Debates


Fines de la historia

 
[Nota: Abrimos, pues, el debate propuesto por Frank Arellano, secundado por Roberto López, con especial énfasis sobre los enfoques históricos, historiográficos y teóricos, que esperamos sirva asimismo para el desarrollo del punto XIV del Manifiesto C.B.]

Amigos h-debate:

Es claro, o parece serlo, que nosotros hijos de las utopías modernas: el sujeto, la libertad, la democracia, el socialismo, la ciencia y el arte, ya sea que habitemos en el centro o en la periferia del sistema global capitalista, no queremos desprendernos de estas utopías pero tampoco tenemos certezas sobre ellas ni nos han gustado los resultado que produjeron y que están a la vista. Igualmente, ya no creemos -lo creíamos a pie juntillas, es decir, teníamos fe-,en una historia regida por leyes que iba necesariamente hacia un sitio determinado (la ciudad de Dios, el reino de la razón universal, la realización del espíritu, el comunismo)pero, sin embargo, tampoco compartimos la idea del fin de la historia ni nos conformamos con ser las terminales nerviosas de la informática o meros consumidores del mercado global, y eso, cuando no formamos parte de las más de tres mil millones de personas excluidas. ¿Qué hacer? ¿Cómo abordar el problema? A veces pienso que estamos como las personas que describe Berman (Todo lo sólido se desvanece en el aire) para la primera fase de la modernidad. Vivimos en otro mundo, pero no lo percibimos plenamente y carecemos de las palabras necesarias para nombrarlo. Sea lo que sea, el debate es actual y necesario. Saludo la propuesta.

Gustavo Adolfo Quesada Vanegas
Historiador
Mg. en Filosofía
Director de la Unidad Básica (Formación Humanística)
Universidad Incca, Bogotá Colombia