Debates


Historia y Cine

 
Hola a todos

En primer lugar espero que paséis una muy Feliz Navidad y un muy Prospero Año Nuevo lleno de parabienes, tanto en el ámbito académico, profesional y/o personal.

Amigo Joaquín, me alegro que hayamos aclarado nuestras posturas antagónicas y que básicamente tengamos unos criterios similares. Sin embargo y a riesgo de parecer demasiado polemista, sigo opinando que en ciertos casos, si somos "mas papistas que el Papa", podemos dar voz a grupos que coyunturalmente no estén cercanos al poder y sin embargo, permitamos que con la difusión de sus opiniones, obras, escritos o panfletos, se empiece a crear un cierto caldo de cultivo que aboguen por elementos revisionistas en la linea de Goebels.

Supongo que conoces la cita de un gran propagandista como Joseph Goebels y perdonarme en caso de no ser exacta "la verdad mil veces repetida se convierte en verdad " (Goebels dixit).

Esto obviamente, lo tengo que reconocer, no lo podemos o debemos llevar a sus ultimos extremos por la misma razón que en el caso anterior, ya que al final acabaríamos llamando revisionista a todo el que no opine como nosotros, aunque creo que estas ultimas reflexiones como dices estarían mas dentro del debate de objetividad.

Sin embargo, como este debate se llama Historia y Cine, sin excluir ámbitos académicos o profesionales y por tanto sin hacer cesuras entre enseñanza secundaria y la universitaria, creo que no debemos olvidar que en secundaria se forman los futuros universitarios y que estos serán en un futuro los profesionales, los docentes y los padres de las generaciones futuras.

Tampoco estoy de acuerdo en la dicotomía entre profesores e historiadores. Un claro ejemplo de profesor de historia en secundaria y de gran historiador lo tenemos en la figura del recientemente fallecido don Antonio Domínguez Ortiz.

A esto debemos añadir otro elemento, al menos en mi más humilde opinión, según el cual uno de los objetivos del Historiador es la de comunicar sus conocimientos, que es una de las facetas, al menos en mi modesto entender, del profesor. Solo cambiaria el receptor de la comunicación y la escala, pero el espíritu es el mismo, mas aun en una sociedad como la nuestra en la que todo lo que no suene a investigación científico ­ técnica, es visto como algo inútil.

Tras esta digresión y centrándonos en la utilización del cine, sigo creyendo que debemos tener mucho cuidado con que cine o con que metodología lo usamos, tanto en el ámbito docente (lo que he dicho sobre la utilización en la secundaria sin un análisis critico adecuado se puede utilizar para la universitaria por todas las lagunas de nuestros universitarios en muchos casos) como en la pura investigación histórica. Creo que si a los documentos en un sentido amplio ( fuentes orales, paleográficas, oficiales, pasquines, numismática, etc., etc., etc.) tienen que tener una criticas que nos "hablen" sobre su fiabilidad, autenticidad, etc. Por tanto, creo que ya se ha dicho en algún momento, el cine no lo podemos "trabajar" directamente, de la misma forma que tampoco lo hacemos con el Quijote o con la Familia de Carlos IV ya que es necesario un estudio critico previo para intentar aproximarnos mas a la obra y a su autor.

Creo que esta idea ya se ha ido vertiendo, pero me parece interesante volverla a manifestar, sobre todo en el campo de la docencia, ya que nos arriesgamos que los adolescentes actuales en caso de que no hagamos un trabajo de critica de los films y que les puedan acercar y/o interesar por la Historia tal como fue, crean que el gobierno de Comodo es similar a la imagen que nos retrata Ridley Scott en Gladiator o que en la Carolina de la época de la guerra de independencia de las 13 Colonias ningún terrateniente tenia esclavos negros y que solo utilizaba libertos como en El patriota.

Si a esta creencia de que el cine da información fiel y fiable y que es sincero, sin rebatirla con la critica historica, y separando lo que pueda ser convencionalismo para narrar mas ágilmente la acción de las posibles interpretaciones "tendenciosas", le añadimos ciertos tipos de películas, que cuestionen ciertas ideas, creencias, opiniones, hechos históricos impuestos por los vencedores, por un estado etc., etc., etc., podemos acabar por falsear aun mas la Historia en ciertos casos.

Ya para finalizar, espero no haberme alargado con mis reflexiones o con alguna posible reiteración. Esperando que el debate siga adelante, os deseo a todos una muy Feliz Navidad y un muy Prospero Año Nuevo a todos.

Aitor Pérez Blázquez.
Licenciado en Historia por la Universidad de Málaga
Fuengirola (Málaga) España.