Debates


Historiografía y Globalización


¿Que es una ciencia? Conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas, si partiéramos de esta definición u otra, como lo hace Aróstegui al darnos una información pormenorizada de los elementos que dan forma a la ciencia o mejor dicho al conocimiento científico como tal, podría iniciar una singular discusión de un lado aquellos que aportan argumentos validos desde su punto de vista para acabar de tajo con aquella querella que se ha gestado desde los inicios de la humanidad donde la historia es rechazada como ciencia,

La poesía es más filosófica y de mayor peso que la historia, pues que la poesía habla de aquello que es universal, la historia de lo que es particular. Al decir lo universal me refiero a que este o aquel tipo de hombre dirá o hará estas o aquellas cosas según un criterio de probabilidad o de necesidad; tal es él compito de la poesía, el añadir nombres propios a los caracteres. Con el vocablo particular...

Esta es la famosa afirmación de Aristóteles contenida en el noveno libro de su Poética, que nos permite ver que este no es problema de los últimos años sino por el contrario una discusión que ha trasegado por la humanidad desde sus inicios, pero es Aróstegui quien nos da nuevas luces sobre ella apoyado en otros autores tanto filósofos, historiadores, claro esta respetando cada una considerándolas tan validas unas como otras e interpretándolas desde su particular punto de vista, el autor inicia su análisis cuestionándose acerca de la diferenciación que se ha hecho entre las ciencias de la naturaleza y del hombre, o empíricas y no empíricas términos acuñados por el epistemólogo y metodólogo C. G. Hempel.

¿Que tipo de conocimiento cabe esperar de la historiografía?, ¿Es posible un conocimiento científico de la realidad sociotemporal, es decir, de la realidad histórica?

El autor argumenta su discurso apoyado en otros autores conocedores del tema y nos transporta a través del tiempo para explicarnos como han evolucionado las ciencias tanto las naturales como las humanas.

Una conclusión que va haciendo visible el autor es que no existe ninguna practica científica carente de principios explicativos y de un proceso metodológico por lo tanto es pertinente, calificar a la historia como estudio científicamente elaborado y no una ciencia y esta es tan importante como todas las ciencias tanto las naturales como las sociales por cuanto no seria posible construir una ciencia humana sin la dimensión del pasado.

El texto deja un sabor amargo en la boca ya que a pesar del discurso desarrollado por el autor no da un punto final a la discusión sino que deja la pregunta en el aire para el que desee contestarla pero ahora con bases mayores para la discusión, de otro lado la esquematización que realiza de las ciencias es muy interesante por cuanto nos acerca más a hallar un punto de partida en la comprensión de un tema tan inquietante.

Alexander Trujillo
Universidad del Valle