Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Opiniomes

 
Hernán, tus valiosas apreciaciones sobre el "relevo generacional" en Argentina me sugieren  cuatro reflexiones sobre el Punto XII del Manifiesto, que tal vez animen a otros colegas a participar en este debate, sin duda esencial para comprender el cambio de paradigmas en curso e poder intervenir
con eficacia en su resultado final:
 
La primera reflexión es para criticar eso que dicen todavía algunos colegas de  que no hay "crisis de la historia" (epistemológica, historiográfica, metodológica) sino solamente una "crisis de historiadores" (se entiende  laboral), como si se pudiese separar el objeto histórico de su sujeto congnoscente, afectado por  situaciones institucionales y problemas generacionales que influyen grandemente en la
escritura de la historia, presente y futura.
 
La segunda reflexión es que nos estamos fijando en el relevo demográfico de la segunda década del siglo, como consecuencia de la jubilación masiva de la generación del 68,  sin percatarnos que dicho relevo ya se ha iniciado, o que deberia ya haberse iniciado, con la emergencia de la generación intermedia nacida en los años 60, que ocupará ineluctablemente en un plazo de una década los puestos académicos más relevantes.
 
La tercera  reflexión es que mientras que el acceso a  la academia  de esta generación intermedia en Argentina parece  bloqueada por la  crisis universitaria, política, social y económica,  en España, esté acceso se está dando desde los años 80 (cuando Argentina salía de la dictudura y volvían a la universidad parte del actual profesorado), empezando a asumir la generación nacida en los años 60 cierta iniciativa historiográfica  como demuestra la composición por edades de la red HaD implantada prácticamente en todas las universidades españolas. Sin embargo en  Argentina son más bien historiadores e historiadoras nacidos a los años 40 y 50 quienes tejen nuestra red historiográfica crítica  y la representan en casi todas las universidades argentinas, como se puede comprobar  repasando los paneles de las presentaciones, seminarios y jornadas de HaD-Argentina, las listas de suscriptores del Manifiesto y los participantes en nuestros debates digitales y congresospresenciales. Es rara la presencia activa en HaD de historiadores  argentinos jóvenes con las excepciones de rigor, como Hernán Sorgentine y otros.

La cuarta reflexión es constatar el fracaso (parcial) de lo que se llamó en Argentina la profesionalización de la historia, que ha tomado cuerpo en esa generación intermedia, justa en sus críticas a los excesos de una historia militante,  pero criticable a su vez por caer en un academicismo -tan positivista como posmoderno- que pone a los historiadores de espaldas de la crisis (histórica) de la República, marginando la universidad del tiempo vivido.  Necesitamos una historia profesional pero comprometida y una historia comprometida pero profesional. Las partes más dinámicas de las dos generaciones de que venimos hablando han de converger en ese objetivo.
 
¿Tendremos que esperar a que una tercera generación de surgida de los fabulosos y conflictivos años 90, capaz de conjugar profesión y compromiso, llegue a los puestos académicos para poder hablar de verdadero cambio generacional, en lugar de simple relevo demográfico, biológico, sin avances historiográficos?

No nos resignamos a ello, hay indicios de que una parte de la generación intermedia puede jugar un papel  mayor, a ambos lados del Atlántico, en el cambio paradigmático en marcha. Sería desde luego muy necesario. De una u otra forma, curándonos en salud, estamos planteando  la estrategia de HaD más bien a medio plazo: hemos dicho ya en alguna presentación que HaD necesita 10 años más para completar y consolidar la reconstrucción paradigmática que hemos emprendido, de forma que los fragmentos perdidos de una generación sean completados en la siguiente en una marcha historiográfica continua que intenta no quedarse atrás respecto a una historia vivida que nos sorprende todos los días.

Carlos Barros
Coordinador de Historia a Debate
cbarros@eresmas.net