Debates


¿Seguimos en la época contemporánea?

 

Estimado Héctor Cano:

Soy yo también estudiante de historia, de tercer año de la Universidad de Buenos Aires, y leí con interés tu intervención referente al problema de las posibilidad y validez del término "Historia Contemporánea" para calificar este momento histórico que nos toca presenciar. A partir de dicha lectura pongo a tu disposición algunas reflexiones personales.

Es muy cierto, como bien señalás, que ya nadie ignora que "las divisiones históricas, con una fecha de inicio y otra de finalización, son construcciones artificiales y producto de la corriente historiográfica dominante en cada periodo ". El buen ejemplo de los problemas de conceptuación respecto a la "Historia Medieval" y a la "Historia Moderna" pone de manifiesto dicha problemática. No obstante, creo entreverar una contradicción entre dicho planteo y el intento de escudriñar los procesos históricos más recientes en pos de definir una entidad de nombre preciso que los caracterice.

Mi pregunta es la siguiente: ¿es acaso relevante intentar a toda costa buscar una denominación que pueda reflejar de modo taxativo un período de tiempo tan complejo y abarcador como los últimos, por caso, doscientos años? ¿Es necesario acometer tal labor? ¿O resulta más pertinente abocarse a intentar comprender a través de estudios e investigaciones el desarrollo de los procesos sociales, económicos, etc. que pueden observarse en tal marco?

La historia medieval es buen ejemplo para reflejar este problema. Nadie duda de que es imposible pensar el problema, por ejemplo, del feudalismo poniendo como límite 1492 (o la feche que se desee escoger). Lo mismo para el mundo antiguo. ¿O acaso éste es abruptamente enterrado junto a Rómulo Augústulo?

Lo evidente de las antedichas ejemplificaciones sirve para indagar nuevamente acerca de los problemas de nomenclatura de la "Historia Contemporánea". Ya sea el título escogido "Era Informática" o "Era de la Comunicación", mi cuestionamiento no apunta a la validez particular de sus significados sino a la pertinencia (¿y utilidad?) de esas macro definiciones. ¿Cuál es su significado real? ¿Son acaso pertinentes? No lo sé con certeza, sólo dejo abierto el interrogante.

Por lo pronto aplaudo la iniciativa de evaluar y reconocer la importancia de esos nuevos elementos (la informática, los problemas relacionados con la comunicación) que signan y condicionan nuestra sociedad (sin olvidar aquellos otros que sí guardan relación con el mundo de hace 100 años). Sólo a partir de unos análisis arduos y minuciosos será posible comenzar a comprender de modo paulatino la complejidad de este fecundo campo de estudio.

Saludos,

Pablo Pryluka.
Estudiante de Historia.
Universidad de Buenos Aires, Argentina.