En relación con la última comunicación de Hª inmediata 26, no puedo permanecer en silencio. Muchos tópicos y poca humanidad.

A propósito de este debate sobre ETA hay alguna confusión fuera del Estado español que dificilmente podemos compartir. Efectivamente como dice Calvero, diga Santo Tomás lo que quiera, en las condiciones en que mata ETA, con la historia reciente y en la actual situación española de libertades y respeto a normas democráticas que mal que bien nos hemos dado, un crimen es un crimen. Por otra parte casi siempre lo es, ¿o no?, aunque estemos dispuesto a justificarlos en ciertas circunstancias históricas que hoy no se dan aquí. Todo lo que se quiera defender se puede defender en libertad. Y lo que es peor, se defiende mejor en libertad que sometidos a la estrategia militar de unos pocos iluminados a quien nadie elige democrácticamente.

Desde Galicia (desde donde escribo) o desde cualquier otra nacionalidad del Estado español, ningún demócrata, nacionalista (posición que defiendo) o no, encuentra justificación a esa liberación por la muerte que practica empecinadamente ETA, desde la lógica infame del cuanto peor mejor. Dificilmente se le puede encontrar desde fuera basándose en tópicos ahistóricos, ¿quienes son los herederos de los aborígenes antillanos, tal vez mi paisano Fidel? ¿quienes los de los conquistadores, tal vez López de Aguirre?. La historia efectivamente es un poco más compleja de la que lo hacen los hacedores de túneles capaces de focalizar el interés en un único punto elegido.

POr cierto, quien represente al Imperio que pida perdón, si lo cree oportuno. Los que nos identificamos con los millones de emigrantes que cruzaron en Atlántico en la época de emigración en masa para trabajar en las ciudades americanas emitimos en otra longitud de onda.

Lourenzo Fernández Prieto
Universidade de Santiago de Compostela