Debates


Antropologia e Historia


Estimados historiadores y responsables de esta Web científica (y colaboradores):
Por diversos motivos he estado ausente de los debates de este apartado (Prehistoria, si bien no es mi especialidad), pero ante lo inédito, misterioso, enigmático, arcano y para muchos místico..., del origen, procedencia, formato y medios de subsistencia de los seres antropomorfos (con menos o más grado de inteligencia), pasamos a transcribir unas personales deducciones que planteé en un debate público y durante el mismo.
 
ANTROPOLOGÍA Y GENEALOGÍA
 
¿CIENCIAS AÚN TABÚ?
 
Miguel Leal Cruz (Canarias-España)
 
NOTA PREVIA:
 
En aras de la libertad académica y manteniendo el rigor científico, hacemos constar, no obstante, que algunos apartados del siguiente comentario implican un estilo personal sui géneris al objeto de paliar la objetiva y certera realidad de su mismo contenido...
 
Observaciones sobre aspectos genealógicos que pretenden aclarar las teorías de este u otros antropólogos o científicos, aún más, a través del debate planteado (pero para fechas relativamente recientes en cronología -y cultura-antropológica) si bien también se aborda el más pretérito y más preocupante a través de la llamada “oscura noche de los tiempos”.
 
Se han tomado datos del artículo del investigador canario de origen cántabro residente en La Laguna de Tenerife Don Fidel Campo Sánchez.

Por Miguel Leal Cruz. Licenciado en Historia y Periodismo
 
La genealogía puede perfectamente ser considerada como una ciencia auxiliar más (y sumamente importante) para interpretar la historia. Tiene por objeto el estudio de nuestros (en general) progenitores y sucesivas series de antepasados. Durante siglos, la genealogía, ha estado vinculada exclusivamente a las auto llamadas clases nobles, las más socialmente "elevadas" merced a su poder económico y político. El pueblo llano mayoritario apenas contaba, al menos hasta la Revolución Francesa en 1789.
 
Dice don Fidel Campo que durante la etapa del Antiguo Régimen, pero con mayor descaro en el dictatorial franquista, las clases influyentes hicieron determinados movimientos, bajo un muy sui géneris de "legalidad", para dejar constancia de los "linajudos" orígenes de sus antecesores como medio de perpetuarse en el reconocimiento de prestigio social. Intentaban demostrar la "pureza" de la sangre respecto de grupos raciales o religiosos (judíos o descendientes de conversos, gitanos, negros, moriscos, penitenciados por el Tribunal de la Inquisición, etc)
 
Todas las personas poseemos genealogía, independientemente del origen social de nuestros antepasados. En la actualidad, dejando a un lado la genealogía de las vestiduras rancias y clasistas, esta ciencia ha cobrado gran importancia, merced a los avances que se vienen dando en la medicina y la genética.
 
Al ser todos nosotros el resultado de la herencia biológica transmitida por nuestros antepasados, está claro, ¡como el agua cristalina!, que cuanto más sepamos acerca de esa influencia hereditaria que no podemos ni debemos eludir, estaremos en el camino acertado de nuestros orígenes. La reconstrucción genealógica puede representar y de hecho representa dificultades, dada la pobreza y escasa fiabilidad de la tradición oral.
 
A todo esto añadimos (Interelacionando ambas disciplinas):
 
Para mayor abundamiento a lo que antecede, cualquier persona debe (debemos) sentir algunos escalofríos ante el temor de intuir realidades posibles en los muchos familiares pasados desde donde procedemos; por qué: ¿quiénes fueron algunos de nuestros numerosos ancestros?
 
Todos tenemos 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos...en un espacio aproximado de tres
generaciones que es igual unos 100 años.

Pero en 500 años tenemos unos 170 antepasados que nos han transmitido genética y cualidades, unas positivas, otras negativas.

Aquí es donde nos puede entrar cierto terror fundado (y no precisamente metafísico) al sospechar que ¿cuántos buenas personas, nobles, trabajadores o bandidos, piratas, godos, vikingos, moros, beréberes, negros, mulatos, gitanos y moriscos como apunta Don Fidel, y un largo rosario de posibilidades que, como dijimos anteriormente, es para asustarse y no poder dormir en un par de noches de reflexión profunda (similar a aquel momento emocional en que un niño de tres o cuatro años intuye que él también morirá. Es el primero choque emocional violento en el encuentro con la cruel realidad de la vida…)
 
Algunos presumen de ascendientes de nobleza o de prestigio, y por la regla mencionada preguntaríamos: ¿seguro?
 
Pero es más. Y si nos remontamos a miles de años, serían miles nuestros antepasados que conformarán lo que en genealogía se denomina árbol genealógico. ¿Cuántas ramas y gajos perfectos o imperfectos tendremos?
 
Cuando pensamos que nos hallamos próximos a lo que alude el autor del artículo a comentar, indicar y decir: "Porqué, todos descendemos de un ser único con formato homínido para, previa evolución, llegar a ser racional y que todavía no hemos podido determinar".

 
Está claro que se refiere a una especie de mono antropomorfo que, por causas todavía no conocidas, adquirieron inteligencia para formar el hombre “hábiles” y más tarde “sapiens”.
 
Quedaremos estupefactos y al borde de la depresión, patológica desde ahora, puesto que biológicamente es verdad todo lo que se ha dicho.
 
Nadie lo puede negar ni la Ciencia ni la Iglesia Católica. Sin embargo, en reciente conversación con alta autoridad eclesiástica me apunta que sólo el hecho de ser racional y diferente al resto de los animales implica la intervención divina.

Y lo que no ha dicho, Don Fidel, pero se añade que gran parte del proceso de formación del ser humano (desde el formato considerado como antropológico al propiamente racional) ha sido practicando toda suerte de ínfimos modos de subsistencia en un medio hostil en el que queda incluido el canibalismo (antropofagia) por millones de años que ya es horroroso, pero hoy se debe decir todo en aras de la formación cultural íntegra a la que todos tenemos derecho (incluso avalado constitucionalmente).

Hay que mantener el debate (con la mosca en la oreja) hasta que no se demuestre lo contrario (aquello increible para algunos por el que todos descendemos de un único origen de vida, que alcanza a plantas y animales por millones de millones de años).
 
Y añado más, de forma más coloquial:
 
En virtud de lo expuesto preguntaríamos: ¿se pretende decir que si un cordobés se mira al espejo puede ver un antepasado árabe o moro, o un “yanqui” puede ver desde un anglosajón (o un indio) hasta un chino, español, mejicano, holandés, francés alemán, sueco y otros más?
 
O un cubano a un asturiano, gallego, canario, andaluz o catalán (y se añade: a un indio caribe, o negro esclavo africano o malayo, o...) etc.

Pues realmente puede ser si se aplica la lógica aristotélica que dice 2+2 es igual a 4
 
Es para reflexionar...

Y, por tanto, debemos hablar con Dios en nuestros ratos de intimidad y cercanía espiritual.

¡Ah! y mirar a los monos con respeto y afecto, por si acaso...

MIGUEL LEAL CRUZ
LIC EN HISTORIA Y PERIODISMO, CANARIAS (ESPAÑA)