Debates


¿Seguimos en la época contemporánea?


ESTIMADO COLEGA MARTINEZ. [respuesta a mensaje nº2]

Creo estimado amigo que deberíamos operar en sentido inverso en nuestra indagación. Me explico. Se me ocurre que construiríamos una buena posición para sortear nuestra aventura intelectual, fijando primero el concepto de Historia Contemporánea. Si logramos establecer que se ha querido significar con estas dos palabras nos permitiría preguntarnos luego que tanto hay de continuidad y de cambio.

Esta última cuestión me parece relevante porque es claro que los fenómenos revolucionarios de fines del siglo XVIII, la Independencia de U.S.A., la Revolución Francesa, implicaron romper con el pasado pero, como es obvio, algo de ese pasado siguió instalado en el nuevo orden. Si esta afirmación es correcta se nos presenta el problema de saber si los cambios de este fin de siglo XX son de una entidad suficiente para alterar aquello que fue nuevo a fines del siglo XVIII.

¿Qué le parece esta aproximación? quedo a la espera de su respuesta.

ERIC EDUARDO PALMA
Universidad de Chile

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ESTIMADO COLEGA M. MILA [respuesta a mensaje nº4]

He leído con atención su respuesta en clave de "hachedeista".

Me parece que traza usted una carta de navegación que puede ser útil, sin embargo, creo que primero debemos fijar apropiadamente el rumbo de la travesía.

No tengo la menor duda que la investigación destinada a responder a la pregunta que nos convoca debe hacerse dentro de los márgenes del Manifiesto de Historia a Debate. Tampoco dudo que debamos adoptar distintos puntos de vista para el análisis (político, económico, jurídico, más otros). Coincido plenamente con usted en estas dos cuestiones.

Ahora bien, este utillaje que usted propone, y que estaba implícito en el debate, nos deja todavía en el punto de partida ¿Cual sería el objeto de la historia política, económica y jurídica que usted propone? ¿Qué aspectos de la vida política, económica y jurídica deberíamos analizar, contando para ello con todas las disciplinas del conocimiento que sean necesarias, para responder a nuestra pregunta? ¿Vamos a emplear el binomio cambio-continuidad para despejar nuestra interrogante o vamos a utilizar otra categoría de análisis?

¿Dicho de manera más sencilla, qué vamos a investigar estimado colega, cuál es el objeto a analizar? Creo que esto es lo primero que debemos establecer. Sólo una vez que fijemos el tema, establezcamos los problemas, podremos avanzar, ello porque nuestro marco más global esta medianamente claro al adherir al manifiesto.

Saludos desde Chile para usted y todos los colegas virtuales.

Eric Eduardo Palma González
Universidad de Chile