso. Por otra parte es cierto que a uno le quedan muchas dudas de sí esa era la mejor vía, sin embargo, a pesar de las dudas, creo que era el único camino para que Irak pudiera tener una alternativa a ese tipo. Claro que se trata de un razonamiento muy arriesgado, pero, por otra parte, creo que cosas como la doctrina de la "no intervención" muchas veces a servido para que un dictadorzuelo cualquiera se mantenga indefinidamente en el poder o que una comunidad étnica masacre indefinidamente a otra, como de hecho ha sido el caso con los kurdos a manos tanto de los iraquíes como de los turcos. Y ahí es donde yo ya estaba hasta la madre de que el cabroncete ese estuviera perpetrando fechorías tanto contra el pueblo iraquí - acuerdate de cómo ha tenido jodidos a los chiítas - como contra el pueblo kurdo, sin mencionar la guerra que desató contra Irán y que aprovechó para probar sus armas químicas contra los kurdos. Por lo demás, el tipo era una verdadera amenaza, como lo demostró con la guerra adicional contra Qwait y con su megalomanía armamentista. Bush es otro cabrón, pero es un cabrón en un marco parlamentario y de bastante libertad de prensa y de opinión, así que es preferible a Saddam. Lo cierto, además, es que si los otros países industriales - salvo los aliados de EU - tomaron la posición que tomaron fue porque les convenía. ¿Por qué la guerra contra Saddam es una guerra "mala" mientras la guerra contra Milosevic y Karashic fue una guerra "buena", es decir una guerra que los europeos sí apoyaron? Estoy convencido que mucha gente reacciona como reacciona en gran medida porque son los gringos los que están haciendo la guerra - sin que eso no quiera decir que sus desplantes no resulten bastante odiosos -. Si fueran los alemanes o los franceses la cosa habría importado muchísimo menos. En particular en México la izquierda está puestísima para protestar, pero yo me pregunto por qué chingaos no se les ocurre hacer una manifestación para protestar por lo de las muertas de Juaréz, por ejemplo. Yo no digo que tengamos que protestar por ser mexicanos y ellas mexicanas, sino simplemente porque es una chingadera descomunal, pero lo más escandaloso es que ese asunto - fíjate que increible más de 300 mujeres violadas y asesinadas en 10 años, en un país republicano, con prensa libre, con "instituciones", etc., sin que se haya atrapado a un solo culpable - no nos interese por muy inzquierdistas que seamos; lo que pasa es que, como izquierdistas lo que nos jode son los EU no la injusticia. Me parece una chingadera y una hipocrecía gigante. Y así como la izquierda mexicana, la otra. Fíjate que con motivo del once de septiembre la izquerda organizó aquí un evento que, en la práctica, sirvió básicamente para criticar la guerra contra los talibanes; ahí me enrredé en una discusión con un comunista francés que decía que para é los adolecentes o niños palestinos que se auto explotan en Israel (matando a otros niños y a mujeres embarazadas y al que llegue a pasar por ahí) son héroes; yo le dije que eran asesinos fanáticos y le pregunté si pensaba lo mismo de los atentados de argelinos en París hace unos años, lo que, claro, está, ya no le pareció heroico ... En fin, lo que me molesta es el grado de hipocresía y conveniencia propia que hay en la muy parcial y las más de las veces sospechosa compasión con "los iraquíes"; en el caso de España, por ejemplo, la protesta es muy grande porque la izquierda toma el asunto como pretexto para ajustar cuentas con Aznar se trata básicamente de un problema de política interna con el pretexto de los iraquíes y de los gringos.

En fin, aparte de la hipocresía creo que hay todavía un problema mucho más grave en la postura de la izquierda, y es que - igual que Saddam y que Bush - no piensa crítica, diferenciada, históricamente, sino con un esquema mítico circular el universo es, como lo es para los grupos sociales arcaicos o míticos - el gran escenario de una confrontación siempre presente y total, ominabarcante, entre el bien el mal. La izquierda - y basta con leer La Jornada -, vive bajo el peso arcaico del presagio así como el primitivo vive en un mundo ominoso, donde todo es angustiante porque todo, cada elemento, cada suceso, es parte de la lucha total entre el bien y el mal y, por ello, hay que saber interpretarlo para no transgredir el orden y quedar del lado del mal, así, de la misma, manera la izquierda practica sistemáticamente la lectura de presagios. Para el primitivo el trinar del pajarillo es, tal vez, manifestación del bien, mientras que el ahuyar del perro es manifestación del mal, y así también para el izquierdista tal declaración o tal suceso es una maquinación del imperialismo o bien una muestra de la resistencia de "los pueblos" contra él. Para la izquierda - y te lo digo por mi propia experiencia - se trata de estar tomando posición constantemente en cualquier conflicto se trata de ver quienes son los buenos y quienes son malos, quién resiste al imperialismo y quién es su agente. Por ello el entusiasmo que hace algunos años desató en Europa Marcos y su zapatismo por fin había alguien a quien sin más se podía considerar fácilmente como el bueno, por fin el oficio del chaman izquierdista, es decir, de localizar al representante del bien y al representante del mal, se podía ejercer con facilidad y estabamos librados de una consideración crítica de todos los matices y circunstancias. Simplemente hay que ver el apoyo continuo, todavía a estas alturas, de la izquierda - incluyendo a Saramago - a "los palestinos". Los militantes palestinos se han convertido en una turba de meros fanáticos y, sin embargo, siguen siendo populares - a pesar de cualquier asesinato - porque están contra "los sionistas", "los judíos", quienes a su vez son los agentes del imperialismo ... Me enfrasqué en una discusión con el embajador palestino en México. El tipo nos dió una propaganda en la que aparecía la foto de un tanque que era enfrentado por niños lanzándole piedras. Una simple reflexión crítica nos dice que tal vez el tipo del tanque es un padre de familia que está en desacuerdo con la política de los halcones israelíes pero que, como muchos otros, está preocupado porque grupos palestinos organizan asesinatos de inocentes, entre los que también se pueden encontrar su mujer y sus hijos, mientras que el niño palestino está tan fanatizado como para enfrentarse a los tanques con simples piedras, lo cual muestra que de tener una metralleta y estar en medio de civiles judíos muy probablemente no vacilaría en acribillarlos a todos; es decir, ni el tanque y su tripulante son la encarnación momentánea del mal ni el niño palestino y sus piedras son la manifestación del bien. La realidad es mucho más compleja que el maniqueismo milenarista de Saddam, Bush y, en especial, de la izquierda. Con su pensamiento mítico mágico, la izquierda está cada vez más fuera de la complejidad del evento histórico, y el caso de la guerra con Irak muestra que se trata de un milenarismo muy extendido - internacional - y, además, muy dudoso, creo yo.

Como podrá Ud. ver, estimada Luz, en lo anterior hay observaciones que no están lejos de las suyas acerca, por ejemplo, del apoyo de la izquierda al ETA, entre otros grupos o personajes bastante dudosos. Creo, pues, que tales líneas serán de su interés.

Un cordial saludo.

Alberto Carrillo Canán
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Puebla
México