NOTA DEL EDITOR:

La reseña del congreso de Rafael Valls y el seminario de Miguel Somoza del 29 de noviembre de 1999 han reavivado el debate y la reflexión sobre el tema 10: "¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?" (ver abstracts).

Se trata como sabemos de un tema fundamental, dada la doble condición de investigadores y docentes de la mayor parte de nosotros, y por la importancia de la enseñaza de la historia para la constitución de una conciencia histórica ciudadana, la divulgación de la historia y la formación de nuevos investigadores.

Nuestra intención, desde que iniciamos estos debates, es dar continuidad a la reflexiones y discusiones de la reunión de julio de 1999, Pablo Serrano, que participó ya en el I Congreso HaD, nos brinda pues la posibilidad de reabrir el debate educativo. Esperamos vuestras aportaciones.

Una buena manera de empezar el nuevo año, siglo y milenio.

Carlos Barros


He estado al pendiente de la discusion en torno a la enseñanza de la historia en el nuevo milenio. Esta discusion se esta dando ahora en el caso mexicano. Yo mismo he trabajado algunas cuestiones en torno a la enseñanza de la historia en el nivel superior, aunque hay un grupo interesante de la UNAM que trabaja en lo relacionado a los niveles primarios, secundarios y para el caso del bachillerato.

En el nivel superior lo que se impone, por lo menos en Mexico, se ha basado en los siguientes puntos: 
Los docentes en Historia tienen ante si varios retos: 

1.- Enseñar a pensar historicamente la realidad, que es lo mas dificil de trasmitir desde un punto de vista epistemologico. El pensar historico es una cuestion basica para los que estudian historia, y raras veces es logrado, porque se piensa solo en la acumulacion del conocimiento y no en la cuestion cualitativa de aportar al conocimiento, analisis, comprension y explicacion del pasado pero tambien del presente.

2.- Enseñar a problematizar los fenomenos historicos, para entenderlos y vincularlos con nuestro presente, sin los condicionantes ideologicos, sociales, etc., que determinan al sujeto que investiga. De esta forma, la problematizacion permite brindar otra interpretacion que aporta en lo cualitativo y no en lo cuantitativo o lo informatico-descriptivo.

3.- Brindar a los estudiantes la identidad de la investigacion real, no solo como mera recopilacion de informacion que luego se trasmite con tijeras y engrudo, sino como una parte indispensable, apasionante, que, ligada al pensar histórico y a la problematizacion, dara buenos resultados, siempre que se haga con concentracion, dedicacion y disciplina.

4.- Favorecer que los estudiantes lean, escriban y piensen, en funcion del pasado y trasmitan entonces sus hallazgos, sus analisis, desde una perspectiva analitica, problematica y cualitativa, que no se encierre en el descriptivismo y la informacion hueca y sin sentido con nuestro presente.

y 5.- Trasmitir que el historiador debe ser por formacion, por vocacion y como un estilo de vida, es decir, ser un historiador de tiempo completo implica una pasion, una trayectoria y proyecto de vida, que no termina con los estudios, sino que permanece a lo largo de la vida, en la investigacion y la docencia, en la extension de la cultura historica. Esto, quiza, es lo mas dificil, pero tenemos que trasmitirlo a los estudiantes y brindarles el instrumentaje para ello. Este reto es el mas dificil para el nuevo milenio, porque hay historiadores que no sienten pasion, que no se dedican al oficio por conviccion y como proyecto de vida.

Espero que estos puntos que se estan trabajando en Mexico, aporten algo a la discusion en Historia a Debate.

Vale

Dr. Pablo Serrano Alvarez
Director de Investigacion
INEHRM, secretaria de Gobernacion
Mexico.