Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Opiniomes

 
Con especial referencia a  los mensajes HI Chile 27 / Lula 12, Lula 13, Manifiesto 90 y Chile 28

Considero que amerita que abramos un debate serio  acerca de qué es el “consenso” , “la libertad de expresión” y el “disenso” si esto es un Foro de historiadores y no de opinadores.

Me sorprende que los Coordinadores de H a D nos hayan enviado un documento apócrifo (en Chile 27 /Lula12) y de un contenido que empobrece el debate que se venía intentando hacer. Suscribo totalmente las críticas que expuso Jorge Ibarra Guitar en Lula/13.

Es común que docentes e investigadores de historia, aún algunos que se definen  democráticos, antifascistas y defensores de los derechos humanos y de las causas justas, confundan el plano del conocimiento científico, ( y del análisis marxista en particular -me refiero a la aplicación de la teoría materialista dialéctica) con políticas hechas en su nombre, o con  experiencias históricas concretas. Además, observo con preocupación, -por lo generalizado que aparece y la falta de crítica a esas posiciones, que se acepte descalificar análisis de la sociedad hechos desde los intereses de sus distintas clases y sectores sociales tildándolos de  “discurso ideológico”  (porque)… “la historia hoy requiere prescindencia ideológica”…. (estos entrecomillados son de Chile 28) . Otra observación que quiero compartir con mis colegas es la confusión acerca de que todo análisis clasista sea leído como si fuesen loas al socialismo o a alguna experiencia histórica concreta. Nada más absurdo.

Si en este foro de historiadores no estamos en condiciones de distinguir teoría, de historias concretas; proceso de conocimiento, de políticas concretas; y si no intentamos construir conocimiento sino hacer un ping pong de ideas u opiniones, seremos apenas una vidriera para mostrar efímeras discusiones en blanco y negro (eso no son debates serios); estaríamos manteniendo un espacio amorfo, donde cada uno dice lo que quiere en aras de una supuesta “libertad de expresión” porque  “se admite el disenso”. Es que para muchos que están a la sombra del posmodernismo o se escudan en esos pensamientos para tapar la realidad con una mano, dan por superada la concepción científica del proceso de construir conocimientos buscando verdades (relativas por cierto, pero verdades históricamente logradas). Conocer es un proceso aproximativo para poder dar cuenta del objeto de estudio y poder operar sobre él. En este Foro se sigue hablando de buscar el “consenso” y admitir el “disenso”. Muy válido todo eso si se tratara de encontrar las mejores políticas para erradicar el hambre, la miseria, la destruccción de millones de personas por causas evitables, el fin de las tramas siniestras que provocan las guerras, etc etc.  Un consenso para potenciar lo mejor del ser humano, entendiendo por tal TODOS los hombres y mujeres que habitamos en el planeta tierra. Pero muy lamentable postura si detrás de “consenso y disenso”, se pretende que todo vale, que cada cual puede decir lo que se le ocurra. Por ejemplo leemos en Chile 28: “las FFAA pertenecen al Estado chileno y a la sociedad y como tal su discurso es el mismo”…. “Ud todavía cree que las FFAA chilenas están bajo el modelo organizacional de la época de Pinochet”.  (del Sr. Carvajal, Chile 28)  No es que lo crea, ojalá fuese distinto, pero para dar un ejemplo, resulta que personal de los servicios de inteligencia del gobierno chileno acaban de ser sorprendidos en  la sede consular argentina en Punta Arenas (extremo austral de Chile), fotocopiando y robando documentos. Es que el estado chileno , digo estado no gobierno, está en manos de grupos financieros locales y transnacionales, lo mismo que pasa con el estado argentino (no digo gobierno). Es importante tener un marco de referencia para analizar y poder definir conceptos con precisión. En el mismo Chile 28 se lee… “ todo proceso de reforma social es doloroso y traumático para la población.  Las políticas de ajuste fueron durísimas, pero no había alternativa en lo práctico”..¿Qué es “la población”? ¿Solamente un número estadístico?. No sabemos acaso que una parte de esa población, la que hizo esas políticas, se benefició enormemente a costa de millones de pauperizados?  Por eso sostengo que NO HAY CONSENSO DEL CONOCIMIENTO. Y ENTONCES, ACEPTAR EL MERO DISENSO, NO APORTA NADA.

Pongámonos a conocer sin eufemismos, sin justificaciones, sin falsedades.  No nos engañemos nosotros mismos ¿Quién hegemonizaría dicho “consenso”? (¿el que pega último?, ¿el que pega más fuerte? ¿el qué da los subsidios? ¿el que atemoriza? ¿el que escribe más seguido? ¿el que tira con galones?. ¿el que le haga el juego al discurso oficial? ¿Quién acepte todo lo que lee creyendo que todo vale, sin que se necesite tener ninguna base empírica? ¿Para qué serviría un foro que se llama de Historia a Debate donde cada uno exponga su “opinión” porque “se acepta el disenso” sin intentar colectivamente arribar a un conocimiento más aproximado de la realidad?. Escribe María Tenti en Manifiesto 90) “Aceptar el disenso” y  “mostrar ante la sociedad un nuevo modelo historiográfico que supere los viejos antagonismos y las antiguas dicotomías irreconciliables”…”nuestras propuestas deberían ser más abiertas, menos intolerantes y radicales, más pluralistas”¿De qué manera “un nuevo modelo historiográfico” puede superar “viejos antagonismos y posturas irreconciliables”? Si precisamente la tarea del investigador social es estudiar el movimiento de las sociedades en el tiempo y allí, quiera o no, se encontrará con los conflictos sociales. No confundir consenso posible y necesario para formular políticas, con el proceso de conocimiento. Pero yendo a la posibilidad de consenso político, ¿podría haber “consenso político” entre quienes adoptan una postura a favor de la humanidad toda y quienes lo hacen deliberada y expresamente a favor de un  pequeño grupo de elite? 
No me interesa un “pluralismo” tal que no permita ir a fondo de las diferencias que se expresan, porque, si hay distintas y tan opuestas maneras de entender una misma realidad, es que todavía no hemos llegado a conocerla o la estamos mirando con ópticas tan diferentes que por lo menos deberían ser explicitadas. O en alguna parte hay una intención de negar, de deformar o de justificar. Y si es así estaríamos afuera del trabajo científico.

Creo que el conocimiento que necesitamos los pueblos para desarmar esta sociedad tan injusta a la que hemos llegado requiere de un profundo trabajo multidisciplinario, pero sobre todo encaminado con ese compromiso compartido. Más aún en este momento en que todos los pueblos de nuestros países están rechazando con alma y vida las políticas neoliberales a las que se los ha sometido  primero con los golpes militares y luego con lo que llamaron “democracias posibles”, ambas formas orquestados por las oligarquías financieras locales y transnacionales desde el departamento de estado de los Estados Unidos y otros organismos internacionales.

Trato de que en este foro pongamos en claro un acuerdo: avanzar en el conocimiento del movimiento de la sociedad (de las sociedades). Hasta ahora quería creer que teníamos ese consenso. A raíz de la nota Chile 27 y Lula 12,lo pongo en duda. Debemos admitir que así como en las sociedades los choques sociales no los inventan los marxistas sino que son producto histórico, la lucha por las ideas, tampoco la inventan los marxistas, sino que es nada más ni nada menos que la lucha de intereses en juego. Por eso también en el campo de las ideas aparecen ideas irreconciliables, cuando no se busca de manera compartida conocer la realidad tal cual es en su movimiento y en su complejidad.

El problema de cómo actuar sobre la realidad para transformarla no es una cuestión exclusiva de los marxistas. Los intelectuales al servicio del poder financiero también necesitan conocer la realidad lo más afinadamente posible para transformarla según sus intereses. Pero además tienen otra tarea los “científicos” a su cargo: preparar los discursos para deformarla, para distraer, para ensuciar los foros y las discusiones, para torcer los ejes. No difunden SU conocimiento de la realidad, sino lo que quieren que creamos, que aceptemos, que sepamos. Por eso, insisto, debemos tomar conciencia que en el plano de las ideas estamos en una batalla, dejémonos de eufemismos pluralistoides. Como historiadores hagamos un esfuerzo por hacer  explícita esta cuestión. Busquemos conocer más y mejor. Luego cada uno colóquese donde crea que le dé mejor el sol, pero por favor, por lo menos, sea conciente de eso y colabore para hacerlo explícito.  Si su compromiso está francamente del lado de mantener este injusto “orden” mundial, las posturas políticas son irreconciliables y al no poder explicitar sus intereses sin eufemismos, se anula el debate serio. Y no se trata de ver quién grita más o lo dice más veces, sino de buscar saber cómo es la realidad para transformarla.

Dice Pierre Vilar en su libro Pensar históricamente: “No creo que fueran las lecturas de Marx las que me llevaron a descubrir, al modo de Althusser, el “continente historia”. Al contrario, me dice mi experiencia, fue el descubrimiento del continente historia y la conciencia de vivir en él, lo que me llevó a medir la grandeza del pensamiento de Marx” …“Yo intentaba observarlo todo con ojos de historiador”. (Crítica Mondadori, Barcelona 1997.p. 122 y 167)  Comparto totalmente y hago mías sus palabras. Propongo a mis colegas trabajar más profundamente sobre esta cuestión del consenso, que creo que es la línea débil del Mnifiesto que está intentando elaborar H a D. 

Además les comento que me resultó muy interesante en Chile 28, la afirmación del Sr. Carvajal cuando dice …el “liberalismo, ideología que profeso” y más adelante…”es un gran desafío de un Foro como H a D, la necesidad de potenciar el trabajo historiográfico con la teoría de sistemas …”  Digo interesante realmente porque propone un debate teórico. Estoy dispuesta a emprenderlo, desarrollando el estudio de las dos grandes teorías: el análisis sistémico, estructuralista, y el materialismo dialéctico. Curiosamente, en el discurso oficial pareciera que ambas fueron tiradas por la borda por igual, cuando hablan “del final de los grandes paradigmas”. Todo un tema.

Atentamente,

Irma Antognazzi.
Docente titular. Facultad de Humanidades y Artes.
Universidad Nacional de Rosario. Argentina