Debates


¿Seguimos en la época contemporánea?


[Nota: Intervención en la jornada de HaD en Concepción del Uruguay el 31/10/02]

En esta oportunidad del primer encuentro de colegas para iniciar  nuestro propio foro de Historia a Debate, quiero acercar algunas reflexiones personales, fuera de todo marco conceptual previamente elaborado, para referirme a la experiencia personal lograda a través de la labor  académica cotidiana.

En esta oportunidad quiero presentar como inquietud algunas consideraciones sobre el empleo del término “contemporáneo”
 
Si nos atenemos a la definición del concepto, el Diccionario de la Lengua Española nos dice: Contemporáneo “existente al mismo tiempo que otra persona o cosa”. Si nos atenemos a la definición,  no podemos  aplicar el término a un panorama tan amplio que se inicia con la revolución francesa y llega a nuestros días.

A lo sumo podremos aplicarlo a una generación, a la experiencia vivida por ella.

Lo mas acertado sería  emplear los términos que ya venimos usando en nuestra actividad académica de “historia presente”, “historia actual”, “historia de hoy”, aún a riesgo de equivocarnos, y es por ello que deberemos extremar las precauciones y expresarnos en algunos casos mediante  interrogantes, ante algunos hechos sin resolver.

“En la crónica del presente, hay abundantes interpretaciones que se avanzan o se deducen en espera de una mayor facilidad para consultar fuentes y vencer el hermetismo del archivo. Se trata de un relato abierto con múltiples variantes y encaminado a una constante renovación. Algo de lo que tampoco están libres otros períodos históricos, como dice García de Cartazar.

Debo aclarar que no soy investigador, pero debemos coincidir de que el término contemporáneo viene aplicándose desde épocas  lejanas fundamentalmente desde la transposición didáctica de la historia. Volviendo a la tarea académica, nuestros docentes y quién les habla coincidimos en que el concepto contemporáneo se va dejando de lado para presentar la historia como procesos de corta y larga duración y en otros casos, dentro de estos procesos la historia como problema, efectuándose la transposición desde la aplicación del método científico.

Desde este punto de vista no todas las corrientes historiográficas lo aplican y en nuestras aulas resulta más aceptado el término historia presente.

En esta oportunidad me agradaría intercambiar opiniones  con  los presentes, con el fin de intentar proponer un hito para realizar un corte desde la didáctica de la historia dado que, si bien de alguna manera somos investigadores, también somos formadores de futuros docentes.

Prpf. Tomás Bogado
Fac. de Humanidades- C. Sociales y Artes-  Sede Concepción del Uruguay
UAdER