Debates


Innovación y compromiso


En el Perú, el revanchismo, del que se hace expresa opinión en la frase "los indígenas son los vencidos", lleva a cometer actos de lesa humanidad en el ámbito de la cultura y las artes. La politización de la cultura, en manos de un sector gobiernista de tendencias pseudo-indigenistas, ha originado que se desarticule espacios artísticos y culturales que se habían ganado al deterioro y olvido.

Ilustraré, con dos ejemplos, el planteamiento que sostengo.

Desde el año 1998 hasta el 2002, fue política de la Municipalidad de Lima apoyar e incentivar un Centro de Artes Visuales, el cual se encargaría de organizar, todos los años, bienales sea nacionales o iberoamericanas. Este acontecimiento sin precedente, tenía como finalidad acercar al público limeño (poco o casi nulo conocedor) a las nuevas tendencias artísticas. Y poco a poco lo habían capturado, cerca de un millón de visitante en lo que iba de las exposiciones era una buena prueba de ello.

Al ingreso de un nuevo Concejo Municipal en el 2003, le siguió la destitución y desarticulación de este Centro, bajo la consigna de, entre otros, "no fomentar un verdadero arte nacional".

Este es el mismo Concejo Municipal que en febrero-marzo 2003, sin consentimiento público ni oficial, retiró de su pedestal y plaza la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, conquistador del Perú, gobernador y fundador de Lima. Esta estatua es una copia exacta realizada por el artista Mc. Donald, de otra que existe en Trujillo de Extremadura (España), y fue regalada por su viuda en 1935, al cumplirse los 400 años de la ex "ciudad-jardín". Nuevamente la excusa utilizada ha sido clara: es una ofensa a la identidad nacional.

Me pregunto: ¿qué se ha logrado con estas acciones? Acaso se ha reemplazado ese espacio cultural ganado a la dejadez, olvido y delincuencia. Acaso se exalta más la figura de lo indígena, retirando la estatua de un personaje al que Lima le debe todo?

Seguramente muchos de mis colegas no estarán de acuerdo con mi opinión. Pero me parece que, quienes quieren seguir viendo a los "vencidos" de entonces en los indígenas de hoy; no se han percatado que pasados los primeros 500 años, podemos hacer un balance y observar que el mestizaje (racial y cultural) y bajo él, el sincretismo cultural, hace pervivir la huella indígena e hispana en el alma de los actuales pobladores.

Nosotros, los descendientes de aquella época, no somos ni españoles ni indios. No somos ni vencedores ni vencidos. Somos el resultado de una etapa que fue terriblemente caótica, crítica y desigualitaria, pero que, con el paso de los años, se van conformando en un bloque más compacto y configurado.

Yo creo que el Perú, como nuestros hermanos andinos, hunde sus raíces en los 3000 años de historia y cultura que tiene, pero de estos, sólo los últimos 500 realmente han servido para configurar nuestro hoy.

Lic. Víctor Velezmoro M.
Universidad de Piura (Perú)