Debates


Barbaridades Históricas

 

“Como sostiene Jacques Le Goff, cuando la memoria historiográfica no funciona eficazmente, la que alimenta el imaginario colectivo es la memoria étnica. Mi opinión es que memoria selectiva y olvido se entremezclan para dar como resultado explicaciones pseudohistóricas aberrantes. ¿Podríamos hacer entre todos un listado de despropósitos? Fernando Hernández.”

Al parecer en esta idea esta la génesis de las características generales del debate Barbaridades históricas: en las explicaciones pseudohistóricas. Por eso es que progresivamente se va enfocando al alumno como objeto de conocimiento desde el supuesto de que sus ideas previas, preconceptos o conocimientos vulgares contienen estos despropósitos.

“Creo que el problema de los chavales es la falta de interés por lo que les rodea y la desconexión que tienen entre sus estudios y la realidad (presente o pasada)... Palabras para nosotros de uso corriente y sencillo son para ellos oscuros galimatías. Hablamos muy raro los profesores y lo que es peor preguntamos cosas extrañas como la influencia del medio físico en el atraso económico español. Porque, !vete tú a saber que quiere decir eso del medio físico!... Para llorar.” Elena Catalán Martínez

En cuanto y en tanto se propuso al adolescente como objeto de estudio se desplazó hacia el docente.

“Es verdad lo que comentan sobre las barbaridades de los alumnos,  y qué opinan sobre las barbaridades de los profesores que ignoran y ocultan nuestro pasado?” Raul Dargoltz.

Esto es enormemente más grave, implica no ya un estancamiento en el:  pro-ceso-de-desarrollo-curricular, que hace difícil el progresivo avance del conocimiento, sino un retroceso lamentable, indignante y ordinario.

“...respecto de las barbaridades cometidas por nuestros alumnos yo os preguntáis por el papel que nos toca a nosotros en su barbarie. Me parece maravilloso.” José Fernández

Entendemos que el docente es el que orienta el grupo de alumnos, el comandante de a bordo en el barco Aula que navega por los mares del conocimiento dentro de marcos institucionales, epistemológicos-científico-metodológicos y didácticos que serían las cartas, notas, libros, instrumentos (tinta y papel, brújula o radares militares y satélites artificiales por ejemplos) y cartas o mapas de navegación (ciencias, sociales, geografía, dentro de ella cartografía, por ejemplos).

“quiero referirme a las "barbaridades históricas". Muchas veces éstas provienen de la desactualización disciplinar de los docentes”. Graciela Santamaría de Meloni.

Que es lo mismo que decir desconexión, descontextualización, incoherencia y hasta distorsión.....realidad.
 
Desactualización.

“De alumnos admito que hay de todos los tipos, pero también debemos admitir que de personal docente lo hay del más variado pelaje. Reírse de una porción de los alumnos no soluciona nada en absoluto. No soy religioso, ni especialista en literatura. Pero viendo a profesores reírse de algunos alumnos me viene a la cabeza aquello de "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" y la más lapidaria cita del Cantar del Mío Cid: Qué buen vasallo fuera, si tuviera buen señor.” Roger Mesegué I Gil

“No nos riamos de nuestros alumnos. Dan Pena. Hagamos una verdadera y auténtica autocrítica.” Sinceramente nos esforzamos por no descontextualizar las proposiciones, por un lado y comprometernos por el otro, pero en este caso, lo que sigue se debe escribir por razones de formalidades, sutilezas, consideraciones, extra-metodológicas: “Por supuesto que esto lo planteo en el ámbito de nuestra América Latina sobre la que puedo opinar. Por favor, no me estoy refiriendo a los distinguidos colegas españoles y de otros países europeos” (Raul Dargoltz). Perdón, distinguidos colegas del mundo, esto mismo, sería auténtica autocrítica?

“Me permito ser "venenoso" y peguntarnos a todos nosotros mismos: cual es nuestro papel de profesores en las "barbaridades" que escriben alumnos? Tal vez logramos hacer la historia algo incomprensible, aburrido, irrelevante....?” Tzvi Tal

Entonces habitará en adelante una noción síntesis de ambos objetos en torno a las barbaridades históricas: las ideas de los alumnos y profesores las contienen.

“...las "antologías de los disparates" de alumnos no son las únicas realmente existentes. En general, éstas me parecen deprimentes...aunque sí que me animaría el discutir acerca de las razones por las que tales aberraciones existen, se propagan, y se usan incluso en la enseñanza superior.” Mª del Carmen Leal

Las ideas aberrantes que portan alumnos y profesores luego existen, se propagan y se usan.

“Evidentemente, la finalidad de un debate como este no es sólo la de recopilar un repertorio de errores del alumnado para solaz jocoso, llanto inconsolable o arrebato de santa indignación del profesorado implicado; lo interesante es que los disparates están ahí, preceden a la actuación didáctica, perviven a ella y se transmiten, convirtiéndose en algo más que en anécdota: en conceptos operantes con los que el alumno, nos guste o no, construye su visión de la realidad en que vive.... Renunciar a conocer esa realidad puede servir de bálsamo a nuestra conciencia profesional” Fernando Hernández Sánchez

Todo esto lleva a preguntarse sobre el origen, las razones y causa de estas existencias aberrantes, disparatadas o bárbaras en la actuación didáctica.

“Estoy convencida de que estas afirmaciones no son fruto de las enseñanzas que previamente han recibido en sus Institutos o Colegios, si no de una clara falta de interés por conocer el pasado.” Yolanda Fernández Jurado.

¿Clara falta de interés por conocer lo que se desconoce?. Dudoso, contradictorio, poco curioso, poco humano, etcétera.

“... me parece más interesante penetrar en esa red semántica de significados para intervenir sobre ellos y dotar a mis alumnos, en la medida de lo posible, de los elementos para elaborarse una visión no mistificada de su devenir histórico, que a la postre es de lo que se trata. ¿Que también es responsabilidad nuestra (métodos trasnochados, inadecuados, programaciones extensas y falta de tiempo, inadecuación del lenguaje empleado en las explicaciones al nivel de madurez del alumnado...)? De eso podríamos discutir, y mucho, y me gustaría conocer vuestros argumentos.”  Fernando Hernández Sánchez

Entonces progresivamente, el debate barbaridades históricas (que bien se podría haber llamado barbaridades didácticas) se fue encaminando, orientando, enfocando hacia la didáctica como objeto.

“El sistema educativo que padecemos es malo de cojones. Está completamente al margen de la sociedad. No forma para insertarse en la sociedad sino para reproducir las mismas injusticias que hoy sufrimos. Los profesores no saben nada de pedagogía. No hay acuerdo entre los contenidos. Los padres son unos irresponsables. Los niños son una calamidad que entre todos se van maleando cada vez más....”
José Fernández

.....todo está perdido, el mundo se está desmoronando, nada tiene solución, nadie sabe nada, todos somos nadie, quienes somos?, que somos y que es todo esto?, etcétera.....

“En lugar de tanto quejarse de la mala actitud del alumnado y poner caras de severa seriedad, más les valdría a los docentes encontrar medios para estimular la atención de los chicos...hay maneras, por difíciles que parezcan, de estimular la atención del alumnado.” Jordi Espasa Clofent

Evidentemente estos argumentos no aplacaron las sensibilidades, debilidades, subjetividades de la práctica profesional docente:

“Los profes de Secundaria generalmente estamos muy bien preparados para ENSEÑAR nuestra asignatura, y no cobramos para estimular adolescentes -quienes por edad & entorno tienen cosas más estimulantes con las que estimularse, me temo-, pues muy a menudo descubrimos que se nos paga exactamente para apacentarlos, y no mucho más”. Carmen Leal

Bueno, interesante sería saber, entonces, ¿qué implica  generalmente, después, para que cobran y luego que se entiende por estimular?, por otro lado ¿porque adolescentes por edad & entorno tienen cosas más estimulantes que hacer y cuales son esas cosas y por último preocupa y pregunto: temor a que? Ni  preguntar  ya que significaría apacentarlos. “En efecto, es muy difícil entenderse cuando se desconoce el contenido del lenguaje, cuando se ignora lo que propiamente se quiere expresar con un vocablo determinado” (Suárez F. 1977)

“¡Hasta que alguien puso el dedo en la llaga! En verdad en esto de la historia y su enseñanza  si el docente no es un apasionado y conocedor A FONDO de lo que enseña, no pasa de ser un informante de determinados asuntos. Jamás será un maestro”. Diana Rengifo

Digamos que la cuestión desembocó en los problemas de la enseñanza de las Ciencias Sociales que evidentemente son numerosos, dramáticos, serios,  y por alguna especie de relación , inconsciente,  estos problemas didácticos parecen ser una barbaridad.

Pero entonces tendríamos que sumergirnos en la didáctica en relación a sus barbaridades,  despropósitos, y aberrantes, disparates. Con lo cual la solución  desde la variable alumno estaría en el hecho de que sus ideas previas portan, contienen preconceptos vulgares, los cuales tendrían su origen en sus contextos cotidianos y en la influencia que tiene las diversas micro-culturas, cosmovisiones populares, y en general la realidad que les rodea , etc. en las expresiones, preguntas, comentarios que surgen en el aula desde redes cognitivas vulgares y para nada científicas que el sujeto aprehende de esa realidad . Lo cual es válido justamente porque la tarea docente consiste en de-construir-reconstruir las estructuras pseudocientíficas en científicas, los conocimientos vulgares en conocimientos fundamentados y legitimados por el proceso de construcción epistemológica, en dos palabras: transpocisión didáctica.

“Cada barbaridad habla más de lo que la persona tiene realmente en la cabeza que de lo que no tiene, y a mí me eran muy útiles para conocer a cada alumno como persona y poder ayudarle a aprender historia no como un alumno más, sino como tal persona. Creo que lo más positivo en estos asuntos es ver la parte positiva que tienen, buscar cómo puedo utilizar yo ese mal para sacar un bien... o un mal menos malo.”
Francisca Colomer

“Y los docentes son aquellos que cobran para encontrar estos medios más que para saberse a si mismos grandes pozos de sabiduría que efectúan cruzadas en contra de la ignorancia. Critiquen menos a su alumnado y mejórenlo. Se supone que ustedes están para eso”. Jordi Espasa Clofent

Pero, desde la visión docente el problema es serio, dramático y complejo (en el sentido de trauma o conflicto), la solución está sujeta a otras variables mas generales y difíciles de enfocar, medir, cuantificar, clasificar, categorizar, etcétera.

“...cada año hay mayor incomprensión lingüística. Ya no es problema de barrera generacional sino del lenguaje que utilizamos unos y otros...” Elena Catalán Martínez

“De allí que enseñan , por ejemplo, a conocer el tamaño de las pirámides de Egipto, cuales son los ríos europeos desconociendo los nuestros, la historia de los medos y de los persas y no una verdadera historia latinoamericana.” Raul Dargoltz.

Sin desmerecer el prestigio de medos y persas, de griegos y romanos resulta necesario ligar esas culturas y hombres de antaño con los problemas que nos rodean, que tropezamos con ellos todo el tiempo en todos lados delante de nuestros ojos: “lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con...” (:el que completa la frase participa en el sorteo por un 0 km:) ” Antoine  Saint Exupery.

“...nos podríamos haber dedicado a reírnos un poco para poder sobrellevar mejor la frustración que supone tener que enseñar algo a personas en proceso de maduración que no te comprenden, que no saben lo que quieren, que tú no sabes cómo hacerles llegar las tres felices ideas claras que tienes en la cabeza, que no sabes como atraerles hacia la cultura y hacia los valores propios de una sociedad democrática madura.” José Fernández

“Nadie puede educar ni enseñar sobre lo que no le interesa y ese es uno de los problemas  fundamentales  entre los docentes de historia, actualmente. Al menos en Venezuela”. Diana Rengifo

Demasiado prudente la colega venezolana, pues “suena” muy coherente, lógico, axiomático, universal, humano, etcétera.

“¿No se  dan cuenta de que si esto ocurre, puede ser por la falta de estímulo del alumno y no por su capacidad? ¿Se soluciona algo dejando su gracieta colgada en esta página? A mi me caería la cara de vergüenza no ponerle remedio”. Roger Mesegué I Gil (Barcelona)

Desde una visión panorámica se puede decir que, el debate “Barbaridades Históricas” se percibió como un espacio para contrastar problemas de la didáctica de la Historia considerados bárbaros. Pero si bien es riquísimo, problematizador y constructivo en este sentido, se ha marchado de atrás hacia delante, pues partió de supuestos preestablecidos y no se sometió a análisis que se entiende por bárbaro y que por histórico y porque todo lo bárbaro tiene que ser didáctico.

“...encuentro un poco confuso el tema primero porque no se si son barbaries en la historia o barbaridades acerca de la historia, por eso propongo la nueva alianza entre historiadores y pedagogos en lo que es la formación de la nueva conciencia histórica en las nuevas generaciones, que seria un reto que todos deberíamos asumir, allí esta el trabajo.” Marco Antonio Pando Martinez.

Aquí, en esta web, se plantearon problemas bárbaros a la hora de enseñar Historia y se dejaron de lado las barbaridades históricas entendidas estas como hechos históricos “bárbaros”, por eso es que no parece estar claro el concepto bárbaro, salvo algunas sugerencias buscando especies de sinónimos: despropósitos, aberraciones, disparates, etc. que no aclaran la cuestión si no que en verdad la complican.
Si se empieza por hacer Historia para recrear lo que históricamente se ha considerado una barbaridad  se podría empezar a iluminar el concepto.

“...todavía en la actualidad se siguen dando la  guerra en países como lo es en el medio oriente, donde se esta peleando territorio que esta ha costado y esta constando la vida a miles de personas y parece que no tiene fin. Desgraciadamente la naturaleza humana no esta exento de la violencia o barbarie, es un rasgo inerte de la propia naturaleza humana.” Marco Antonio Jule Cota.

Marcos Mila
Universidad Autónoma de Entre Ríos