Debates


¿Seguimos en la época contemporánea?


¿vivimos todavía en la época contemporánea?

Depende que se entienda por contemporáneo, si se entiende, como tradicionalmente, lo que nos rodea, lo que nos envuelve es decir el presente, que seria el momento en que  estáis leyendo estas líneas la respuesta es, a no dudarlo, si.

Pero si se quiere en verdad expresar un momento, estadio, época en la historia de nuestra civilización, como nombre a dicha época la respuesta probablemente es no.

¿creen ustedes que este podría ser un tema de debate interesante?

En general el debate en si mismo es interesante, específicamente este tema es relevante, pues a lo menos se trata de organizar por razones metodológicas, practicas y cronológicas el tiempo humano. Por otra parte, hay en general indicios o sospechas instintivas de un cambio. Además el solo hecho numerológico 2002 o 2 milenios o siglo XXI es, si se quiere, sugestivo.

¿vivimos todavía la época contemporánea o hemos dado un salto cualitativo en la historia?

Al llamar contemporánea a una época en particular que supuestamente seria la que está finalizando se esta dejando de lado, implícitamente, su conceptuación, por lo tanto, se necesitan algunos elementos, caracterizaciones, definiciones, explicaciones, descripciones, etc. que nos den una idea o al menos representación imaginaria de dicha época, que se ha dado en llamar contemporánea.

¿cuáles serían sus señales y cómo deberíamos llamar a la etapa que se vive actualmente?

Una vez analizada las cuestiones conceptuales en relación a "lo contemporáneo", luego de haberlo hecho con "lo moderno" se procedería a comparar las secciones transversales o los cortes témporo-espaciales o cross-section, etc. para buscar la línea o las líneas de cambio evolutivo para luego proyectarlas sobre lo actual (ahora) y dejar en evidencia sus cambios y/o continuidades que vendrían a ser "sus señales".

¿Pero donde buscar esa línea coherente?

En los tiempos cortos o políticos, coyunturales o económicos y en las leyes o instituciones por ejemplos.

¿Cuáles pueden ser los criterios de análisis de dichas señales?

Los criterios de la ciencia Historia “...aceptamos, por otro lado, la doble acepción del termino historia, objeto de la investigación y proceso de conocimiento, la historia que sucedió ayer y la historia que se escribe hoy: por principio de realidad y porque esta complejidad de la palabra historia nos permite trabajar con dos ideas en la cabeza a la vez. Si la doble acepción del termino historia (que no es ambigua, por favor, las pluralidad de acepciones es algo habitual, no hay más que ver un diccionario) nos permite llevar a la practica la  revolucionaria idea de una historia objetiva-subjetiva, ¿no deberíamos celebrarlo?” Carlos Barros, ¿qué propone HaD?, 01/06/02.

¿cuales serían las variables o categorías de análisis válidas para este caso específico?

a)        Historia política.
b)        Historia económica
c)        Historia del derecho.

¿Por qué atender preferentemente a los aspectos (universales por otro lado) políticos, económicos y jurídicos de la realidad humana?

Porque la historia política es cambiante y veloz, los hechos son evidentes, manifiestos y están en la superficie actualizándose con celeridad. “Por un lado la historia de la teoría política ha sido siempre parte de la filosofía y de la ciencia. Y por otra, es una reflexión sobre la moral, la economía, el gobierno, la religión y el derecho.” George H. Sabine, New York, 1937.

La historia económica, por su lado nos indica los ciclos económicos coyunturales y aporta la racionalidad y rigurosidad de sus propios métodos. “La historia económica (y de la economía) tiene su propio objeto, tiene también, sus propios métodos y una indudable validez dentro de sus límites, lo mismo que cualquier otra disciplina.” Suárez Federico, 1977.

Por último la historia del derecho tiene suficiente contenido para analizar la realidad institucional occidental que nos rodea y viene a ser además guía de estudio de la construcción e incluso creación de nuevas instituciones internacionales necesarias para la integración de las distintas regiones del planeta y la convivencia pacífica, lo mas que se pueda, en este milenio que comienza.

¿Con que elementos (el como) se podrían encontrar respuestas en relación a lo contemporáneo desde el punto de vista de la disciplina Historia y atendiendo a la:

a) metodología: Ni la historia objetivista de Ranke, ni la historia subjetivista de la post-modernidad: una ciencia con sujeto humano que descubre el pasado conforme lo construye. (Manifiesto, I Ciencia con sujeto)

b) historiografía: ¿Como? Procurando integrar individuos en grupos, escuelas y tendencias historiográficas, implícitas y explícitas, que condicionan, se quiera o no, la evolución interna de la historia escrita. Estudiando a los historiadores y las historiadores por lo que hacen, no solo por lo que dicen, por su producción, no solo por su discurso. (manifiesto VI Tarea historiográfica)

c) teoría: Es esencial para el historiador pensar el tema, las fuentes y los métodos, las preguntas y las respuestas, el interés social y las implicaciones teóricas, las conclusiones y las consecuencias, de una investigación. (Manifiesto,  XIII Historia pensada) 
de dicha ciencia?

Difícil resulta  la respuesta si no se conocen los conceptos de las ciencias Sociales en general y de las ciencias políticas, económicas y del derecho en particular, lo cual evidencia la necesidad de:
Interdisciplina:

Es menester tender puentes que comuniquen el vasto archipiélago en que se ha convertido nuestra disciplina en las últimas décadas. Al mismo tiempo, la historia ha de intercambiar métodos, técnicas y enfoques, además de con las ciencias sociales, con la literatura y con la filosofía (de la historia y de la ciencia, sobre todo), por el lado de las humanidades, y con las ciencias de la naturaleza, por el lado de las ciencias. Sin olvidar las disciplinas emergentes que tratan de las nuevas tecnologías y de su impacto transformador en la sociedad, la cultura, la política y la comunicación. (Manifiesto, IV)
Por eso es necesario que se la aborde colectivamente, en colaboración entre profesionales, pues demás está decir que no alcanza la vida de un cristiano para tan ambiciosos objetivos, reales y no utópicos  si se trabajan en equipos, grupos, comunidades de profesionales-investigadores-historiadores. Entonces resulta que www.h-debate.com  es un espacio, medio, instrumento, herramienta válida, sólida, fundamentada e histórica para hacer historia. Lo cual implica:

Atención permanente

Debate plural

Historia presente

Historia a Debate como tendencia historiográfica quiere contribuir a la configuración de un paradigma común y plural de los historiadores del siglo XXI que asegure para la historia y su escritura una nueva primavera. (Manifiesto)

Nueva primavera, nueva época caracterizada por el redescubrimiento del hombre, del hombre nuevo, conciente, sagrado. Hombre superador del individualismo, que se encuentra a si mismo y supera debilidades (violencia, intolerancia, indiferencia) buscando la convivencia pacífica, en armonía con el universo, acorde a él, inmerso en él, conciente de él, para siempre.

El nuevo compromiso que preconizamos es diverso, crítico y con anhelos de futuro. El historiador y la historiadora han de combatir, desde la verdad que conocemos, aquellos mitos que manipulan la historia y fomentan el racismo, la intolerancia, la explotación de clase, género y etnia. Resistiendo, desde el conocimiento del pasado, los futuros indeseables. (Manifiesto, Compromiso XVI)
 
En relación a este esquema económico, político y jurídico es una humilde propuesta metodológica y solo eso, no es el todo sino una parte de él y no excluye en absoluto otros posibles análisis históricos desde otras realidades universales del humano como ser el arte que trasciende, que comunica a los hombres en el tiempo y transporta la presencia a lo largo de él, alrededor de la tierra, el arte.....

(dentro de él la literatura que sería el arte de escribir “la historia ha de intercambiar métodos, técnicas y enfoques, además de con las ciencias sociales, con la literatura y con la filosofía, por el lado de las humanidades”)

.....que recrea, reconstruye, interpreta, explica, etc. los fenómenos, escenarios, colores (pintura, impresionismo) tiempos contemporáneos, que parece oportuno para tratar los temas de difícil interpretación histórica como es el que se está tratando: contemporánea.

Es esencial para el historiador pensar el tema, las fuentes y los métodos, las preguntas y las respuestas, el interés social y las implicaciones teóricas, las conclusiones y las consecuencias, de una investigación. (Manifiesto,  XIII Historia pensada) 

Con una historia pensada es posible encontrarnos: pensando en ello, ahora, en estos pensamientos histórico-sintéticos, sencillos, amables, contemporáneos, digitales y humanos: Presencia humana. 
Cooperando, y rivalizando con otros científicos sociales y humanistas, en la construcción de mundos históricamente mejores, como profesionales de la historia, pero también como ciudadanos.

El tema no solo es pertinente, interesante y relevante, sino también necesario, constructivo, complejo, apasionante: actual, nuevo, contemporáneo, histórico.

¿vivimos todavía en la época contemporánea?

El cambio de paradigmas historiográficos que venimos proponiendo, desde 1993, cabalga sobre los cambios históricos acelerados iniciados en 1989. Entre diciembre de 1999 (Seattle) y julio de 2001 (Génova) hemos observado los comienzos de un movimiento global sin precedentes, contra los estragos de la globalización, que busca ya alternativas de sociedad: el pensamiento único es ahora menos único. Son muchos los que califican de cambio de civilización la globalización y sus críticos, la sociedad de la información, la nueva revolución científico tecnológica y el movimiento social global: no es fácil entrever lo que nos depara el mañana pero hay razones para la esperanza. Todos debemos colaborar. (Manifiesto Nuevo paradigma XVIII)

·  Nueva racionalidad urgente!

·   Que la razón guíe la Historia

·   Reflexionar sobre lo que hacemos.

·   La Historia tiene una Historia pero también un Futuro y hay que hacerlo.

·   Solidaridad necesaria y esperanza  para el XXI desde la Historia.
 
Carlos Barros, IV Congreso Nacional de Historia de Entre Ríos, Concepción del Uruguay, 2001.
 
Marcos Gabriel Milá
Universidad Autónoma de Entre Ríos