Debates


Historia y Cine

 
Leo con interés tu intervención esperando que en ningún momento te sientas juzgado por nadie, y menos por mí. me parece muy bien todo lo que planteas y básicamente estoy de acuerdo pero creo que hay que diferenciar el nivel de intervención social de un historiador y el de un profesor de historia de secundaria. Evidentemente que los profesores influyen con su ideología particular en sus alumnos, al igual que los historiadores se ven mediatizados por la suya. Este, sin embargo sería materia de otro debate distinto: el de la posible objetividad del historiador y el del divulgador (ya que citas el caso de Pío Moa, evidentemente, estaríamos en el caso diametralmente opuesto al de la honestidad -utilizo esta palabra como más propia que "objetividad"-. Sigo pensando que tanto un investigador "honesto" como un profesor "honesto" debe dar a conocer las voces de todos los protagonistas de cualquier acontecimiento histórico independientemente de los efectos que esas voces puedan tener en cualquiera de los lectores, alumnos o receptores varios del resultado de la investigación o de la divulgación.

Insisto eso sí, en que es básico plantearse la labor histórica desde la honestidad más absoluta, y desde esta plataforma todos los protagonistas y sus argumentos e intereses deben ser contemplados.

Joaquín Rodríguez
Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense