Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Opiniones


HISTORIA A DEBATE: UNA EXPERIENCIA PERSONAL CON LAS JÓVENES GENERACIONES DE
ESTUDIOSOS DE LA HISTORIA.

Prof. Amelia Galetti-Universidad Autónoma de Entre Ríos.-

Diagnosis de una experiencia:
 
Entiendo que la historia, disciplina eminentemente humana, conlleva en su naturaleza el prodigio de modificarnos a quienes nos dedicamos a pensar, construir y comunicarla como una actividad vital.
Bucear en la diversidad de temas, problemas, miradas, en las variantes metodológicas de su investigación y de su enseñanza; en las estructuras narrativas de su comunicación; en los fundamentos sustentantes de cada paradigma, sugiere introducirnos en la reflexión permanente pero también, y lo que creo es más importante, en el proceso de autorreflexión critica para, desde nuestro propio universo, enriquecer el horizonte teórico de la historia.

Pensar históricamente es pensar desde nuestra historicidad. Sí, útil sería plasmar en palabras la densidad de esa toma de conciencia.

Viene acaso este presupuesto que sustenta el propósito de esta reflexión sobre historia a debate para historia a debate: comunicar desde la propia experiencia la o las instancias a partir de las cuales podemos pensar en un antes y un después, que se vertebran como instancias coyunturales, como
inflexiones viabilizadoras e inquietantes en este quehacer de la historia.

Y me pregunto si sería útil mencionar las vivencias que han posibilitado giros, rupturas o simplemente pero nada menos, momentos de profundización de los itinerarios que transitamos en nuestra concepción de la historia. Y me apresuro a responder afirmativamente, por que la palabra escrita pareciera definir, acotar, la concientización que vamos elaborando de nuestras propias
vivencias.

Vamos al caso: generación de los años 70, transite entre dos manifiestos: el de combates por la historia de Lucien Febvre y la densidad enriquecedora de la Escuela de Annales, conocidos en los dos últimos años de mi formación academica de la mano de María del Carmen Ríos, Licenciada en la Universidad de Lovaina, con quien descubrí el amplio horizonte de la nueva historia y el otro manifiesto, el de HISTORIA A DEBATE, generado por Carlos Barros quien, con generosidad no frecuente en los ámbitos académicos, me ha incorporado a esta militancia historiográfica pluralista, tolerante y humana como entiendo debe ser este oficio de historiar.

Entre ambos manifiestos, la experiencia conmocionante del duelo familiar que profundizo la concepción humana de la historia y su poder psicoanalítico y terapéutico en ese bucear para explicar e interpretar los sutiles y abisales entramados de la memoria que hace posible el crecimiento.

Historia a Debate canalizo esta visión humana de una disciplina que nos invita a un compromiso con la vida, puesto que es explicar, desde hermeneúticas abiertas y no clausuradas, la vida en el tiempo desde los desafíos de cada presente.

En el breve transcurso de 8 años (1993-2001) la participación en historia a debate ha posibilitado la comunicación horizontal abierta, respetuosa del disenso y fundamentalmente solidaria; la amplitud en la construcción del conocimiento histórico, remplazando rigidez por rigurosidad científica y dogmatismo por apertura, iniciativa y creatividad. En una instancia en que la historia reclama algo más que el juego de la inteligencia  y la poética del saber, nos reclama un acuerdo útil para encontrar la legitimidad al quehacer de historiador.

Hemos seguido en estos últimos 8 años historia a debate integrándonos y aportando humildemente a este foro de la historia con el propósito de continuar la línea de debate abierto sin las barreras del autoritarismo intelectual y académico.

El Manifiesto de Historia a Debate es el enunciado público de una declaración de presupuestos y propósitos historiográficos; es un dar (se) a conocer de una comunidad de historiadores que, sin ser contestatarios representa como genero y como intención una expresión de la literatura de combate.

Manifiesto que, comprometida con sus principios, hemos difundido y comentado en los espacios que estimamos viables e imprescindibles  por que son los espacios-bisagras entre el mundo académico y la sociedad:

1. La Universidad a través de sus canales y líneas de acción:

· La formación de grado
· La extensión universitaria

2. La institución mediática

Ambos espacios han sido útiles ya sea como generadores de climas de debates, de renovación, de difusión o simplemente toques de atención que inquietan para introducirnos en los nuevos y desafiantes itinerarios de la historia.

En el primero, la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Argentina) configuró el epicentro de la difusión academica del Manifiesto desde nuestra cátedra de epistemología de la historia correspondiente a las carreras de profesorado y licenciatura en historia; carreras con sede en la misma provincia de Entre Ríos: Paraná, Capital de la Jurisdicción y Concepción del Uruguay.

Difusión extensiva a los otros alumnos de la especialidad, entendido como trabajo previo y preparatorio del IV Congreso Nacional de Historia de Entre Ríos (18-20 de octubre de 2001) realizado en la ciudad de Concepción del Uruguay.

En particular la cátedra de epistemología de la historia constituyo el ámbito de mayor profundización de historia a debate y de su manifiesto, generándose interés y expectativa ante una propuesta innovadora y a la vez movilizadora de las nuevas generaciones de profesores e historiadores en formación.

Movilizadora en cuento desde ella es posible filtrar los caminos y las estrategias para una historia que científicamente se aproxime más ala sociedad, puesto que vivenciamos en la sociedad Argentina una preocupación por buscar respuestas al por que del ahora; una inquietud por un retorno a la historia para encontrar explicaciones al presente.

Pero fundamentalmente, la emergencia de lo nuevo y diferente que, por el nivel y la calidez humana y social de quienes lo generan, atrae, inquieta, sugiere y optimiza los espacios académicos.

Por su parte, en el área de extensión universitaria, han sido dos los caminos elegidos para su conocimiento y difusión:

 El curso intensivo de capacitación de profesores para el nivel polimodal de las escuelas provinciales. Curso centrado en “Las lecturas de la  historia”. Y· La publicación del primer número de la revista “HABLEMOS DE HISTORIA” del Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. En la misma se publica por primera vez el texto completo del Manifiesto de Historia a Debate. Como directora de la revista, ello nos honra.

Pero así mismo, no soslayo el espacio mediático y a partir de la publicística con motivo de la convocatoria del IV Congreso Nacional de Historia de Entre Ríos, se editaron notas ilustrativas sobre Historia a Debate y la significación y el aporte del manifiesto. La prensa escrita fue el medio desde el cual se conoció un nuevo movimiento y un nuevo documento para la revitalización de la historia. El eco que tuvo a través de la prensa nos evidenció que los mass media constituyen canales imprescindibles para ir acortando las distancias entre el universo académico y la sociedad.

Mientras tanto, seguimos trabajando y reflexionando sobre el terreno sólido de historia a debate, que, desde la profundidad y diversidad del paisaje historiográfico que ofrece, se irá enriqueciendo en las línea horizontal, participativa y generosa que propicia Carlos Barros.

Enriquecimiento compartido que hoy necesitamos hacer puesto que la historia nos exige un renovado compromiso con la vida. Ese es el camino a seguir construyendo en HISTORIA A DEBATE.