Debates


Historia y ética

 

Envío mi aporte a esta discusión

LA RELATIVIDAD DEL CONOCIMIENTO HISTÓRICO Y EL

COMPROMISO DEL HISTORIADOR

Nuestra historiografía ha hecho énfasis en la

pretendida objetividad del conocimiento histórico,

colocando a los historiadores como si fueran

científicos de bata blanca dentro de un laboratorio, y

las fuentes documentales serían semejantes a elementos

químicos que combinados producirían un único y

exclusivo resultado. Ellos hablan de la búsqueda de la

"verdad histórica", frase que siempre he relacionado

con deseos propios de ingenuos o que sencillamente

ocultan intenciones demagógicas. Ni la ciencia ni la

tecnología son neutras, como formas de producción y

aplicación del conocimiento científico (Proceso

Político, 1978 74).

La ciencia tiene un carácter histórico, responde a

cada época determinada y al tipo de sociedad que la

desarrolla. También tiene la ciencia un carácter de

clase o de grupo social, pues responde a uno u otro de

los distintos y contradictorios intereses de clase que

están en conflicto en una sociedad determinada. En lo

personal, siempre he pensado que en las ideas de Marx

sobre la totalidad concreta está implícita una visión

del conocimiento científico más integral que la

conocida división en disciplinas que introdujo el

positivismo . Sobre este punto, las nuevas tendencias

que promueven la interdisciplinariedad, la

multidisciplinariedad y la transdisciplinariedad

apuntan a cuestionar la manera como hasta ahora se

produce el conocimiento científico en nuestras

sociedades.

En el caso específico de la profesión de historiador,

el pasado, el hecho histórico, como "objeto" de la

historia, está sujeto a una continua reconstrucción,

en la medida en que la historia como ciencia tiene su

propia historicidad. Cada época histórica, y cada

interés de clase, influye de diversas maneras en la

forma de orientar los estudios históricos. El hecho

histórico también se reconstruye en la medida en que

van surgiendo nuevos elementos de análisis y nuevas

fuentes documentales que aportan datos significativos

que pueden variar la valoración de determinado hecho

del pasado. El historiador construye su objeto de

estudio; hay que romper el criterio positivista que

sigue imperando en muchos investigadores, que

establece una separación sujeto-objeto, separación que

es falsa y no responde a la realidad de los hechos,

pues el sujeto investigador es parte de diversas

maneras del objeto investigado. Su trabajo está

condicionado por el tiempo histórico en que vive, el

espacio, los intereses sociales que se defienden así

como las teorías y métodos que aplica, y hasta por los

gustos personales del mismo (Barros, 1995 98). Esto

no significa que el conocimiento histórico sea de una

relatividad absoluta, pues los intereses de clase son

finitos, así como las teorías y métodos, y siempre

podrán realizarse grandes agrupaciones en cuanto a

tendencias dentro de la historiografía.

En conclusión sobre este punto, la investigación

histórica no es objetiva, en el sentido de que plantee

verdades absolutas (el mismo Marx planteaba en algún

lugar que la verdad histórica no podía ir más allá de

cuestiones como la fecha de la muerte de Napoleón, por

ejemplo). En función de ello es que nosotros

postulamos la necesidad de construir una

historiografía que replantee la historia de América

Latina y de Venezuela en particular. Cualquier

proyecto de desarrollo político, económico, social y

cultural para nuestro país no puede seguirse

fundamentando en la visión histórica que la burguesía

construyó durante ciento cincuenta años, pues es obvio

que las conclusiones de esa visión de nuestra historia

están destinadas a garantizar la continuidad de la

dominación económica y la opresión política sobre las

grandes mayorías sociales. En ese sentido, individuos

como Germán Carrera Damas, tal vez el más conocido

historiador venezolano de la actualidad, ha dedicado

toda su obra a fundamentar el nacimiento y desarrollo

del proyecto "nacional" burgués en Venezuela. Creemos

que hay que hacer lo mismo, pero desde la óptica

popular, y en ello comprometemos nuestras

investigaciones.

(fragmento del artículo "La Historiografía venezolana

ante los nuevos paradigmas".

Autor Roberto López

Sánchez. Publicado en la Revista Opción, n° 41, junio

de 2003. Maracaibo. Venezuela.)

Universidad del Zulia, Maracaibo.