Grupo Manifiesto Historia a Debate


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[Nota: Este texto de Amelia Galetti se publicará en el nº 2 de la revista "Hablemos de Historia" editada en Paraná, Entre Ríos, Argentina]

EL ESPÍRITU DE UNA IDEA : Historia  a Debate. Una reflexión desde la instancia argentina.

Amelia  Galetti

A casi una década  de sus comienzos (1993)  Historia a Debate  se  ha ido configurando como el espacio abierto  para quienes están  en el apasionante universo de la Historia. Un movimiento, génesis e inspiración de Carlos Barros ,para quien la Historia ofrece el desafío del debate permanente  en la transversalidad   ,desdibujando los imperativos canónicos en la concepción del pensar y hacer historia.

Historia a Debate, una práctica historiográfica  que compromete a  los historiadores a  avizorar  nuevos horizontes en el  amplio campo de la metodología de la Historia  orientado a construir un nuevo paradigma para un controvertido  y prolongado presente.

Una transición de siglos que demanda  nuevos presupuestos teóricos y metodológicos para una ciencia  que, prodigiosamente  influye  en las prácticas sociales, puesto que ayuda a pensar históricamente que es decir, pensar en términos de construcción permanente como cuerpo social en la
difícil tarea  del discenimiento de lo mejor.

Historia a Debate  señala una inflexión , cuyo espíritu se perfila en el documento-base que sintetiza una idea de la historia y del historiador que con ella se involucra : el Manifiesto de Historia Debate. Manifiesto, palabra cuya carga semántica  sugiere un compromiso, una militancia ,la de formar conciencia social, que, en síntesis,  es conciencia histórica, puesto que como sociedad nos vamos construyendo en y con el tiempo. Somos inexorablemente tiempo; con mucha o poca densidad de contenido , pero , tiempo.

Género  que configura  la expresión de una literatura de combate. A través del cual  damos a conocer valores, ideales  y propósitos  pero que al mismo tiempo nos damos a conocer. Es un dar y darse a conocer. Es un antes y un después, ya sea para el mundo del arte , de la política, de la literatura, …Es para este caso  que nos ocupa , el mundo  de la historia. Una ciencia que, paradójicamente, en tiempos  deificadores de técnica y economicismo,  retorna  con vigor  ensayando renovadas formas de desentrañar el   imbricado contenido  del  ir siendo en  ésta,  la continuidad de la vida.

Tiempo que nos desafía con un presente  cuyo espesor nos demanda mas profundas  y nuevas lecturas del pasado, sumando nuevas fuentes, acercando otras disciplinas, planteando otras preguntas, metabolizando tradiciones y aportes historiográficos, descubriendo una renovada legitimidad a la función del historiador.

Un tiempo que desde Historia a Debate ,atento a la Historia Inmediata, nos impone, elaborar breves editoriales del presente para que, desde estas provisorias hermenéuticas, podamos con la comprensión de vivencias más complejas y conmovedoras, porque las vivimos, porque hacemos consciente esta nuestra inmersión en la vida, podamos   reelaborar lecturas más complejas de
la insondabilidad del  pasado.

Desde Historia a Debate  y desde los márgenes de la Historia inmediata, vale nuestra reflexión   en este  nuestro tiempo argentino. Una reflexión que no puede  estar fuera de los márgenes de este pensar históricamente y que nos  demuestra   de esta falencia  ,de  este analfabetismo  de historia crítica  (Boris Berenzon) con el que nos hemos ido construyendo como sociedad  y como Nación. Hemos construído una historia de combates extremos, de instancias  excluyentes  de visiones polarizadas y polarizantes,de lecturas acríticas. Nos ha faltado el debate genuino  sobre nuestra historia sin omisiones  y negaciones.

Pero , para ese debate, es necesario abandonar  los personalismos  y hermetismos académicos, pueso que los historiadores tienen algo que decir a la sociedad, más allá del protagonismo mediático y bestsellerista; descubrir y crear nuevos espacios de comunicación o, revitalizar y fortalecer el más
importante : el del aula;  construir un nuevo discurso historiográfico de divulgación que logre sintetizar ciencia, vida y motivación.

Que  más motivación que una Argentina doliente para  descubrir o quizás sólo  revalorizar la función de la Historia. Sólo se arriba a la madurez después de  fortalecerse con la memoria  crítica  de lo que hemos  ido haciendo u omitiendo en el transcurso del tiempo.  Trabajemos para que el uso de la memoria sea un ejercicio permanente ya que el mañana se va construyendo prodigiosa e  imperceptiblemente sobre cada presente  que sin darnos cuenta   deviene  instantáneamente pasado.