-----Mensaje original-----
De: Bartolome Clavero <>
Para: Javier Corcuera <>
Fecha: miércoles, 08 de marzo de 2000 13:03
Asunto: RV: País Vasco/Chiapas. Historia inmediata 20

Te forguardeo los mensajes de López Arévalo.
No acabamos de salir del círculo viciososo pasando ahora por el argumento de que todo el mundo es bueno y todas las muertes iguales. ¿Qué puede responderse?

-----Mensaje original-----
De: Javier Corcuera <>
Para: Bartolome Clavero <>
Fecha: miércoles, 08 de marzo de 2000 15:32
Asunto: Re: RV: País Vasco/Chiapas. Historia inmediata 20

Querido Pipo,

Tantos años de incomunicación en este país para hablar de las cosas que nos importan a todos te acaban llevando a creer en la palabra solo cuando la intercambias con los amigos. Para dialogar hay que estar de acuerdo previamente en las cosas. (Aunque también es verdad que, en procesos un poco más lentos, las palabras sirven, y los pareceres cambian). Preguntabas qué se puede decir ante cosas como las de López Arévalo, y esto es lo que se me ha ocurrido. Responder a la muerte con muerte no suele arreglar los problemas. Quizá permita a algunas gentes justificar la violencia que ellos o sus amigos hacen, y santificarla en nombre de la barbarie de los demás, pero no arregla los problemas. Alguna experiencia tenemos de lo contrario. El juego de espejos, del que hablaban Aranzadi, Juaristi y Unzueta refiriéndose a ETA es general.. Se acaba imitando los comportamientos de los que define como los enemigos (o los comportamientos que imagina son los de sus enemigos). La falta de moral que se imputa al otro se convierte en pauta de actuación propia, y como actuación propia se perpetúa cuando la del otro (que en ocasiones pudo ser imaginada o magnificada) se atenúa o desaparece y es controlada por el derecho. Si en el
principio se adopta el instrumento del terror que se achaca a la Guardia Civil, ETA sigue haciendo sufrir cuando a ellos solo se les persigue con el derecho y con todas las garantías de un Estado constitucional democrático. No sé lo que pasa en Mexico, pero de la carta de Lopez Arevalo parece deducirse otra vez que la justificación de lo que se hace vuelve a ser el espejo, lo que se achaca que hace el otro (y que, curiosamente, se condena en el otro pero no en el socio). Pienso que la simpatía despertada inicialmente por el zapatismo en amplios sectores dentro y fuera del país aporta apoyos que debieran ser el único instrumento para  conseguir las finalidades que se pretenden. (y, desde luego, son el mejor instrumento para conseguirlo). Lo demás es eternizar la muerte y consolidar una situación en que la barbarie propia se justifica en la barbarie de los demás. Pero estos son temas en los que hay tanta emocionalidad que  resulta difícil la comunicación, porque suele ser frecuente pensar que el otro no entiende lo que pasa en casa de uno.

Un abrazo

JAVIER CORCUERA
CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL
UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO