Historia Inmediata


Ataque a EE.UU

 
Queridos amigos.

Antes de comenzar la funcion de HACHA Y QUEBRACHO, este próximo sábado 22 a las 22 horas en la calle Independencia 1516, Sgo del Estero, procederemos a leer, conforme la solicitud de la ASOCIACION ARGENTINA DE ACTORES, este texto-proclama del genial Charly Chaplin en la película El Gran Dictador.

Los invitamos a acompañarnos y a levantar nuestra voz y nuestra UTOPIA.
 
Raul Dargoltz
Universidad de Santiago del Estero 

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CHAPLIN DE LA PELÍCULA "EL GRAN DICTADOR"

Lo siento. No quiero ser emperador. No quiero. No quiero conquistar. Ayudaría a quién sea, judío, gentil, blanco o negro. Debemos ayudarnos todos. Queremos vivir con la alegría de todos. No queremos odiar ni despreciar. Hay lugar para todos.

La tierra es rica y grande. La vida puede ser libre y hermosa. Perdimos el control.

La codicia envenenó el alma humana, nos sumergió en el odio. Nos hemos encerrado en nosotros mismos.

La máquina nos superó, nos hemos vuelto cínicos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco.

Nuestra inteligencia es dura y despiadada. Más que maquinaria necesitamos humanidad. Más que sabiduría cariño y compasión.

Sin la gente la vida será violenta y estaremos perdidos. Necesitamos humanidad, bondad, comprensión, sino habrá violencia y todo estará perdido.

Los aviones y la radio nos han acercado y la naturaleza de estos inventos nos habla de las bondades del hombre. Nos induce a la unidad de todos.

Mi voz está llegando a millones. Hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema de tortura.

A los que me escuchan les digo: no desesperen. La miseria que nos invade, viene de los que temen el progreso humano. El odio pasará y los dictadores morirán. Y el poder y la fuerza de la gente volverá a la gente. Y mientras los hombres mueren la libertad no perecerá.

Soldados: no se entreguen a los brutos, a quienes los desprecian y esclavizan, que rigen sus vidas, que les dicen que hacer, que pensar, que sentir. No se sometan a esos señores. A señores como máquinas, con mentes y corazones de máquinas. Ustedes no son máquinas ni ganado. Son hombres, tienen amor en sus corazones. No odian, sólo los desalmados e inhumanos odian.

Soldados no luchen por la esclavitud, luchen por la libertad.

En el capítulo 7 de San Lucas está escrito que el Reino de Dios está en el hombre.

No en un hombre o en un grupo de hombres. Sino en todos.

En ustedes está el poder. Ustedes tienen el poder. El poder de crear máquinas, de crear felicidad. Ustedes tienen el poder de hacer la vida libre y hermosa. Para hacer de la vida una hermosa aventura.

En nombre de la democracia usemos ese poder. Peleemos por un nuevo mundo decente. Con trabajo, futuro y seguridad.

Brutos se han apoderado del poder, pero mienten. No cumplen y nunca lo harán.

Los dictadores esclavizan a la gente.

Luchemos para cumplir esas promesas. Luchemos por liberar al mundo, por acabar con las barreras, con los odios e intolerancia.

Un mundo donde ciencia y progreso nos conducirán a la felicidad.

Soldados, en nombre de la democracia, unámonos