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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

III Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 14-18 de julio de 2004


La idea histrica de Espaa


RESUMEN
Csar Gonzlez Mnguez
Catedrtico de Historia Medieval
U.P.V. Vitoria.

A principios del siglo XXI, a pesar de nuestra reciente y vigorosa democracia, parece que seguimos percibiendo Espaa como problema, es decir, podemos seguir formulndonos la pregunta de si los espaoles somos realmente incapaces de plantearnos Espaa como proyecto ilusionado e ilusionante de futuro en el que todos, absolutamente todos, nos sintamos a gusto. No me parece, por tanto, que hayan perdido actualidad unas palabras de Pedro Lan Entralgo, escritas en 1955 en torno al denominado "problema de Espaa", cuando lo defina con extraordinaria lucidez como "la dramtica incapacidad de los espaoles, desde hace siglo y medio, para hacer de su patria un pas mnimamente satisfecho de su constitucin poltica y social".

Hoy, en muchos ambientes y tribunas, se escamotea la utilizacin del propio nombre de Espaa, cuando no se convierte en insulto el adjetivo espaol, y se sustituye con frecuencia por la perfrasis "Estado espaol", que suele ser utilizada por las tibias mentes de quienes pretenden pasar por modernos y progresistas. Se hace necesario, en este sentido, volver a repensar el propio concepto de Espaa, ajustado al modelo multinacional, surgido de la Constitucin de 1978, y en el que se estudie la aportacin que cada una de las actuales Comunidades Autonmicas hizo a la forja del mismo a lo largo de la historia. Dicho en otros trminos, sin negar valor y utilidad al estudio de la historia de las respectivas Comunidades, es necesario superar el riesgo de escribir unas historias fraccionadoras y particularizantes en el peor de los sentidos, tal como si se tratara de islotes descontextualizados, y en detrimento de una ponderada visin de la historia comn, en cuya construccin y desde las ms distintas pticas todos debemos colaborar.

Desde un punto de vista prctico, por tanto, debemos analizar y valorar lo que el todo dio a las partes y las partes al todo, sin pretender la construccin contra corriente, que es lo que parece que pretenden ciertos polticos nacionalistas, de otras 17 nuevas "unidades de destino en lo universal", por utilizar una expresin muy del gusto de los idelogos del franquismo, proyecto que, no hay que olvidarlo, ya fue denunciado en 1978 por Abilio Barbero y Marcelo Vigil en un libro memorable.



Resumen ampliado