Sobre lo que afirma el profesor Dupla de la UPV creo que hay que hacer varias matizaciones. Desde luego que el Pacto de Lizarra, ha tenido un coste, tiene y tendrá para el nacionalismo "democrático" de PNV y EA. Lo ha tenido en las recientes elecciones municipales que supusieron la pérdida de Alava (algo que ha encajado muy mal el PNV) y lo tendrá en un futuro porque no hay que olvidar que el Pacto de Lizarra es un pacto exclusivista y frentista que trata de excluir del proceso de paz al 50% de la población vasca. La cuestión no es quien se apunta mas tantos en la casilla del avance hacia la paz, en la que desde luego no se puede apuntar demasiados el Gobierno, pero tampoco los de Lizarra.

Sorprende que el nacionalismo trate de reproducir estrategias de 1931 y 1940-47 formando frentes nacionales. Estrategias que por otra parte fracasaron estrepitosamente como se puede comprobar con una miradita a los libros de Historia del País Vasco. Me temo que el único beneficiado del pacto de Lizarra ha sido EH tanto en el plano electoral como en el de imagen y por supuesto ETA que ha dispuesto de 19 meses para reconstruir sus filas y reorganizarse tras el aislamiento social y los golpes policiales que había recibido.

Por otra parte todavía espero que alguien desde el nacionalismo "democrático" reconozca que el origen de todo el proceso nace de la incomodidad de EA y PNV tras los sucesos de Ermua y la imposibilidad de aceptar el aislamiento de HB por la sociedad. ¿Que se ha conseguido con el Pacto de Lizarra?, ¿que la canalla encapuchada no queme batzokis?... ¿pero es que son ustedes tan ingenuos que no se dan cuenta de que en cuanto no sigan el paso de la oca que marca EH volverán a arder batzokis o alkartetxes?. Posiblemente los sectores ultramontanos del PNV se encuentren mas a gusto junto a EH que en la misma mesa que el PP, PSOE o UA, pero los que ahora "alaban tanto el Plan Ardanza" lo que piden es que se vuelva a la situación de la Mesa de Ajura Enea, cuyo consenso -creo y que me corrijan si me euquivoco- fue roto por los nacionalistas que despreciaron el Plan Ardanza porque tenían en mente otro plan mas productivo, al menos según ellos.

El problema esta claro que es político y que la solución es política pero pasa ineludiblemente porque se aisle a los violentos, auténticos neofascistas con boina -y recogo las indicaciones del profesor Clavero de no considerarlos fascistas, creo que les corresponde mejor el calificativo de neofascistas- y por la superación de la división entre nacionalistas y no nacionalistas y alinease en demócratas y no demócratas. Sin embargo declaraciones como las de Arzalluz, viendo agentes del CESID y al PP detrás de la manifestación de Vitoria solo pueden servir para apuntar tantos en la casilla del desprestigio político de ese señor que confunde la velocidad con el tocino.

Pedro Barruso

Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza
Sección de Historia-Geografía
San Sebastián