Historia Inmediata


Ataque a EE.UU

 

A DOS AÑOS DE LOS SUCESOS DEL 11 DE SEPTIEMBRE ¿Quiénes son los Terroristas?

Al contrario de lo que muchos ingenuamente pensaban, las guerras y cualquier manifestación de violencia no han sido socavadas  después del fin de la guerra fría. Por el contrario hay quienes opinan  que existía  mayor grado de “estabilidad política” cuando prevalecían los dos grandes bloques del occidente capitalista Vs. el oriente comunista. Hoy  hasta quienes celebraron  la caída de la Unión Soviética y el auge del proceso globalizador están reflexionando sobre las consecuencias de estos sucesos y sus repercusiones en el mundo actual.

Los sucesos del 11 de septiembre del 2001, en los Estados Unidos sacudieron al mundo, la muerte de  inocentes  en cualquier espacio geográfico del planeta no puede ser aceptada ni justificada bajo ningún pretexto. Pero no es menos cierto que la comprensión de lo que implica esa terrible realidad no puede estar sesgada por la visión de las dramáticas imágenes que a cada momento nos repiten los poderosos medios de información. La comprensión de lo ocurrido nos obliga a traspasar los hechos de esta fecha y buscar las causas que hacen posible que en un mundo en el que a diario se enarbolan discursos sobre la paz mundial y la tolerancia  al mismo tiempo este plagado  de odios. Traspasar la inmediatez de lo noticioso (los muertos, heridos, destrucciones materiales), comienza por hacerse algunas preguntas: ¿Quiénes tuvieron la capacidad para burlar la defensa de la potencia más grande del mundo?, ¿Cómo es posible realizar esto sin contar con el apoyo interno, sobre todo en la actual amenaza bacteriológica?. De estas preguntas simples debemos pasar a otras más complejas: ¿Qué justifica este odio de una organización, o de hasta una región completa hacia  el máximo representante del capitalismo mundial?. Pero la que nos parece aun más importante es ¿Cuáles serán las secuelas de estos sucesos para la humanidad, a mediano y largo plazo?.

En lo inmediato pudimos presenciar la declaración de una guerra hacia un país, Afganistán, a cuyo gobierno  -talibanes- se acuso de ser protectores de la organización al-qcaida liderizada por Osama Bin Laden al cual se atañe la responsabilidad de los sucesos del once de septiembre, luego seguiría Irak. Pero lo cierto es que estos mismos medios de información, que a diario nos repiten las dolorosas imágenes de la tragedia, poco han servido para aclarar sobre las pruebas de quiénes  llevaron a cabo tal hecho. Cierto también es que después de varias semanas de guerra fueron centenares de victimas inocentes las que fallecieron y aun no se consigue el objetivo fundamental.  Recordemos  que buena parte de las armas y de la preparación militar con la que hoy cuenta este hambriento pueblo se las suministró los Estados Unidos  en apoyo a la guerra frente a los soviéticos, a igual como tiempo atrás lo hizo con Hussein en Irak cuando el enemigo era Irán .

Después de la declaración de guerra a Afganistán e Irak, el terror se ha generalizado en el mundo, por un lado la amenaza bacteriológica que amenaza con propagarse fuera de los Estados Unidos y por otro lado la amenaza creciente del gobierno de este país contra todas aquellas naciones que según sus preceptos sean considerados aliados de los terroristas. Como si esto fuera poco, en  el Medio  Oriente, mayor escenario de conflictos en las ultimas décadas, se han agudizado los enfrentamientos entre palestinos e israelíes, que nuevamente han favorecido la expansión territorial de los segundos sobre los primeros.
A nuestro modo de ver, sean o no culpables Osama Bin Laden , su organización y los talibanes esto se ha convertido en el pretexto para darle continuidad  al proceso iniciado a comienzo de la década de los noventa, ( en el contexto de lo que se ha hecho llamar la globalización) como lo fue la guerra del Golfo de 1991, como una política destinada a lograr el control político-militar y económico sobre la zona  que más dificultades representa para los intereses de las grandes potencias (por sus diferencias ideológicas, culturales y religiosas) pero también por representar esta región el reservorio fundamental del energético y la materia prima mas importante del mundo: el petróleo.

A pesar de la actual posición moderada de los gobiernos iraní e iraquí, y de la alianza de los gobiernos de Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo cierto es que estos no son elementos permanentes  que  garanticen  el equilibrio (paz americana) para los intereses de los occidentales. Desde nuestra perspectiva, los países desarrollados perciben que su principal adversario ya no es el comunismo de la guerra fría sino los países pobres  del tercer mundo y fundamental  la región del Medio Oriente que por su riqueza petrolera ha sido el punto de interés principal de las grandes potencias, pero a su vez, esta misma riqueza ha hecho posible  que estas naciones,  algunas de las cuales han sido aliadas en ciertos momentos, pero cuya diferencia cultural se ve repotenciada cuando sus altos ingresos les ha permitido contar con una tecnología armamentística de primer orden. Mas allá del compromiso de darle a los judíos la tierra prometida y cumplir con los designios de Dios  a los herederos de Moisés, lo cierto es que la existencia del Estado israelí se debe fundamentalmente a tener un aliado estratégico en el seno de esta región.

El avasallante proceso de globalización que, junto a la expansión del intercambio y penetración comercial y de inversiones, pretendió imponer una sola cultura (la occidental capitalista), un solo pensamiento al resto de la humanidad se ha conseguido con el rechazo, en un primer momento espontáneo, de lo que se ha hecho llamar el multiculturalismo, pero que hoy pueden estar sembrándose las bases para la constitutución de una alianza político-militar pero también de orden económico y cultural para enfrentar los desmanes  de quienes pretenden erigirse como dueños del mundo. El resurgir del tercermundismo obviando los errores del romanticismo de los años sesenta y setenta- puede convertirse en una plataforma viable para enfrentar los desmanes  de quienes desde la época colonial y ahora con renovadas fuerzas visualizan al tercer mundo como una pertenencia. No se trata de avivar enfrentamientos, guerras o “ choques de civilizaciones”, sino de generar las bases de nuestro propio desarrollo en forma cooperativa y crear alianzas que lo fortalezcan y nos permitan dialogar (negociar) como pares con el primer mundo.

Después de los sucesos del 11 de septiembre del 2001  ya es común decir que la historia ha cambiado, que el mudo ya no es igual, como si las manifestaciones del terrorismo estuvieran apareciendo por primera vez en la humanidad. Sin pretender justificar lo injustificable de la atrocidad que representa la muerte de inocentes, lo cierto es que esto ha sido una constante en nuestra historia, lo que ahora ha cambiado es que ha sido afectada la potencia más grande del mundo, país que hasta ayer se creía invulnerable ha sufrido un severo golpe que además de afectar la estabilidad  emocional de sus pobladores, ha creado un desequilibrio en el resto del mundo, por la influencia que tiene los Estados Unidos. Quizás lo más grave para la nación norteamericana, además de evidenciar el resentimiento que otras poblaciones le tienen, es comprobar que en el interior de su territorio ha existido complicidad y apoyo a estos sucesos. Lo que desde la guerra de secesión es una realidad, que en los estados Unidos existen profundas diferencias no solo entre el norte y el sur que amenazan su unidad, sino también de orden socio-racial, se ha agudizado en los últimos años, tal como lo demuestran los movimientos separatistas  en algunos estados sureños, la rebelión de los negros en Los Ángeles en 1992, la voladura de la aeronave de PanAmericam, entre otros.

Antes de continuar debemos responder ¿qué entendemos por terrorismo y quiénes a nuestro modo de ver son los responsables.?. Terrorismo no es mas que la expansión del terror, ¿quiénes han sufrido mas del miedo que aquellas naciones que producto de la violencia imperialista y colonialista han sido victimas fundamentalmente en América, Asia y África- del genocidio de etnias enteras, despojo de sus propiedades e imposición de culturas.?. ¿Quiénes pueden moralmente hablar de terrorismo cuando al mismo tiempo han sido los principales generadores de guerras, máxima representación del terrorismo, quienes produce y comercializan las armas que hacen posible estos enfrentamientos, quienes han generado conflictos, golpes de Estados para ampliar sus influencias.?. A lo que comúnmente se llama terrorismo, lamentablemente, sin pretender justificarlo, sino comprenderlo, se ha convertido en la única manifestación de algunas naciones, culturas , para debilitar a quienes de forma desmedida y durante siglos han impuesto sus intereses al resto.

El terrorismo no es una pertenencia única del tercer mundo, de las guerrillas campesinas e indígenas que luchan en Latinoamérica por el reconocimiento de sus legítimos y ancestrales derechos, y tampoco el terrorismo es una propiedad del pueblo palestino y de los árabes que han sido agredidos, divididos arbitrariamente para debilitar su cultura y dominar sus recursos naturales, ni para enfrentar las agresiones del poderoso Estado israelí, creación estratégica de las potencias occidentales. El terrorismo también le pertenece  a los españoles, cuyo pueblo vasco exige su reconocimiento, en el sur-este italiano, en la Chechenia Rusa, en la Irlanda de Inglaterra, en los estados sureños de Norte América.

Quizás el terrorismo más común y al final tan agresivo como el terrorismo armado es el terrorismo informativo, porque al final alimenta al primero. Hacer uso de los mas poderosos medios de información para propagar a diario, aunque con aparente sutileza, que los enemigos son los árabes, los islámicos,  los negros africanos pero también norteamericanos, los campesinos indígenas latinoamericanos, es en el fondo una nueva dimensión de la guerra, que sin dejar de utilizar lo mas sofisticado de la tecnología militar mundial, hace uso de la globalizada revolución tecnológica de la información para etiquetar a éstos como los responsables de los males de los países del primer mundo. Esto es terrorismo, como terrorismo es también los millones de seres humanos que mueren de hambre y enfermedades, en la ignorancia, males que pudieran ser resueltos con un pequeño porcentaje de los que se gasta en armamento

Pero lo cierto es que después de lo ocurrido el 11 de septiembre del 2001 se ha creado toda una campaña, aunque en apariencia se diga lo contrario, de construir la imagen de un enemigo amenazante para la estabilidad no solamente norteamericana sino de la humanidad como un todo. A pesar de que se acuse directamente a Osama Bin Laden,  a su organización , a los talibanes y a la nación de Afganistán y luego a Irak, lo cierto es que cuando se advierte que la guerra contra el terrorismo será de larga duración, cuando se publica una lista de los enemigos norteamericanos y de perseguir el terrorismo en cualquier parte del mundo, constantemente se refleja  y así nos lo han repetido los poderosos medios de información-  que el enemigo fundamental se parece mucho a los árabes y a quienes profesan el islamismo.

Pedro Rodríguez rojas
Universidad Simón Rodríguez,
Barquisimeto,Venezuela