Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Opiniomes

 
Estimados amigos:

He considerado que el tema que plantea Eric estaba implícito en los puntos que estamos elaborando para el seminario de la Universidad de La Matanza del próximo 29 de junio.

Me parece interesante tenerlo presente, sea para explicitarlo como uno más, sea para "utilizarlo" por parte de los coordinadores del encuentro mismo en las diferentes mesas.

De todas maneras, como dice Hilda, la formación de cada uno ha sido la de los tiempos y las corrientes -y las posibilidades de acceso-, que le han tocado en el vivir...

Hay algo de subjetivo, de personal, individual, en el desarrollo posterior que alcancemos, que tiene (pienso) más que ver con la visión que tengamos del mundo (y sus pesares) y del rol que reservamos a la herramienta historia, que con la "estructura" recibida inicialmente.

En la Argentina sobran los ejemplos, ya que, como también dice Hilda, hemos vivido de dictadura en dictadura, sean éstas militares o económicas, al menos desde hace setenta años, y sin embargo los resultados no han sido unánime o exclusivamente penosos.

Al fin, somos hijos de tiempos oscuros o duros, y siempre habremos, en todos los sitios de nuestro mundo y en la época que fuera, quienes "rompen" con lo "aceptable" y deciden dar esos pasos hacia la libertad.

No coincido con la opinión de Eric cuando plantea los problemas emergentes de las características de la formación recibida, en cuanto  que "Dicha decisión de autoridad era ... hasta la década de 1970 principalmente pública y por lo tanto política. Hoy por hoy en cambio es privada en la medida que la universidad privada ha venido a desplazar, o está en proceso de hacerlo, a la universidad pública. Como es evidente la autoridad en la universidad privada no es pública ni política y por lo tanto acontece en muchos casos que el oficio del historiador ya no viene definido por la "sociedad" sino por un grupo de interés: en Chile por ejemplo instancias católicas conservadoras han fundado universidades, ... que ya no se legitiman políticamente ante la sociedad y definen sin embargo distintos perfiles profesionales. Evidentemente la falta de transparencia de lo que se llama hoy en día el "mercado universitario" implica que muchos historiadores ignoran absolutamente bajo que perspectiva están siendo formados".

Pienso que aunque encubierta bajo una toga anglosajona o revestida de pontifical, existe una "política" muy determinada de orientación de la enseñanza en las universidades privadas, sin entrar a considerar la excelencia o no del aprendizaje de las herramientas necesarias para el historiador, que quedará a criterio de quien las haya recibido, y... evaluado. Por cierto, interpreto "política" como contenido orientativo hacia el educando. Y creo que, si ese contenido existe en todo lo que el hombre hace... La España actual (y que lo diga el cardenal Rouco Varela!) es un ejemplo de esas influencias, políticas y bien políticas.

En esto reside lo interesante, lo importante del Manifiesto, justamente que no trata de encerrar las cosas dentro de preceptos cerrados, sino que invita a la reflexión amplia e interdisciplinaria. De esa libertad (no quiero sonar grandilocuente) saldrá la luz, o no. Eso lo dirá el paso del tiempo. Al menos, lo intentaremos desde el espacio que nos toca.

Cordialmente,

Luis O. Cortese
Revista Historias de la Ciudad
Buenos Aires