Grupo Manifiesto Historia a Debate


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Estimados colegas:

Con respecto a las críticas al Manifiesto que se vienen publicando a través de este foro, como integrante del GM quisiera hacer algunas apreciaciones que -a mi juicio, son muy importantes de destacar- sobre el aporte que hace el mismo a la Historia.
Indudablemente el legado de la escuela de los Annales y del marxismo fueron trascendentes, sin embargo, en estas épocas de globalización, no se puede seguir apostando a sus postulados en forma lineal porque las estructuras y los contextos han variado fundamentalmente. Otras realidades y otros horizontes se nos presentan como un gran desafío a los historiadores e historiadoras de los distintos rincones del planeta que nos encontramos, como producto de esta globalización, más cercanos pero, paradójicamente, más divididos por las diferencias que los distintos paradigmas historiográficos quisieron ocultar.

Por su parte las corrientes posmodernas quieren hacer tabla rasa con todo los legados anteriores y fomentan una serie de nuevas corrientes historiográficas que se confunden entre sí y que resultan difíciles de definir y diferenciar unas de otras. Pero, lo más grave es que producen una fragmentación sin precedentes dentro de la historiografía, fragmentación tras la búsqueda no de la 'verdad' histórica sino de la 'verdad' metodológica o de corriente de opinión, que es mucho más grave.

Quien adscribe a una u otra corriente de interpretación o análisis de la historia quiere hacer valer su primacía sobre las demás, adoptando modas con mayor o menor aceptación dentro de los núcleos académicos. Estos enfoques, tras la aplicación de métodos o técnicas transplantadas de disciplinas como la antropología, la sociología, la sicología social, la lingüística o lo que sea, pasan de aquella antigua concepción positivista de las 'ciencias auxiliares de la historia', a subsumir a la historia a otras disciplinas, olvidando que lo más enriquecedor es precisamente el trabajo interdisciplinar, sin el abandono -por parte de ninguna de las disciplinas- de su campo de estudio y de la naturaleza y los caracteres que les son propios. Obviamente que las fronteras son sutiles y difíciles de precisar, sin embargo, la riqueza reside, precisamente, en ese intercambio recíproco que enriquece a las distintas disciplinas.

Concebir la pluralidad dentro del campo de la historiografía no es tarea fácil pero es un gran desafío que no podemos soslayar. El Manifiesto, dentro de este conglomerado de nuevos enfoques posmodernos, constituye un aporte importante para pensar la historia desde la perspectiva de un siglo XXI que avanza con sus conflictos y que recorre derroteros no previstos por los profetas del 'fin de la historia'.

Cordialmente.

Lic. María Mercedes Tenti
Universidad Católica de Santiago del Estero
Universidad Nacional de Santiago del Estero
laitantenti@ciudad.com.ar