Debates


¿Seguimos en la época contemporánea?


ESTIMADOS AMIGOS, ¡SALUDOS DESDE CHILE!

Creo que la pregunta sobre la época contemporánea cobra relevancia cada día.

Me parece que las 3 últimas intervenciones 5,7,8 ayudan en la medida que van aclarando el tema.

Vengo recibiendo desde hace dos semanas correos electrónicos de un grupo de personas que escriben sobre "historia actual". Lo cierto es que ignoro cómo obtuvieron mi e-mail, poco importa ahora. Lo verdaderamente importante es que esta agrupación que me "bombardea con correos" nos habla de una "historia actual" y ya no de una "historia contemporánea". Del mismo modo estamos hablando en Historia a Debate de una "historia inmediata". ¿Quiere decir esto que la voz contemporáneo está llegando s su fin? Indicios hay de que algo está empezando a resquebrajarse.
Sigo pensando que debemos establecer desde qué momento los historiadores empezaron a hablar de época contemporánea y que se entendió en dicho momento con dicha voz.

A modo de respuesta probable sostengo que la voz no fue utilizada para dar cuenta de una realidad económica sino para dar noticia de una realidad político institucional: La época contemporánea marca la aparición en la escena política del constitucionalismo, los partidos políticos y la opinión pública. Fenómeno común a monarquías y republicas.

El tiempo no ha pasado en vano por lo que poco queda de aquel antiguo constitucionalismo, de aquellos partidos y de aquella opinión pública.

Los mismos han variado, entre otras causas, porque estas realidades institucionales se extendieron desde Europa y USA a los demás países del orbe: Hoy por hoy son casi patrimonio de la humanidad.
Ha habido cambios por lo tanto en esta época contemporánea así como continuidades. La pregunta es si los conceptos siguen teniendo la misma capacidad explicativa, es decir, si los cambios son descritos apropiadamente usando las mismas voces de antaño.

Pienso que no, que la voces del pasado son sólo ecos en el presente, es decir, que se prestan a distorsiones, a equivocos, a engaños.

Esta vía de análisis deja fuera de juego el concepto marxista de modo de producción burgués, forma de producción que está vinculada al constitucionalismo, los partidos políticos y la opinión pública.
De ser válida la respuesta que pone acento en lo político institucional ocurriría que la cuestión económica no tendría mayor relevancia para determinar si continuamos o no en la época contemporánea: Los mensajeros de lo contemporáneo son el constitucionalismo y los derechos individuales, no el capitalismo.

Creo que esta línea de trabajo puede ayudar. La dejo sobre la mesa para su crítica. Yo por mi parte procuraré avanzar, en la medida que mis obligaciones cotidianas nme lo permitan, para establecer su corrección o incorrección en la literatura histórica chilena.Invito a mis colegas virtuales a hacer lo propio en sus respectivos países guiados por estas preguntas, así como por otras que ustedes señalen:

1.- ¿Desde cuando se habla en la literatura histórica de mi país de Historia Contemporánea?

2.- ¿Que aceptación tuvo el concepto de historia contemporánea en el seno de los historiadores nacionales?

3.- ¿Fue usado el concepto por todas las corrientes historiográficas o sólo por algunas?

4.- ¿En que época el concepto fue traspasado a los textos de estudio de los colegios; se sigue usando; se han formulado críticas a su uso en los últimos años?
 
ESTIMADOS AMIGOS Y COLEGAS VIRTUALES
Quedo a la espera de sus valiosos comentarios
 
Eric Eduardo Palma González
Universidad de Chile, Chile.