Debates


Novela histórica

 
Estimados listeros:

Buceando en internet he encontrado vuestra página y he leido con sumo placer todas vuestras opiniones, y para mí, aportaciones, con respecto a la novela histórica. Soy un particular, apasionado de la literatura, que por razones diversas llevo aproximadamente  cinco años escribiendo una novela. Lo hago por pura afición y espero poder publicarla, aunque ello no reporte beneficios económicos. Básicamente trata de la pugna idealismo - Materialismo. En estricta teoría, no sería novela histórica, pues solo su primera parte (de tres) acontece en épocas pasadas. En concreto en 1552, en el sur de México, durante la dominación colonial española en tierras mayas. Durante estos estos años he sufrido autenticos quebraderos de cabeza para solucionar problemas como los que tratáis en vuestras cartas.

Concretamente: ¿Hasta que punto tenemos derecho a falsear la historia?

Problema 1:

Primero me cuestioné si podía poner frases inventadas en boca de personajes reales. Hasta que leí, no recuerdo dónde, que sí era lícito siempre y cuando lo que de ahí surgiese no trastocase la realidad acontecida. Ejem: No podemos escribir algo de donde se desprenda que un personaje relevante, fallecido en una determinada fecha, siguiese vivo. Sería un engaño demasiado nocivo para un "lector común".

Problema 2:

Luego surgió la duda de si podíamos crear situaciones globales ficticias. En mi caso planteo la posibilidad de que una comunidad maya del "clásico" (primer milenio) pudiese haber conservado su cultura amparada en la protección de la selva.

Como alguien comenta en su carta:

"Lo más interesante de esta modalidad literaria, es precisamente, la libertad que se puede permitir el autor para plantear situaciones y problemas, que luego resuelve, como si dijésemos, a manera de ensayo....... sin entrar en contradicción con la propia investigación histórica."

Problema 3:

¿Y el enfoque de la novela?

Siempre he "defendido" la actuación de los conquistadores, ante aquellos que los han vilipendiado demagógicamente. No olvidemos que la promulgación de las "leyes nuevas",  los debates "pro humanitarios" y la relación  de los conquistadores con los nativos (incluso llegando al matrimonio), que se dieron en la España del XVI,  no se plantearon en ningún otro país Europeo.

Pero (al menos con mi mentalidad) si queremos escribir una historia ensalzando las culturas autóctonas, no nos queda más remedio que dramatizar, colocando a los españoles como "los malos" y a los nativos como "los buenos".

Y, por supuesto, no queda sitio en la novela  para la explicación de las últimas ocho líneas.
 
Resumiendo, como apunta otro contertulio:

La novela histórica es una ficción implantada en un marco histórico.

Pero, esto, no lo tienen claro la mayoría de lectores. Y en ese aspecto el escritor no puede hacer nada.

Evidentemente, nos podemos equivocar en nuestros planteamientos. Solución: Hacer las cosas con honradez.

Lo que, evidentemente otra vez, no deja de ser muy subjetivo.

Perdón por alargarme tanto. Escribiría 15 páginas más, pero sería abusar de su amabilidad. Saludos y gracias a todos por vuestras opiniones.

Acepto gustoso cualquier tipo de ayuda o crítica.  
 
También me ha parecido interesante el tema de, hasta que punto el escritor se aprovecha de la labor del historiador. Es algo que no me había planteado.


R. L. Arrillaga
Escritor