Debates


Historia y fútbol


Todas las recriminaciones que hacemos a los historiadores consagrados las hacía hace más de 50 años Marc Bloch. Ni más ni menos. Incluso destacaba que más que amantes del pasado los historiadores debíamos ser amantes de la vida. ¿Y acaso podrá existir alguien que pueda negar esa característica del fútbol? Incluso sus detractores no pueden desconocer la injerencia que posee este deporte; sea como actividad social, cultural o simplemente como parte de la vida cotidiana de muchas personas, el fútbol se ha hecho parte sustancial de la vida del siglo XX. Al menos de la vida de millones de personas que sea por pasión, estética o simple ocio ­soy un convencido que para muchas personas entre las que me cuento, el fútbol es muchas cosas menos una parte de “ocio”-, el fútbol ha sido compañero fiel a lo largo de toda su vida.

Es nuestra labor, por lo tanto, plantear investigaciones serias que desmitifiquen de una buena vez esa estúpida idea que el fútbol no es historiable. Temas hay por montones esperando ser abordados. Desde el fútbol de barrio ­ese fútbol de abajo que algo comentaba Luciano de Argentina- hasta las dinámicas culturales de comportamiento que los futbolistas poseen hoy, convertidos en iconos de la sociedad contemporánea. Qué decir de lo interesante que podría ser un estudio del simbolismo que el fútbol ha tenido para las personas que lo viven sea como aficionados, sea como participantes de este deporte, en la representación del mundo en que viven esas personas, con todo el proceso evolutivo ­no en el sentido positivista eso sí- que ello ha tenido. Otra idea podría ser de la evolución cultural del concepto fútbol en sus aficionados, en la cultura de masas y la representación que ha tenido en la sociedad del siglo XX.

Me gusta la idea de Edwin de Colombia respecto a cómo el fútbol moldea comportamientos. Interesante sería ir viendo el camino que este deporte ha llevado a eso. Qué ha hecho que el fútbol se convirtiera en un modelo. ¿Qué puede explicar la identidad que en millones de personas ha generado un simple deporte de ocio? Insisto hay mucho de lo que podemos hablar, desde el fútbol como gran empresa ­que buena conexión el de su desarrollo empresarial con el desarrollo del capitalismo- hasta el fútbol de los bajos fondos que tanta vida y magia reporta para los que nos interesaría investigarlo, nos gusta verlo y jugarlo.

Una alcance sobre lo dicho Sergio Vilariño. Sobre el tema de Chile, mezclaste erróneamente dos temas, lo que me parece bastante poco riguroso. La relación entre Colo Colo y Pinochet solo existió en el proceso plebiscitario de 1988 donde se comprometió a donar dinero con el cual terminar de construir el estadio. Esa promesa mera propaganda ya que poco y nada finalmente terminó por llegar a las arcas del club. Del estadio nacional, lugar que lamentablemente fue sitio de reclusión y tortura durante los primeros meses de la dictadura, no tiene nada que ver ni con colo colo no con algún otro club.

De obras a las ya mencionadas sumo un capítulo de libro que habla del fútbol durante los años 60 en Chile y que me pareció muy interesante ya que rescató esa “vidillas mágica” llamo yo, que vemos y vivimos los futboleros. El libro es “Historia de la vida privada en Chile, Tomo III, compilado por Rafael Sagredo y Cristián Gazmuri y el capítulo es “De pasión de multitudes a rito privado” de Luis Ortega (Editorial Taurus). Ah y sobre el caso del Dínamo de Kiev, está un artículo de Daniel Samper, si mal no recuerdo en la Revista Historia 16 nº317. El artículo se llama “el partido de la muerte.

Finalmente digo que si alguien está interesado realmente en el tema, nos contactemos para escribir algo, que es la única forma de sacar al fútbol de la marginación académica en que se encuentra.

Juan Ignacio Radic
Universidad Autónoma de Madrid