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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

III Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 14-18 de julio de 2004


Los fines de la historia, hoy


Tema III.5. Los fines de la historia, hoy

Ramn del Llano Ibez (Investigador de la Universidad Autnoma de Quertaro, Mxico)

"El Mal en la Historia"

RESUMEN

Partimos bajo la consideracin de que las corrientes tericas o deolgicas de mayor influencia en la sociedad occidental (el positivismo, el liberalismo, el marxismo y el catolicismo), tienen una visin optimista tanto del hombre como del destino de la sociedad. sin embargo, sus propuestas distan mucho de la realidad, en efecto, los niveles de desigualdad social y los niveles de desigualdad entre las naciones nos dicen de una insatisfaccin y un vaco ante las promesas de estas corrientes. Varios autores (Hobsbawn, Todorov, Kapuscinski o Jung), nos hablan de las graves expresiones en la conducta de los hombres y en la realidad social; actualmente, las fuerzas antagnicas al Estado (grupos guerrilleros, nacionalistas, fundamentalistas o narcotraficantes), han logrado acumular un poder militar que les permite enfrentar a este Estado, quien ha perdido el monopolio del poder y, adems, plantea Kapuscinski, en el mundo global no existe un poder global que pueda mantener el orden. Por su parte, Teodorov analiza el problema de la tortura como una singularidad especfica de los humanos, no como desviacin o perversin. Ante esta situacin, decimos que esto se debe a que tanto en el corazn de los hombres como en el corazn de la sociedad se encuantra habitando el mal; que domina en los hombres el placer del dominio, la voluntad de poder (Nietzche). Planteamos la necesidad de aceptar esta realidad, realidad que tambin se menciona por parte de los hacedores de literatura (Sade, William Blake, Sakespeare o Csar Vallejo). Ante esto, se sostiene la necesidad de construir una nueva utopa...sabiendo que va a fracasar, sin embargo, volver con fe a construir otra que nos permita dar sentido a la vida, sabiendo igualmente que fracasar, por lo tanto, concluimos en la necesidad de aceptar el planteamiento de las culturas antiguas concebir el tiempo como eterno retorno, como regresar eternamente al principio, un tiempo circular, ni mejor ni peor, sino diferente.