Debates


Antropologia e Historia


 

La Historia si en  Historia siempre es una Historial  global
 
A propósito de un comentario del seañor Juan Zapata   sobre la Historia y la Antropología, me  viene a la memoria   las diferentes concepciones que de esta disciplina tuvieron Jenofonte  y Tucídides. Si el primero se detenía mucho en cuestiones etnográficas y antropológicas, en segundo  nos conduce ya a una Historia  Total en la que los fenómenos se intentan explicar y demostrar utilizando todo tipo de fuentes. Por lo tanto, al menos en parte, la discusión sobre estas cuestiones es cosa reiterada. Algo nuevo, sin embargo aparece con los nuevos tiempos. Los supuestos intentos de  romper la historia en "migajas", sicológicas, antropológicas, o de cualquier otro signo, hasta llegar  la  gusano del queso, es paralelo y posterior a la "profecía" del seañor Fukuyama del  "Fin de la Historia", a su vez posterior a la fragmentación de la U.R.S.S, y a la crisis del Socialismo Real.
 
Si en algón campo, el marxismo se impuso por sus valores intrínsecos, por lo menos durante un tiempo, fue en la historiografía. En gran parte el influjo del marxismo en la historia lleva a la interrelación de causas, lo que, inevitablemente, lleva a una historia global, la ónica forma, desde Tucídides, de concebir esta disciplina  con  un rigor propio de una ciencia social. Por lo tanto, ¿Podríamos considerar  las migajas, como un  frente mas de ataque a todo lo que suene  a marxismo?
 
 Hoy se ven muchas publicaciones, incluso  realizadas por  profesores universitarios, algunos prestigiosos, que indudablemente aportan cosas pero que, para ser  considerados trabajos de historia, deben ser integrados, como apéndices a veces insignificantes en historias globales. La naturaleza de las tejas  utilizadas  en A Limia en el siglo XIX, es importante en cuanto que  alude a una serie de cuestiones de naturaleza física, social y económica, pero sólo en cuanto a que  todos estos factores se tienen en cuenta; de lo contrario es erudición sin sentido histórico, a menos si pretendemos considerar a la historia como una ciencia social
 
J. Francisco Correa
Profesor  de  ESO, Pontedeume. A Coruña
Doctor en Historia Medieval por la universidad de Santiago