Imprimir
LUCHA POR EL PASADO

Tema 5

Oto Luthar

Slovene Academy of Sciencies and Arts

LUCHA POR EL PASADO

1941- 1991 - ESLOVENIA ENTRE LO REAL Y LO POSIBLE.

En el tema que presento deseo destacar uno de los fen�menos problem�ticos de la historiograf�a contempor�nea, a partir de 1989, que puede influir en el proceso de democratizaci�n de Eslovenia.

Se trata del fen�meno "negacionismo" o transcripci�n revisionista de los hechos ocurridos durante el periodo de ocupaci�n entre 1941 y 1945. En las teor�as contempor�neas sobre la historiograf�a, el concepto de transcripci�n de la historia posee un significado claramente definido. Con este designamos la retranscripci�n permanente de la historia. Cada generaci�n de historiadores en su reflexi�n sobre las interpretaciones existentes aporta nuevos conocimientos, agudizando la imagen del pasado, pero muchas veces tambi�n consigue actualizar el aparato categorial historiogr�fico. En este caso, con el concepto de transcripci�n de la historia, llamo la atenci�n sobre los casos negativos de tal acci�n, como es la transcripci�n revisionista del genocidio, del movimiento de resistencia y del colaboracionismo. Se trata de procesos y m�todos contra los cuales, por ejemplo, el Parlamento franc�s reaccion� con una ley, mientras que en la opini�n p�blica eslovena no supera los enfrentamientos verbales en el Parlamento y las habituales demostraciones simb�licas sobre la concepci�n del mundo de cada una de las opciones pol�ticas en particular. La diferencia se expresa tambi�n en el hecho que en Eslovenia esto sucede a un nivel semicient�fico, en textos period�sticos de la prensa cotidiana y con escasas reflexiones que pueden calificarse de expertas.

En los dos casos la discusi�n es en torno a la II Guerra Mundial, en la cual, la tem�tica de los franceses es, sobre todo, la negaci�n del holocausto, mientras que en la pol�mica eslovena es en torno a la interrogante sobre el movimiento de resistencia: revoluci�n y colaboraci�n. Las causas del aumento del inter�s sobre estas cuestiones son distintas. En Francia y Alemania se encuentra relacionadas con la oscilaci�n del �nimo xen�fobo tradicional, en las circunstancias eslovenas estas se relacionan con las presentaciones nacionalistas donde nos encontramos con numerosos problemas t�picos de un sistema peque�o en transici�n. Bajo este inaceptable y obsoleto concepto comprendo sobre todo, primero una mirada cr�tica al pasado nacional; segundo un desorden de valores y como tercero una lucha pol�tica sin reflexi�n y poder econ�mico. En esto me limitar� al primero, es decir, a la mirada cr�tica al pasado nacional, dentro de lo cual me interesa la forma de argumentar de los as� llamados "negacionistas", que entre otros se remiten tambi�n a las afirmaciones nietzsche-rianas informando que aquello que parece imposible, inveros�mil y porque es inveros�mil, no existe.

Cuatro a�os atr�s, algo similar constato tambi�n la presidenta del Parlamento alem�n Rita Susmuth en la inauguraci�n del museo de Berl�n donde recordando la "Noche de Cristal" parafraseo el di�logo del orgullo y la memoria de Nietzsche. Dice as�: "Esto lo hice", dice mi memoria. "Esto no lo he podido hacer" dice el orgullo... Despu�s de un tiempo mi memoria se rinde... Mientras sea el conservatismo pol�tico que por norma se sirva de esta argumentaci�n, es posible tolerarla, con la esperanza que sus actores nunca subir�n al poder. Cuando esta argumentaci�n se instala en el debate profesional, hablamos de la deshistoria de la historiograf�a. Hablamos de situaci�nes cuando de improviso los historiadores tienen problemas para demostrar la verdad de un acontecimiento. De repente son incapaces de rechazar la opini�n que sostiene que algo no ha sucedido porque es imposible (inadmisible) o inimaginable. Sin importar si lo llamamos revisionismo o "negacionismo", el m�todo es el mismo. Se trata del conocido realismo "pol�tica de lo posible", que - como aconseja el filosofo franc�s J. Ranciere - es necesario tomar con seriedad porque no es una expresi�n de lo real, sino una expresi�n de lo posible. Este es el realismo que abre la caza a la entidad inexistente. Lo posible se iguala a lo �nico posible, lo que es igual a lo esencial y, sobre todo, tiene problemas con lo real.

La respuesta a como funciona esta l�gica en la discusi�n eslovena sobre el porque durante la II Guerra Mundial los colaboracionistas eslovenos se encontraron en la parte de los invasores, la delata una de las t�picas declaraciones de un excolaboracionista cuando sostiene que es imposible que la mitad de la naci�n eslovena viviese en el equivoco. Lo problem�tico de esta afirmaci�n no es el hecho que de pronto convierte a la mitad de los eslovenos en simpatizantes de los invasores, sino y como ya hemos dicho en la manera de argumentar la afirmaci�n. Manera o m�todo con el cual intenta convencer al adversario de que algo no sucedi�, porque esto sencillamente no ser�a conciliable con la mentalidad local. Es decir la decisi�n de colaborar tendr�a una causa m�s profunda. La encuentra en el comunismo que tambi�n ser�a el culpable de la guerra civil, pero olvidando una vez m�s que fueron los "domobranci" (guardias nacionales), eslovenos los que en el centro de Liubliana juraron combatir junto a los alemanes, contra todos sus adversarios, es decir, tambi�n contra los aliados y no s�lo contra los comunistas representados por los partizanos lo que, seg�n ello, habr�a sido su �nica y exclusiva intenci�n.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad