Nacionalismo e historia suelen estar bastante distantes. Por cuanto el nacionalismo como ideología se recrea en la mixtificación de la historia. En tomar los "designios" intangibles de la historia para pasar al segundo plano: la acción política y social: prácticas habituales: la exclusión del que no participa de esos mitos, del que no asume los patrones "patrióticos". Hay que prevenirse tanto de las concentraciones de poder económico y político, -por ende-, como frente a los reinos de taifas acaudillados por iluminados, cuya consecuencia suele ser que masacran a las personas, sujetos reales de soberanía.

José Gabriel Zurbano Melero
U.P.V.