Debates


Historia y ética

 
Respuesta al mensaje 52

Estimado David;

En primer lugar quisiera aclarar que a mi entender, pese a que imparcial y objetivo se muestran como sinónimos en el diccionario, pueden establecerse diferencias de matiz entre ambos términos. El/la historiador/a de manera voluntaria, y en muchas ocasiones involuntaria, no es imparcial desde que asienta la estructura misma de su investigación: bien sea por la preferencia de un tema sobre otro a pesar de que carezca de importancia en el desarrollo de la historia (por afinidad personal, mayor conocimiento o mayor actualidad...), las técnicas que va a utilizar, o la época objeto de su estudio (reivindicando que el historiador no se limita a levantar el polvo del pasado, sino que debe acercarse también a la historia más próxima, más inmediata). Por el contrario, e/la historiador/a sí puede ser objetivo dentro de su hipótesis de trabajo, que voluntariamente y sin ser imparcial se decidió a investigar (por ejemplo las víctimas de la guerra civil española de uno u otro bando)  no afirmando aquello que sabe o cree que es mentira simplemente por el hecho de que confirmaría su hipótesis inicial, y no tener reparo en molestarse en echar abajo esta hipótesis al hallar su falsedad.

En el caso de que el historiador se vea incapaz de mostrarse fiel a la cientificidad de la historia, por el peso de una fuerte ideología, pasión, o cualquier otra razón, éste no estaría realizando historia, aunque lamentablemente este estadio en la mayor parte de las ocasiones es difícil de dilucidar o denunciar.

Lejos de esto, como bien afirma D. David Pavón, quizás cada vez motivados por razones más poderosas que una ideología o una pasión, nace una historia que nos manipula entre dulces nubes de algodón, unificándolo todo en un neutro vacío que no es si no capitalismo salvaje, mientras los/las historiadores/as, autoproducen la cárcel de la verdadera historia y sonríen.

Isabel Rodríguez
Universidade de Santiago de Compostela (Galiza)